Militares: la incertidumbre de no saber si papá volverá a casa

Con tan solo 18 años, Cristina perdió a su madre y se tuvo que hacer cargo de sus dos hermanas pequeñas. Su padre no vive con ellas, ya que por cuestiones de trabajo tiene que pasar temporadas fuera.

Cristina confiesa el miedo que siente de no saber si su padre llegará sano y salvo a casa cada vez que está en una misión, ahora que su madre no está. Esa incertidumbre la tienen también Paula, Inma, Carmen o Begoña.

Sus padres son militares.

Con el paso del tiempo ya se han acostumbrado a que su padre no “viva” con ellas, aunque tuvieron momentos muy duros durante su infancia. Inma confiesa que de pequeña no sabía decir el nombre de papá, no sabía que formaba parte de su familia. Su madre ha estado trabajando, algo poco habitual en el mundo militar ya que las mujeres suelen dejar el trabajo para cuidar de la familia. Inma pasó su infancia en casa de sus abuelos, quienes les iban a buscar al colegio o les daban de comer.

Inma confiesa que de pequeña no sabía decir el nombre de papá

Una generación trascendente 

Ellas tienen claro que el hecho de que su padre sea militar es aspirar a tener una vida diferente, llena de emociones fuertes y experiencias inolvidables. Esas experiencias inolvidables no tienen por qué ser malas. Carmen cuenta lo emotivo que fue el último vuelo de su padre en helicóptero este verano. “Todos estábamos muy orgullosos de él, sobre todo mi madre”, aclara Carmen con los ojos de cristal.

cuv3 ha hablado con diferentes hijas de militares, y todas se sienten muy involucradas en el trabajo de su padre, ya que, al final toda la familia está relacionada con su trabajo. En diferentes ocasiones, con un poco de suerte pueden destinar a sus padres a Galicia, Cádiz o Cartagena normalmente. Sin embargo, Paula cuenta cómo cambia su vida mientras es una niña pequeña y tiene que estar creando una vida nueva cada dos años y en diferentes países: “He vivido en muchos lugares siendo tan sólo una niña”, confiesa.

Lo admirable de la vida militar

El primer deber militar es el compromiso. La disciplina también está muy presente junto con la solidaridad. El compañerismo y la igualdad destacan también ya que en la actualidad más de 16.000 mujeres se integran en las Fuerzas Armadas. Estas son algunas de las virtudes que más destacan las hijas acerca de sus padres y la profesión.

Era interesante indagar sobre si, aparte de su padre, alguien más de su familia era militar o quería serlo; sorprendentemente más del 70% de las niñas dijeron que sí. Todas tenían hermanos, abuelos o tíos que eran o aspiraban a ser militares. Es curioso el caso de Begoña. Vive desde que nació rodeada de ambiente militar, tanto sus abuelos, su padre, tíos y hermanos son militares. “En un futuro espero ser enfermera militar, sería un sueño hecho realidad”, declara.

Begoña sabe perfectamente lo dura que es esa vida, pero también lo complaciente que es: “Tuvieron que traer a mi padre en helicóptero desde Afganistán -recuerda- para que pudiese ver a mi madre y a su nuevo hijo”.

La mayor incertidumbre para las chicas es no saber dónde está su padre, o qué está haciendo en un determinado momento. Hay una serie de horarios para poder llamarlo, y ni que decir tiene que el cambio de teléfono es continuo. Nueva misión, nuevo número de teléfono.

“Tuvieron que traer a mi padre en helicóptero desde Afganistán para conocer a mi nuevo hermano”

Unas Navidades diferentes

“Estaba en el colegio y durante la rutina no notaba tanto su ausencia, sin embargo llegaban las Navidades, mi cumpleaños o alguna fecha importante y se le echaba en falta”, aclara Patricia a grandes rasgos. Minutos después, hablando con Paula del mismo tema, cuando más extrañaba a su padre era en su infancia: “Estábamos toda la familia, faltaba él y no podíamos hablar con él porque no tenía cobertura. Fue muy duro pasar unos Reyes Magos sin mi padre siendo una niña pequeña”.

“No poder hablar con mi padre en Navidades era muy duro”

Todas ellas: Paula, Begoña, Carmen, Inma, Patricia y Cristina coinciden en que los Reyes Magos, de una forma u otra le traían, miedo.

Deja una respuesta