El coronavirus no frena el deporte en silla de ruedas

En su afán de no parar su progresión deportiva, Daniel Duque Tamayo decidió ejercitar su físico durante dos meses y medio en el Gimnasio Tándem de Madrid (especializado en atender a personas con diversidad funcional) para estar preparado para la práctica con su nuevo equipo, el Club Legabasket, donde se incorpora para jugar de escolta. El equipo, que se encuentra en Segunda División, inició el martes 17 de noviembre los entrenamientos que, junto con la Liga de Baloncesto en Silla de Ruedas, han empezado, con una semana de retraso, debido a la covid-19, asegura el escolta del Legabasket. Él estuvo en otra escuela, en otra “cantera” y tendrá que acostumbrarse a jugar con mascarilla.

Y precisamente, sobre el uso de las mascarillas en la práctica del baloncesto y del hockey, hemos preguntado a algunos deportistas como él de 20, 19, 21 y 24 años de edad, respectivamente:

“Para la práctica del baloncesto es opcional”, destaca Sindy Paola Ramos Martínez-Camacho, escolta del Getafe BSR, que compite en División de Honor, la máxima categoría a la que se puede aspirar en este deporte. Añade que “lo es tanto en el pabellón como en los partidos y entrenamientos, cuando al principio no lo era, aunque nosotros llevamos seis semanas entrenando con mascarilla, porque hemos sabido que se han dado varios positivos en equipos de otras comunidades como en el País Vasco, en el Zuzenak, en las Islas Canarias, en el ACE Gran Canaria y en Burgos en el Servigest Burgos.

Sin casos de coronavirus

“Ningún equipo de Madrid ha tenido positivos en su plantilla en lo que va de temporada”, añade. Pero ambos deportistas admiten que, como era de esperar, el hecho de optar por competir con mascarilla les resta capacidad pulmonar provocándoles fatiga, una sensación que se agrava en el caso de jugadores con alguna dolencia respiratoria. “Si nosotros que no tenemos problemas respiratorios nos fatigamos jugando, un jugador con ellos se fatiga, el doble”, explica Sindy.

En este momento, Daniel interviene para expresar que “jugar con mascarilla no es sano, deberían quitar las mascarillas y hacer PCRs de manera regular o que todos juguemos con mascarilla”, momento en el que a continuación, Sindy afirma que “sí, porque te puedes encontrar con jugadores de un mismo equipo que lleven la mascarilla y otros que no, porque no hay una ley clara”, algo que también defiende el joven escolta del Legabasket, que pide enérgicamente que la normativa sanitaria imperante en su deporte, se unifique.

“Con mascarilla se te empañan las gafas y parece que estás jugando en medio de la tormenta”

Finalmente, el jugador del HSRE Alcobendas, equipo de Hockey integrado por personas en silla de motor, Mikel Villanueva Martínez, se pronuncia en estos términos acerca de cómo el uso de la mascarilla afecta a su juego: “El único problema de jugar con mascarilla es que se te empañan las gafas y parece que estás jugando en medio de una tormenta”

El hockey tardó en ponerse en marcha ya que no pudieron desplazarse a Alcobendas por el cierre total de Madrid que impedía moverse libremente por la Comunidad y ante esta imposibilidad no les dieron otra alternativa.

Este deporte se nutre de la caridad de los ayuntamientos que les ceden sus espacios deportivos, como Polideportivo José Caballero, pabellón de Alcobendas donde juegan y también entrenan, lo que ha provocado que el HSRE Alcobendas solo lleve entrenando cinco semanas, un hecho que sin duda no deja hueco a la esperanza de que esta temporada se desarrolle con normalidad, con sus campeonatos correspondientes. “Yo creo que hasta que no haya vacuna, no se disputará ningún campeonato, porque los intentos de programar campeonatos internacionales, hasta el momento, han resultado fallidos. a pesar de que los jugadores estarían dispuestos a ir a estos torneos, si se realizasen”, explica Mikel Villanueva.

Limitaciones de aforo

Por otra parte, hemos de destacar que el desarrollo de estos dos deportes no solo se ve afectado por el molesto pero necesario uso de las mascarillas, sino que también el actual escenario sanitario obliga, a todo tipo de espacios, a imponer un mínimo en su aforo.

