Enrique Silla: “Una prenda de poliéster es como una botella de plástico, en 100 años seguirá ahí”

Nada más llegar Enrique Silla se adentra por los pasillos de la Universidad Villanueva sonriente. No podemos verle la boca realmente por la mascarilla, pero sí que se puede intuir por su mirada. No es la primera vez que está en una universidad, pero sí en esta para dar a conocer su universo sostenible, su empresa Jeanología, en el inicio de curso del Diploma en Gestión y Comunicación de Moda. 

Silla no ha concedido muchas entrevistas, por lo que nada más empezar este diálogo ponemos mucha atención a todo lo que cuenta. Él proviene de una familia textil, lo que le abrió un poco el camino para conocer ese mundo y adentrarse en él a finales de 1994. Nos adelanta un dato que puede sonar preocupante, y es que el 20% de la contaminación de las aguas del planeta lo produce la industria textil, siendo la segunda industria que más contamina el mundo. Además de esa producción, el 15% de los textiles, nunca llegan a venderse. Acaban en África donde son enterrados e incinerados. Eso fue lo que les llevó a creer en la sostenibilidad cuando las compañías aun no pensaban en ella, ni conocían realmente el significado de la misma.  

“Si logramos que se fabrique sin usar agua habremos hecho algo grande”

Fue en 1995 cuando una aspiración, o un sueño, se convirtió en una realidad. Eligieron el producto de mayor consumo, los pantalones vaqueros, y se propusieron cambiar su modo de fabricación. “Si cambiamos eso, si conseguimos que un icono, una prenda que han llevado los hippies, los yuppies, absolutamente todos… que no tienen edades, ni clase social. Si conseguimos que se fabrique sin usar nada de agua, sin contaminar el planeta al cien por cien en todo el mundo, habremos hecho algo grande”, afirma Enrique Silla quien lleva puestos unos vaqueros, los cuales seguramente se han fabricado ya sin contaminar el planeta y reduciendo costes.  

Producir sin contaminar no es más caro

Estos costes son una preocupación para todas las empresas que intentan poner la pegatina verde en sus producciones, por lo que le preguntamos a Enrique Silla si es fácil ser sostenible y productivo a la vez. “Lo que hacemos es ayudar a las marcas, a ser totalmente sostenibles. Y sabemos que, si queremos hacerlo, necesitamos hacerlo reduciendo costes. Entonces no es verdad, es una falsedad que producir sin contaminar sea más caro. Además, no solamente no es más caro, sino que además es más barato, pero requiere un cambio de mentalidad.”, explica. 

“La marca que en no sea sostenible no existirá en los próximos tres años”

Enrique Silla aclara que las marcas están concienciadas y son conscientes, pero que no saben muy bien por dónde empezar. Si por un plan de marketing, por comprar materiales sostenibles o produciendo solamente aquello que venden, en lugar de vender lo que producen. Nos confiesa además que “ya hay una conciencia clara que aquella marca que no sea sostenible no existirá en los próximos tres años”. 

Su empresa, Jeanología, ya colabora y provisiona a muchas de esas marcas de maquinaria para lograr el objetivo sostenible. Entre ellas podemos encontrar al grupo Inditex, la tradicional marca de pantalones Levis Strauss, marcas de alto nivel como Dolce Gabbana o supermercados como Lidl. Su intención es estar presentes en toda la cadena para impactar en el mundo, aunque ya han dejado huella. “Fíjate que el 40 % de los pantalones vaqueros que se producen en el mundo, de los 6 billones que se fabrican al año, trabajan con nuestras tecnologías”, puntualiza Enrique Silla.  

Comprar prendas sin saber cómo se han producido

Él mismo reconoce que lo más difícil es penetrar en un mercado, ya que muchas veces se cree que innovar es inventar algo, pero lo difícil no es inventar, es implementar, vender e instalar tecnologías que ayuden a dar servicios a clientes y conquistar mercados. Ellos, desde Jeanología, han creado, para conseguir no contaminar, cuatro tecnologías que han cambiado el mundo y la forma de producir textiles. Enrique Silla aclara que, la forma de fabricación de un producto es parte del ADN de ese producto, por lo que los consumidores compran prendas sin conocer los métodos de fabricación. “Se piensa que tú no te vas a enterar, pero al final forma parte del ADN ese producto”, comenta.  

