Nobel al Periodismo (2): Letras contra la censura rusa

El periodismo está de enhorabuena. El foco mediático está alumbrando a la profesión con la luz que otorga nada más y nada menos que todo un premio Nobel, el de la Paz concretamente, que se entrega este viernes. Y es que el periodismo llevaba sin lograr este galardón 86 años desde el último privilegiado que fue el alemán Carl Von Ossietzky en el año 1935. Su honoris causa fue su valentía por destapar el programa secreto de rearme de Alemania tras su derrota en la Primera Guerra Mundial.

Hoy, a 10 de diciembre de 2021, la filipina María Ressa y el ruso Dimitry Muratov honran a un oficio que ha sido tan perseguido como censurado a lo largo de la historia. Desde cuv3, hemos querido hacer un repaso a los hitos más importantes en la vida del galardonado ruso.

Rusia, una dictadura informativa

Precisamente en la noche previa a la notificación del premio, Muratov celebró una fiesta para conmemorar el 15º aniversario del asesinato de Anna Politkovskaya, asesinada a tiros a los 48 años de edad en el 2006 a la entrada de su casa, por ser muy crítica tanto con Vladimir Putin como con la cúpula del Kremlin.

No es la única perjudicada por buscar la libertad, y desde los tiempos de Lenin hasta la actualidad con Putin, se cuentan por cientos los periodistas, escritores y artistas que han sido perseguidos en tantos años de historia. Centrándonos en el gobierno del último premier, desde su ascenso al poder las cifras de muertos ascienden hasta los 31 periodistas, periodistas los cuales han perdido la vida por publicar información que iba contracorriente de las mareas del Gobierno ruso.

Estas elevadas cifras ponen los pelos como escarpias, pero más lo hacen los 1.112 víctimas mortales desde entonces en todo el mundo, unas cifras que denotan el largo y empedrado camino que le queda por recorrer a este vital oficio.

En aras de la represión que sufre el periodismo en gran parte del mundo, en este gráfico creado a partir de la clasificación anual de Reporteros sin Fronteras se reflejan las puntuaciones que reciben varios de los países que han tenido dictadores en el último siglo. El número que acompaña al nombre del país muestra la posición del ránking que ocupa, y la puntuación el índice de agresiones que reciben según RSF.

En la etapa en la que Lenin tomaba el mando de la URSS, el Gobierno ruso perseguía todo tipo de literatura que fuera en contra de los intereses del Soviet. Uno de los escritores que fue cercenado literalmente fue Boris Pasternak, que se negó a modelar su escritura a los cánones del gobierno leninista. Durante la Gran Purga de los años 30, en la época de Stalin, una gran cantidad de escritores rusos fueron secuestrados, como Osip Mandelstam, Boris Pilniak e Isaak Babel. Otro escritor que fue enviado a los campos de trabajo rusos fue Aleksandr Solzhenitsyn, el cual escribió un libro acerca de sus relatos y su día a día en los gulags rusos. Las obras de Solzhenitsyn no fueron publicadas hasta la muerte de Iosif Stalin en 1953, debido al Pravda, el periódico de Stalin que controlaba y manipulaba toda información que fuera en contra del régimen.

Por último, los autores de este artículo se han juntado para sacralizar el que sería uno de los discursos más idóneos que podría recitar Muratov, todo un homenaje a los miles de periodistas perseguidos y asesinados por defender la libertad de prensa.

El discurso de Muratov será uno de los más esperados de los últimos años por esta profesión tan maltratada. Y también uno de los más temidos por el inquilino del Kremlin. Con toda la modestia que deben tener dos periodistas que apenas se acaban de asomar al camino que ha recorrido el reportero ruso, esto es lo que nos gustaría que se escuchara de su boca. No hará falta, en cualquier caso, porque nadie mejor que él sabe lo que es luchar por la libertad de expresión en Rusia. Esta es nuestra oda -y la de Muratov- a la libertad de prensa.

Oda a la libertad de prensa

Gracias. Gracias por este premio que para mí no posee ningún significado gratificante a nivel personal pero a nivel colectivo me enorgullezco de todos los periodistas que han superado la barrera de la censura informativa. Y no solo superado sino que han sabido enfrentarse al drama que acaece en nuestro día a día: la falta de transparencia en nuestra cotidianidad. Cada gota de sudor, cada letra plasmada, cada hora sin sueño, cada fuente inalcanzable, cada información desvelada… Esta es la descripción gráfica de este premio, una auténtica honra a tanto tiempo de censura y de víctimas periodísticas que han sido acribilladas en Rusia por simplemente realizar su trabajo de forma honrada y humilde.

“Me enorgullezco de todos los periodistas que han superado la barrera de la censura informativa”

Han sido miles de personas muertas en este país, desde la URSS de Lenin y Stalin hasta el Gobierno de Vladimir Putin, por ir en contra del poder soviético que limita los derechos de los ciudadanos. Todo esta lucha ha merecido la pena, ya que vale la pena luchar por lo que vale la pena tener. Y ahora mismo nos encontramos en un estado totalmente paralizado y hacinado por el miedo de expresar lo que uno piensa, lo que uno siente. Una lucha por años de trabajo, por años de esfuerzo, de independencia, de búsqueda incesante de la libertad por desvelar la dolorosa verdad para muchos políticos.

“Nos encontramos paralizados, así como hacinados por el miedo de expresar lo que uno piensa”

Por esta inigualable profesión que se encuentra omnipresente en nuestro día a día, en nuestras vidas. Alzo la voz en nombre de todos los profesionales que aman, que lloran, que mueren por la profesión, entre los cuales, por desgracia, se encuentran 6 compañeros de nuestro periódico. Solo os doy las gracias por esclarecer todo el trabajo que hay detrás del mejor oficio del mundo: el periodismo.