Sábado noche en casa con papá y mamá para celebrar el Día de la Felicidad

Ya no podemos viajar. Ni salir de fiesta un viernes. Ni ver a nuestra familia más cercana. Incluso, a veces, no podemos ni salir de casa. El coronavirus ha roto los planes que hacíamos. Lo que nos hace felices en mitad de una pandemia es lo que antes veíamos como el plan estándar. Hace un año nuestro objetivo era buscar lo premium, era lo que nos hacía felices y a lo que estábamos acostumbrados. No necesitábamos más. Éramos felices y no lo sabíamos. Ahora nos hemos dado cuenta que se puede ser doblemente feliz con el plan sencillo. Solo hay que aprender a serlo. ¿El concepto de felicidad ha cambiado a raíz de una pandemia mundial? Nos lo preguntamos precisamente hoy, el Día Internacional de la Felicidad.

¿Qué es la felicidad?

La felicidad es un concepto abstracto y muy difícil de definir. Para poder hablar de esto buscamos hacer reflexionar a la gente sobre si el significado ha cambiado a raíz de la pandemia. cuv3 ha realizado una encuesta a la que contestaron más de 60 personas. En ella, el 61,4% afirma no ser más feliz antes. Un dato que sorprende. Para la mayoría de los encuestados, la pandemia es una circunstancia que condiciona la vida pero no te hace menos feliz

Lo que nos hace felices en mitad de una pandemia es lo que antes veíamos como el plan estándar

Lo que ha cambiado es nuestra manera de ver las cosas, de valorar lo que antes veíamos como básico. “Sin la pandemia no valoraba tanto lo importante, solo me fijaba en las cosas materiales y superficiales y creía que eso era la felicidad. Ahora he descubierto que me encanta estar en casa”, comenta Loreto, de 20 años. Juan, de 25 años, reconoce que “hemos aprendido a valorar y apreciar las cosas pequeñas de la vida y un poco más a las personas, aunque nos queda un largo recorrido”.

“Hemos aprendido a valorar y apreciar las cosas pequeñas de la vida”

Nuevos planes

Este cambio de foco sirve para darnos cuenta que pese a las nuevas dificultades y la nueva “normalidad”, todos buscamos la felicidad en lo nuevo y lo diferente. Y es que lo que antes nos hacía felices ahora lo necesitamos. “Antes me hacía feliz ver a mi abuela, ahora lo necesito”, cuenta María Elena, de 21 años. La felicidad no depende sólo de las circunstancias externas, “en cada momento hay que apreciar lo que se tiene y poner el foco en lo significativo”, continúa diciendo, “ahí es donde reside lo verdaderamente importante”.

“Los viernes siguen siendo de fiesta”

¿Y qué es exactamente esta nueva normalidad que nos hace apreciar todo de una manera más absoluta? Como dice Carlos, de 18 años, “saber que el viernes noche lo voy a pasar en casa, junto a mi familia, bailando en el salón. Porque los viernes siguen siendo de fiesta”. Sofía, de 27 años, confiesa que ha descubierto la importancia de las cosas pequeñas y que la felicidad radica ahí. “De todo se aprende y todo se puede disfrutar, hasta las cosas más insignificantes”, afirma. 

 “Antes me hacía feliz ver a mi abuela, ahora lo necesito”

Dar valor a las cosas

Hay cambios sociales que se han impuesto a raíz del virus, obligando a la sociedad a parar y revisar su escala de valores. Antes, nos centrábamos en buscar una felicidad hedonista que ha ido cambiando a marchas forzadas. Y es que como dice Luis, de 51 años, “se puede ser igualmente feliz dando valor a las cosas que importan de verdad”. Las crisis nos hacen dar valor a las cosas que realmente importan. 

“La pandemia ha sido una montaña rusa de emociones diarias, pero saber reconocerlo y trabajar en ello, es la clave para ganar en felicidad”

Según el estudio que State University of New York llevó a cabo durante tres años sobre la felicidad de las personas en tiempos de crisis, uno de los autores, Fredrickson, llegó a la conclusión de que “encontrar un significado positivo puede ser el impulso más poderoso para cultivar emociones positivas en los tiempos de dificultad”. Isabel García la Torre, psicóloga clínica de 28 años, lo confirma: “en mitad de la pandemia, he visto cómo, aquellos pacientes que han encontrado un significado más profundo ante unas circunstancias adversas, sienten más bienestar emocional al dejar de alimentar su propia tragedia”. Ante la pregunta de si es posible ser felices viviendo con el coronavirus, concluye: “es posible, claro que sí. La pandemia ha sido una montaña rusa de emociones diarias, pero saber reconocerlo y trabajar en ello es la clave para ganar en felicidad.”

“Los pacientes que han encontrado un significado más profundo ante unas circunstancias adversas, sienten más bienestar emocional”

Y es que hoy, 20 de marzo, se celebra el día de la felicidad. Sí, tiene un día del año. Para que no olvidemos lo importante que es tratar de ser feliz. Ahora nos está costando más que nunca, pero cuando tratamos de serlo, ganamos la victoria al caos que estamos viviendo.

Con información de Almudena Duarte

About Celia Casañé Mardomingo

Estudiante de 4º de Periodismo y Comunicación y Gestión de la Moda