“Si la moda sostenible costase lo mismo que la que no lo es, todo el mundo la compraría”

Esto lleva a la pregunta ¿los consumidores estamos concienciados con el cuidado del planeta? Enrique Silla lo tiene claro, y no duda ni en segundo en responder: “No, el consumidor quiere productos sostenibles, pero no está dispuesto a pagar más por productos sostenibles. Entonces, ¿qué tenemos que hacer? Tenemos que darle productos sostenibles al mismo precio. Y al mismo precio, ¿quién crees que no compraría sostenible? Nadie”.

Los ríos de colores de Bangladesh 

Jeanología está abriendo un camino que, como dice Silla, “no se acaba nunca” para proteger el planeta de la contaminación. Su modelo de negocio es ayudar a otros a ser sostenibles. “Al final estás ayudando a otros a cuidar el planeta y al mismo tiempo alinear eso con su beneficio. Nosotros alineamos planeta, personas y beneficio”, aclara.  

Es al hablar de personas cuando Enrique Silla se pone pensativo y empieza a narrar un recuerdo que todavía hace que se le ponga la carne de gallina. “Yo recuerdo cuando estaba con uno de nuestros ingenieros de campo en Bangladesh y éste me daba las gracias. Yo le decía, pero ¿gracias por qué? después de estar ahí doce horas arreglando máquinas. A lo que me respondía, -“no, gracias porque al trabajar en esta compañía estoy ayudando a que los ríos de mi país estén menos contaminados-”, relata, y añade emocionado: “Es que no te puedes imaginar lo que es eso. Son ríos que cambian de color en función del color de la temporada, están amarillos, rojos, verdes en función del color de esa temporada”.

Los ríos de Bangladesh están tan contaminados que adoptan el color de la ropa que se fabrica

La sostenibilidad es lo más importante que va a pasar y que está pasando en la industria de la moda, por lo que al preguntar a Enrique Silla sobre la formación de los futuros profesionales del sector textil responde que lo primero que deben conocer y entender es el concepto de sostenibilidad y saber que debe formar parte de todas las fases de los procesos productivos y de venta. “Enterrar una prenda de poliéster es como enterrar una botella de plástico, dentro de 100 años seguirá ahí”, argumenta al intentar explicar lo fundamental de la contaminación.  

“Ser sostenible es importante en vuestras carreras, no podéis verlo como una especialización, es algo que está. Antes era una capacidad avanzada la sostenibilidad, tenías una capacidad. Hoy es una capacidad básica, o estás ahí o no estás.  Dentro de nada, tendréis que competir en ello. No os van a preguntar sobre qué cosas haces porque las aprendiste en la universidad sino, tú, ¿como persona cómo eres?, ¿cómo incorporas esos valores en tu vida? Porque hay que ser auténtico, si quieres competir y ser más sostenible que otros, tienen que ser auténtico ¿no?”, expone Enrique Silla de cara a los jóvenes del mañana.  

“A los jóvenes no os preguntarán qué aprendistéis en la Universidad, sino si sois auténticas personas”

Para concluir habla de futuro. Describe que todo va muy despacio, tanto las marcas como los consumidores, pero que todos estamos aprendiendo. Todas las compañías han comprendido que hay que fabricar sin contaminar, el siguiente gran paso es pensar en el producto no vendido. Él lo llama manufactura bajo demanda, es decir, pasar de las grandes fábricas a pequeñas unidades de producción más próximas al lugar de consumo.

La novedad vendrá entonces, ya que como nos adelanta Enrique Silla, “tú le darás un diseño digital que no existirá a la prenda, alguien lo comprará, se producirá después de que la hayas comprado, pero solo ese. Yo creo que esa va a ser la siguiente revolución, la producción bajo demanda“. Una forma de ahorrar en materiales, en espacio y en tiempo, siendo esto en lo que Jeanología se está enfocando, pero en lo que muchos se unirán para desarrollar las tecnologías que hagan eso posible.