Los nuevos emigrantes gallegos vuelven a sus raíces con un libro bajo el brazo

Son muchas las personas que están vinculadas de alguna manera a Galicia, bien por ser gallegos de origen, hijos de padres nacidos en alguna de las provincias gallegas o extranjeros descendientes de gallegos.

En la última década, los jóvenes tienen más facilidades y opciones para emigrar y salir de su ciudad natal. A la nueva generación le resulta más fácil irse de Galicia a estudiar a otras ciudades de España, como Madrid, o incluso fuera del país. En cambio, hay gente de más edad que necesita orientarse para poder integrarse, como por ejemplo la gente que sale de Galicia y decide retornar, o incluso descendientes que deciden establecerse allí.

La nueva generación de emigrantes gallegos nos permite realizar un seguimiento de su situación actual para conocer cuál ha sido la influencia de los nuevos procesos comunicativos y saber cuál es el nivel de interactividad que mantienen los más jóvenes con sus familiares y amigos que radican en Galicia. 

Emigrar en los años 60

De eso sabe mucho Carmen González, una coruñesa de 78 años de A Coruña que nos cuenta su experiencia al emigrar a Madrid con 19 años, en 1962. 

“Trabajaba para mi jefe y me dio la oportunidad de irme con él a trabajar en la capital, donde trabajaba de oficinista y, a veces, también cuidaba de sus hijos”, explica Carmen.

“Ahora ir al extranjero es como antes ir a Madrid”

“Antiguamente la gente emigraba por razones de trabajo, concretamente a Madrid. Ahora ir a la capital es cómo ir a cualquier otro sitio, los jóvenes emigran más al extranjero, a estudiar una carrera, aunque muchos han acabado en Madrid. Mis nietas se han ido a estudiar a sitios como Canadá, Brasil y Madrid”, asegura Carmen.

Según Carmen, ahora en Galicia hay más oportunidades que antes, aunque muchos gallegos han acabado estudiando y trabajando en Madrid.

“Al final acabé retornando a Galicia porque quería estar con mi familia y estaba más cómoda allí” afirma Carmen.

Becas que ayudan a retornar a gallegos

La Asociación Jóvenes Emigrantes Retornados en Galicia (AJERGA) fue fundada en octubre del 2019 como una idea de dos ex becarias de la primera edición (2017) de las Bolsas de Excelencia Mocidade Exterior. Son unas becas para hacer un Máster en Galicia, una oferta fijada para personas que tengan nacionalidad española o un vínculo demostrable con Galicia. Si no has nacido aquí tienes que presentar toda los papeles de tus abuelos, tus padres, etc. 

La idea es recuperar a las personas jóvenes que se habían marchado de Galicia y que poseen ya un título de Grado. El objetivo final es la inserción de esa persona social y laboralmente. 

Esta asociación ofrece asesoramiento dirigido a jóvenes gallegos y descendientes gallegos entre 25 y 40 años, de distintos países del mundo, que tienen pensado emigrar a Galicia. Tiene el objetivo de integrar y seguir acompañando a jóvenes retornados gallegos que vuelven a su tierra. Esta iniciativa está dirigida a aquellos que han retornado y a los que habitan el sentimiento y esperan el momento oportuno de volver a casa. 

El retrato robot de los nuevos emigrantes

La presidenta de AJERGA, María Belén Rosbier, licenciada en Comunicación Social en Argentina, con descendencia gallega y retorna a Galicia por las becas BEME para cursar el Máster en Traducción Multimedia, hace un retrato robot de los nuevos emigrantes. 

¿Qué puede ofrecer la asociación? ¿Cómo son los nuevos emigrantes? ¿Por qué van a Galicia? ¿Cuál es la misión? Estas son algunas de las preguntas que nos responde María Belén Rosbier, licenciada en Comunicación Social en Argentina, con descendencia gallega y retornada a Galicia por las becas BEME para cursar el Máster en Traducción Multimedia. 

“Las becas fueron ese medio que nos trajo de regreso, pero lo que nos llevó a formar este grupo de personas de distintos países, que se transformó en una Asociación, fueron las ganas de ser un grupo de unión, de refugio del día a día y de sentirse acompañado en este nuevo camino”, confirma Belén Rosbier.

“Para nosotras, esa Galicia que la construimos en sueños con los relatos de nuestros abuelos y bisabuelos que recordaban y recuerdan hoy con tanto amor es esa tierra que un día debieron dejar atrás”, añade Belén Rosbier.

“La asociación empezó como ‘xuntanza de socialización’, tomando algo en Santiago. Uno llega pero no tiene el contacto con las personas en su misma situación”, añade.

Convenios y emigración

“Con el paso de los años hicimos programas de acompañamiento de padrinos y madrinas, empezamos a hacer formaciones, firmamos un convenio con la Secretaría de Emigración e hicimos formaciones para el empleo y para el emprendimiento. Con la marcha encontramos temas de interés como la equivalencia a la homologación de un título, como tributar en España…”, afirma Belén Rosbier.

“El último evento que hicimos fue la bienvenida a nuevos becarios, con temática de baile y música gallega porque era bonita la dinámica y porque ayudaba a socializar y a integrarse. Aparte de las actividades de ocio y culturales, empiezan una serie de formaciones. Tenemos pendiente de poder ofrecer algún dos clases de gallego”, explica.

Belén Rosbier apunta que todos los retornados están de acuerdo en la calidad de vida. Algunos miran por la tranquilidad, la naturaleza, la comida, seguridad. “Parte de los chicos que vuelven tienen como valor la familia, aunque sus oportunidades laborales fuesen mejores en otras ciudades. Los descendientes vienen por la estabilidad en términos de trabajo, por ejemplo, gente que viene de Latinoamérica valora un mejor futuro y la conexión con Galicia”, explica a cuv3 Belén Rosbier.

Según Belén Rosbier, no se logran todos los casos de que la persona se inserte totalmente. “La idea es que la asociación siga manteniendo esa red con la gente que apostó por nosotros. Es bonito mantener esta red de ex becarios porque al final la gente que se marcha, siempre tienen en la cabeza volver a Galicia aunque sea de visita”, concluye.