Cosmovisión de la Guerra Fría Tecnológica

USA VS CHINA

Recientemente conocíamos la noticia de que ciberdelincuentes chinos clonaron y utilizaron de forma activa como herramienta ofensiva una unidad de ciberseguridad con sede en Estados Unidos llamada Equation Group. El grupo de ciberdelincuentes chino puso en funcionamiento el clon APT31 entre 2014 y 2017, tres años antes de que el grupo fuera descubierto, según informa ‘Check Point Research’.

Este ataque informático es una muestra más del nuevo mundo al que nos han traído las revoluciones tecnológicas. Y este nuevo mundo no está exento de guerras civiles y también a nivel global. 

Una vez terminada la II Guerra Mundial los dos grandes sistemas políticos plantearon un nuevo orden geopolítico, dividido en dos bloques separados por el Telón de Acero. Esa separación se perpetuó hasta el 9 de noviembre de 1989, día de la caída del Muro de Berlín.

La caída de la URSS no libró al mundo de un gigante comunista y China siguió su increíble y exponencial crecimiento, que dura hasta nuestros días.

Estados Unidos declaró la guerra a China mediante la prohibición de redes sociales de propiedad china como TikTok y, como especial detonante, actúo la batalla judicial de la Justicia norteamericana contra la tecnológica Huawei, por robo de secretos comerciales, obstrucción a la justicia, fraude bancario y por saltarse las sanciones estadounidenses contra Irán.

Ese fue el comienzo del choque entre dos modelos antagónicos: Silicon Valley vs Shenzen. Los californianos enarbolan la bandera de la innovación y el desarrollo tecnológico basados en una importante inversión privada. El modelo Shenzen, por su parte, ha crecido al amparo de la protección estatal, la transferencia forzosa de tecnología de las multinacionales que quieren hacer negocios en el país y cuantiosa mano de obra barata y formada.

¿Y quién va ganando en el control por Internet? Pues si de tráfico global se tratase no cabe duda de que los asiáticos van muy por delante. Un 19% del volumen del tráfico de internet a nivel mundial procede de China mientras que EEUU aporta “sólo” el 4,5%.  Aunque cabe destacar que China, como estado totalitario que es, se sirve de armas de control y ha erguido una nueva muralla que impide al acceso a sites como Twitter, Facebook o Google, que sufren bloqueos. 

Ese denominado “Great Firewall” provoca que toda Big-Tech norteamericana tenga  su homóloga en el gigante asiático. Google frente a Baidú es el máximo exponente pero cualquier popular plataforma que se imaginen tiene su versión china. 

Empresas más valiosas de la tecnología americana
Valor en millones de euros

La guerra comercial entre las grandes tecnológicas ha desplazado a las armas y el control por la presencia en la World Wide Web es uno de los principales objetivos de las grandes potencias para controlar la estrategia geopolítica y, en definitiva, generar una mayor riqueza.

Por ello cada vez que en el tablero de esta nueva Guerra Fría alguien mueve una pieza la Bolsa se mueve en direcciones opuestas. La pandemia ha provocado que el lado alcista  lo encabecen las empresas que facilitan el trabajo y ocio en el hogar (casos de Amazon, Apple, Netflix o Microsoft). Los vetos estadounidenses frenan la economía china, pero cada vez los efectos son menores, pues cada segundo que pasa China es más poderosa, independiente y autosuficiente. 

Empresas más valiosas de la tecnología China
Valor en millones de euros

Y esta nueva Guerra Fría, que no deja de ser un enfrentamiento comercial y económico, ¿qué papel juega España?

Es cierto que la crisis empuja a los españoles a la consumición de bienes y servicios chinos, sin embargo, Estados Unidos tiene un cuasi monopolio difícil de perder. Esta batalla posmoderna la gana quien controle nuestros dispositivos móviles e informático, y en eso todavía van por delante los estadounidenses.

En definitiva, al igual que la llamada Guerra Fría nunca tuvo un claro vencedor, esta vez tampoco pasará, ni Estados Unidos ni China ganarán, pero sí habrá un claro perdedor: Europa.

Carlos Luque y Francisco Rocillo