El club de lectura de la élite española

Club de lectura

El pasado 17 de febrero Yolanda Díaz (ministra de Trabajo y vicepresidenta tercera del Gobierno) acaparó las miradas de muchos periodistas cuando apareció en el Congreso con un libro –‘Desde la línea’ de Joseph Ponthus- bajo el brazo. Desde luego, la lectura era una evidente declaración de intenciones; es el diario de un jornalero temporal, a través del cual se ensalzan los derechos de los trabajadores y la dignidad de la clase obrera, muy en la línea de lo que defiende Díaz, militante del PCE, desde la tribuna y el ministerio y lo que aprendió de su padre, el histórico dirigente de las Comisiones Obreras gallegas Suso Díaz. Con motivo de la celebración del Día del Libro nos preguntamos, ¿qué libros descansan en las mesillas de noche de las personas con más poder o influencia de España?

Las lecturas de los políticos

Yolanda Díaz no es la única que lleva novelas en su maleta de viaje. Su compañero de Ejecutivo, el socialista Luis Planas (responsable de Agricultura, Pesca y Alimentación) es un confeso admirador de Juan Marsé. En una entrevista para RNE, conscientes de ese interés del ministro por el escritor catalán, le preguntaron con cierta sorna si había algún pijoaparte en el Gobierno (que, como el protagonista de ‘Últimas tardes con Teresa’, son obreros “aspirantes” a burgueses), a lo que prefirió no responder, aunque le provocó una carcajada. Lo que sí comentó es que su lectura actual también es de Marsé, concretamente ‘Notas para unas memorias que nunca escribiré’.

Los libros también pueden plantear análisis de situaciones políticas complejas, como por ejemplo el despoblamiento del campo. Teresa Ribera, vicepresidenta para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, aconseja que incluyamos en nuestra lista de lecturas pendientes ‘Un hipster en la España vacía’, escrito por Daniel Gascón, que plantea una visión cómica y distendida de la realidad de la vida rural.

En ocasiones los políticos utilizan los libros como arma ideológica

A la derecha del Congreso también tenemos ejemplos. Desde que comenzó la presente legislatura, cada vez que el portavoz de EH Bildu, Oskar Matute, toma la palabra desde la tribuna de oradores, el diputado del Partido Popular y secretario cuarto de la Cámara, Adolfo Suárez Illana (hijo del primer Presidente de la democracia) comienza a leer, como gesto crítico, ‘Vidas rotas’, que entre sus páginas recorre toda la actividad de ETA a lo largo de los últimos 60 años y la historia de sus víctimas. Matute, por su parte, dejó caer en una entrevista con la periodista Laura Hermoso que le vendría mejor leer ‘La voz dormida’, de Dulce Chacón, sobre un grupo de mujeres republicanas que fueron encarceladas durante el franquismo; “ese tipo de recomendaciones pueden acercar a las personas”, apostilló el diputado vasco.

Vemos que en ocasiones se utilizan los libros como armas contra los adversarios parlamentarios, casi como propaganda. Se dio el caso también con los diputados de Vox; Santiago Abascal leyó desde su escaño en el pleno de la investidura de Sánchez ‘La conquista de México. Una nueva España’, de Iván Vélez, sobre la caída del Imperio mexicano en el siglo XVI. El secretario general de la formación, Javier Ortega Smith, hizo lo propio ese mismo día con una obra de Stanley G. Payne, ‘En Defensa de España’, una defensa del espíritu de español, monárquico y católico; el mensaje, desde luego, era claro.

En sus redes, los políticos nos recomiendan leer a Houellebecq, Saramago y Thomas Mann

Por su parte, Ana Oramas, cabeza de lista de Coalición Canaria, nunca ha escondido su animadversión hacia Pablo Iglesias, a quien en una entrevista en el programa radiofónico 24 horas, presentado por Marc Sala, le sugirió la lectura del clásico ‘Marianela’, de Benito Pérez Galdós. Oramas dijo que le vendría bien “para que vea de verdad lo que es la pobreza, la lucha, las mujeres, la dependencia”.

¿Y qué lecturas nos recomiendan a nosotros los políticos? Muchos de ellos utilizan sus redes sociales para compartir sus novelas favoritas. Así, sabemos gracias a Instagram que a Íñigo Errejón le gusta llevarse a Michel Houellebecq a la playa, mientras que Andrea Levy -mano derecha del Alcalde de Madrid- prefiere a Thomas Mann (‘Muerte en Venecia’) o al poeta bilbaíno Álvaro Petit (‘Que aún me duelas’). La hasta hace poco secretaria de Cultura de la Comunidad de Madrid, Marta Rivera de la Cruz, cita ‘Memorial del convento’, de Saramago, y ‘El juego de los abalorios’, de Herman Hesse como dos de sus lecturas predilectas. A otro que le gusta presumir de fotos leyendo en Instagram es a Alberto Garzón, coordinador de Izquierda Unida y ministro de Consumo, a quien en sus redes le hemos visto con ‘El extraño orden de las cosas’, de Antonio Damasio; ‘Homo climaticus’, de José Enrique Campillos y ‘La mujer invisible’, de Felipe Alcaraz.

De Buenafuente a Álvarez-Pallete: libros para todos los gustos

La cara visible de la sociedad española también demuestra amor por la lectura en sus ratos de ocio. Ya sean actores, periodistas o empresarios, todos ellos encuentran un hueco para perderse entre las páginas de una novela.

Isabel Gemio, presentadora de radio y una de las voces más reconocidas de nuestra época, recomienda ‘Sapiens – De animales a dioses’ del autor Yuval Noah Harari. El humorista y actual presentador de Late Motiv, uno de los programas nocturnos de más éxito, Andreu Buenafuente, habla sobre ‘Búnker’, escrito por el rapero español Toteking. Comenta que es “el libro de alguien que ha leído mucho, ha pensado y vivido otro tanto y ha descubierto que disfruta con la escritura”.

Salinger, que huía de la fama, ha terminado como uno autores de los más citados por personas con influencia social

Siguiendo con esta estela española, tenemos a la escritora Rosa Montero, galardonada con el Premio Nacional de Letras en 2017. Esta autora recomienda obras como ‘Los desposeídos’ de Úrsula K. Le Guin o, coincidiendo con Gemio, ‘Sapiens – De animales a dioses’. Por otro lado, en el ámbito empresarial, tenemos a personajes como José María Álvarez-Pallete, presidente ejecutivo de Telefónica, que se declara “amante de los libros de Historia”. Entre los títulos que cita destacan ‘Fouché’ de Stefan Zweig y ‘El olvido que seremos’, de Héctor Abad.

La actriz Penélope Cruz apuesta por un clásico de la literatura, ‘El guardián entre el centeno’ de J. D. Salinger. Es hasta cierto punto irónico que el autor que siempre huía de la fama haya terminado como uno de los más citados por personas con cierta influencia en la sociedad. Otra personalidad destacada es la actriz y directora Leticia Dolera, la cual invierte gran parte de su tiempo libre en leer. Entre sus recomendaciones podemos encontrar ‘Sangre de mi sangre’ de Rosa Regás o ‘Cuando volvamos a casa’ de Nuria Gago.

Con información de Lucía Sáez.