Viaje al centro del periodismo, pero en cuatro años

cuv3 ha pedido a algunos alumnos de 4º de Periodismo de la Universidad Villanueva que escribieran el discurso que pronunciarían en la ceremonia de graduación que pone fin a sus cuatro años de carrera

Excelentísimo rector, excelentísimas autoridades, claustro académico, compañeros, señoras y señores. No les quiero aburrir demasiado, ya que habrán escuchado miles de discursos iguales a lo largo de los años.
Lo que sí que es cierto es que para mí no han sido estos cuatro años algo habitual. Han sido cuatro años para recordar. Si me paro a pensar, aún me acuerdo de aquel septiembre del 2017 cuando estaba a punto de empezar la carrera. Lo admito, tenía vértigo y miedo. Estaba en una ciudad nueva, y con las dimensiones que Madrid tiene, lejos de mi familia y a punto de ingresar en una universidad donde sólo había 20 personas en mi clase, que como no encajara no sabía que sería de mí. Por suerte pasó todo lo contrario.

Momentos mágicos del periodismo

En estos cuatro años de carrera he podido cumplir alguno de mis sueños, he alcanzado metas que ni yo me creía capaz de hacerlo y he descubierto a alguien que es más maduro, yo. Creo que, a pesar del estrés, los miedos e incluso de las lágrimas que a mi madre le salían cada vez que nos fundíamos en un abrazo en la estación por ver a su hijo marcharse, han merecido la pena.

Me quedo con las risas en clase, con los nervios de coger por primera vez las cámaras de televisión o entrar al plató. Con la ilusión de ver publicado en CUV3 tu primer artículo, con la satisfacción de entregar reportajes tras mucho trabajo detrás o con los nervios de enfrentarte a las primeras entrevistas. Son esos pequeños momentos que desgraciadamente le vas restando importancia a medida que vas avanzando, pero en el fondo creo que es una buena señal. Una buena señal en el sentido de que significa que vas progresando, te vas formando, vas siendo poco a poco un periodista de verdad.

Lo cierto es que si eres un periodista de corazón, siempre se te removerá algo cuando entres a un plató de televisión, a un estudio de radio, o le des a ‘publicar’ tu artículo. Incluso cuando entregas tu proyecto de comunicación empresarial. Esa vena periodística sale para recordarte que estás en la profesión más bonita del mundo.

“Nos vamos a Los Ángeles”


Tal y como he dicho antes, este grado ha merecido la pena por frases como: “Finalmente nos vamos a Los Ángeles”, “Chicos, la universidad está preparando un viaje a Bruselas” o “Paul, le llamamos de Reason Why, has sido admitido y empieza a trabajar el 10 de agosto”. Momentos que me hacen pensar en todo lo que he vivido y he crecido en todos los sentidos. Ojo, que la última frase para recordar ha sido “¿pillamos ya los vuelos a Tenerife?”.
Si pudiese definir cada año con una palabra podría decir que primero fue ‘descubrimiento’. Un curso donde descubría quiénes eran mis amistades, descubría que era el periodismo, descubría Madrid. Segundo lo definiría como ‘establecimiento’. Por fin me había establecido en todos los sentidos y eso molaba. Tercero sería… obviamente ‘pandemia’. La COVID-19 me robó medio año de mi penúltimo curso universitario encerrándose en casa y dejándome sin la vida social que merecíamos. Por último, cuarto de carrera lo definiría como ‘despedida’. En clase se puede respirar un aura de ‘adiós’. Todos somos conscientes de que esto se acaba y estamos exprimiendo cada momento como no lo habíamos hecho antes.

Gracias

Gracias a la Universidad Villanueva por darme la oportunidad de viajar a Los Ángeles, a Bruselas, por llevarme a platós de televisión o ayudarme a llegar a mis metas. Gracias a los profesores, por guiarnos en esta etapa. Muchos de vosotros habéis hecho que crea en mí y en mis capacidades. Me habéis hecho creer en el periodismo cuando ya comenzaba a dudar. Nos habéis hecho saber que valemos para esto. Gracias a los religiosos, a los ateos, a los de derechas e izquierdas, a los de norte y sur, porque me habéis hecho pensar, ampliar mi mente y conocer puntos de vista que desconocía y creo que eso al fin y al cabo es bueno como periodista y como persona.


Gracias compañeros, bueno, amigos, por ser una clase tan especial, llena de talento e ilusión. Sé que desgraciadamente a muchos os perderé el rastro con el paso de los años, pero también sé que a muchos otros ya os tengo para toda la vida. Habéis sido unos amigos increíbles. Habéis sido mi apoyo, mi diversión, mi risa en el día a día. Esto no hubiese sido lo mismo sin cada uno de vosotros.
Por último, me gustaría dirigirme a las futuras generaciones que tienen pensado estudiar periodismo. Por favor, hacedlo. Es una de las carreras más bonitas, humanas y sociales que puedas hacer.

Antes de acabar me gustaría dar las gracias a alguien. A mí. A mi yo de 12 años que tenía claro qué quería ser; a mi yo de 16 que no escuchó las opiniones de los demás y siguió adelante; a mi yo de 23 por haber aguantado tanto y llegar a cumplir parte de su camino. Señores, señoras, ya es oficial, ¡Soy periodista!.