Día del Libro (7) / Don Quijote entre la estantería Billy y el diván Hemnes

El catálogo de Ikea es por todos conocido y es uno de los libros más leídos en el mundo. En el año 2016, la revista alcanzó los 200 millones de ejemplares y se publicó en 52 países y 32 idiomas, batiendo los récords de las publicaciones publicitarias. El gigante sueco de la decoración sorprende cada temporada con sus propuestas para el hogar. Pese a la COVID-19, el tradicional catálogo impreso que a todos emociona ahora se encuentra en formato PDF interactivo, que no solo permite pasar las páginas en versión ampliada, sino que también se pueden comprar directamente los productos haciendo click en el artículo deseado. Ikea llega a todas las casas de la manera más interactiva y cercana posible.

Otro récord lo tiene El Quijote, de Miguel de Cervantes, el libro más traducido en todo el mundo después de la Biblia. Algo tuvo que hacer bien el escritor manchego para lograr tal aclamado éxito. Pero, ¿qué harían hoy los protagonistas de El Quijote en los pasillos de Ikea? ¿Sería una lucha caballeresca igual? ¿Confundirían los molinos de viento con algún producto novedoso de la era moderna? Con motivo del día del Libro, adaptamos el genio manchego a los muebles de diseño suecos más famosos. ¿Se imaginan encontrarse al hidalgo y su escudero deambulando por los pasillos de Ikea?

Capítulo I – La estantería Billy

En un lugar de Ikea, de cuyo pasillo no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que paseaba un hidalgo de los de lápiz en mano, muebles antiguos, perro flaco y carro corredor. Una olla de algo más caballo que carnero, codillo las más noches, salmón los sábados, albóndigas los viernes, algún perrito caliente de añadidura los domingos, consumían tres partes de su hacienda. El resto della concluían sudadera de velarte, con sus deportivas de lo mesmo, y los días de entresemana se honraba con su cinturón de lo más fino. Tenía en su casa una ama que pasaba de los cuarenta y una sobrina que no llegaba a los veinte, y un mozo de carga y descarga que así ensillaba el carro como tomaba la podadera. Frisaba la edad de nuestro hidalgo con los cincuenta años. Era de complexión recia, seco de carnes, enjuto de rostro, gran madrugador y amigo de las compras. Quieren decir que tenían el sobrenombre de “Quijada”, o “Quesada”, que es esto hay alguna diferencia en los autores de este caso escriben, aunque por conjeturas verosímiles se deja entender que se llamaba “Quijana”. Pero esto importa poco a nuestro cuento: basta que en la narración dél no se salga un punto de la verdad.

¿Qué harían hoy los protagonistas de El Quijote en los pasillos de Ikea?

Ante la inminente necesidad de cambiar sus desgastados guardarropas, tomaron camino al Ikea de la Mancha. Después de que don Quijote y Sancho se ubicaran en sus corredores, cogieran algún que otro metro e hiciesen su colección de lápices, comenzaron su aventura por el laberinto sin salida conocida.

Capítulo II – El diván Hemnes

En esto, descubrieron treinta o cuarenta tipos de ventiladores y purificadores que hay en aquella tienda, y así como don Quijote los vio, dijo a su escudero:

– La felicidad va guiando nuestras cosas mejor de lo que acertábamos a desear, porque ves allí, amigo Sancho Panza, donde se descubren treinta o pocos más desaforados Eolus Turbo, con quien pienso hacer bolsillo y llevarme a casa sus vidas, con cuyos despojos comenzaremos a enriquecer, que esta en buena compra, y es gran servicio tener tan buena calidad sobre la faz de la tierra.

– ¿Qué Eolus Turbo? -dijo Sancho Panza. 

– Aquellos que allí ves -respondió su amo-, de las hélices cortas y resistentes, que los suelen tener algunos de motor de cobre y con reducción de un 25% de sonido.

– Mire vuestra merced -respondió Sancho- que aquellos que allí se parecen no son ventiladores, sino varias Dejsa, y en lo que en ellos parecen hélices son lámparas que, expuestas en el techo, dan con tres luces: cromado, blanco y ópalo vidrio.

– Bien parece -respondió don Quijote- que no estás cursando en esto de las compras: ellos podrían ser muebles; y si no tienes dinero quítate de ahí, y ponte en oración en el pasillo que yo voy a entrar con ellos en fiera y desigual batalla.

Los enormes y altos pasillos de Ikea repletos de cajas son los molinos de hoy

Y, diciendo esto, ajustó su carrito el llamado Rocinante, sin atender a los consejos que su escudero Sancho le daba,  advirtiéndole que los sin duda alguna eran focos del tipo Sinnerlig, Melody, Luftmassa, Hemma o Dejsa, y no ventiladores, aquellos que iba a acometer. Pero él iba tan puesto, que ni oía las voces de su escudero Sancho, ni echaba de ver, aunque estaba ya bien cerca, lo que los encargados iban diciendo en voces altas:

– No huyáis, cobarde y vil criatura, que un grupo de gestores es el que os acomete.

Levantóse en esto un poco de viento, y las grandes aspas comenzaron a moverse, lo cual visto por Don Quijote, dijo:

– Pues aunque mováis más brazos que los del gigante Färgrik, me lo he de llevar.

Así acabaría la aventura de nuestro caballero, huyendo sin haber comprado nada por la saturación del gigante sueco. Sin duda alguna, los enormes y altos pasillos de Ikea repletos de cajas son los molinos de hoy. Paseando por ellos, nos hemos sentido más de una vez como Quijotes del siglo XXI con una necesidad insaciable de comprar.

Con información de: Almudena Duarte, Regina Marín y Celia Casañé.