Una medida ante la que deportistas de todo el mundo, como el jugador del Legabasket Daniel Duque Tamayo reacciona: “No me parece justo que en Madrid, en los pabellones, sólo dejen entrar a 30 personas, cuando en algunas comunidades, como la vasca, permiten, en algunos casos entrar en los pabellones a 150 personas”, algo que cuando juegan de visitante les hace sentirse, claramente, en desventaja respecto al rival, circunstancia en la que aseguran que el protocolo, también debería de mejorar.

Y si hacemos referencia al protocolo que rige en baloncesto, también deberíamos hacerla al de hockey, en el que encontramos una única diferencia notable respecto al de baloncesto ta,l como nos señala Mikel: “El protocolo sanitario establecido para hockey es menos restrictivo porque el grado de dependencia de sus jugadores es más elevado. El protocolo permite entre otras cosas que el jugador acceda a las instalaciones deportivas con una persona de apoyo. algo que el protocolo de baloncesto no permite.”

Además, ambos protocolos recogen un plan de actuación ante la posibilidad de que la acumulación de positivos por la Covid-19 impida disputar los partidos aplazados por esta circunstancia. De ser así, Sindy Paola Ramos Martínez-Camacho y el escolta del Legabasket explican que en el protocolo está planteado que “en el caso de que un partido no se pueda disputar, se aplazaría y se disputaría cuando la situación de ambos equipos mejorase, pero de no ser así, y si el partido, ha sido aplazado tres veces este se daría, por ganado al equipo local, que recibiría 3 puntos”.

En este sentido, hay que reseñar que ya se han aplazado dos jornadas, una situación que lógicamente ha trastocado el calendario que dispuso La Liga BSR, que ahora, según explica Duque, sería modificado para evitar los aplazamientos, de manera que un equipo juegue dos jornadas consecutivas, en una misma comunidad, como equipo visitante”. Y añade: “con este nuevo sistema planteado es posible que el calendario se pueda seguir con normalidad, reduciéndose así los desplazamientos”. Un plan que no se cree que posibilite que esta temporada se pueda disputar con total regularidad.

En el caso del Getafe BSR, por ejemplo, esto ha provocado que no se puedan incorporar sus fichajes extranjeros, porque o bien los jugadores no han querido venir debido a la situación o bien no se les ha permitido.

En el caso del hockey, el presupuesto del HSRE Alcobendas, asegura Mikel Villanueva Martínez de buena tinta ya que además de jugar en el club es su tesorero, la pandemia ha hecho que se incremente en un 50% por el ahorro en desplazamientos. Y es que por culpa de la Covid-19 se aplazó el Europeo de Finlandia, que estaba previsto que se celebrara este verano, si la pandemia lo permite.

La situación en la que se encuentra el presupuesto del baloncesto es bien distinta de la del hockey, pues según explica el jugador del Legabasket Daniel Duque Tamayo los presupuestos varían de una categoría a otra: “A los equipos grandes no les afecta, porque siguen manteniendo sus patrocinios, pero los equipos pequeños por culpa de la covid-19 han visto reducido aún más sus presupuestos”

Pero esto, no se debe a que hayan tenido que invertir cantidades ingentes de dinero en la adquisición de material sanitario, sino como explica el jugador: “Por culpa de la pandemia, los patrocinadores están aportando menos o directamente, han dejado de invertir en la Segunda División como le ha sucedido al Legabasket. Duque también nos quiso explicar que: “El baloncesto en silla tiene un patrocinador general, que es La Fundación ONCE, pero con esa ayuda no es suficiente y muchos equipos tienen que buscar patrocinadores propios y si ya de por sí las empresas privadas son reacias a apoyar a un deporte minoritario, con la pandemia, se hace más difícil recibir apoyos de las empresas.

En resumen, lo que piden los deportistas con diversidad funcional, es lo que está pidiendo cualquier deportista en estos momentos al Gobierno: que no se olviden de ellos, que les sigan apoyando económicamente y que presenten una ley unificada.

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