Hablar de ETA… 20 años después del pacto anti ETA

La memoria histórica no debería perderse nunca. Nos da raíces y razón de ser. Y, sobre todo, ayuda a entender el hoy. Este pasado 8 de diciembre se cumplieron 20 años de la firma de un tratado histórico. El Gobierno popular de José María Aznar pactaba por primera vez con el PSOE, liderado ya por José Luis Rodríguez Zapatero. Se trataba del Acuerdo por las Libertades y contra el Terrorismo, conocido como Pacto Antiterrorista. Aparte de aislar a la organización terrorista (con el paso del tiempo), también se recuperó una forma de hacer política: la de los pactos de Estado francos. Aunque esos años duraron poco, porque enseguida comenzaron las disputas de poder.

Pero esa es otra historia.

En este aniversario clave, es conveniente recordar lo que supuso esa firma para poder entender mejor una situación política que hoy preocupa a muchas personas. ¿Es o no es lícito que Bildu esté en el gobierno? ¿Apoya realmente el terrorismo? ¿Es posible que un partido nacional gobierne con el apoyo de uno nacionalista?

Ser oposición útil

José Luis Rodríguez Zapatero, ahora expresidente del Gobierno, entonces secretario general del PSOE, dijo en su momento que en esas circunstancias de amenaza constante era fundamental crear una “oposición útil”: para acabar con un problema del calibre de ETA, lo primero y más importante era ir todos a una, sin hacer guerra electoral y partidista a costa del terrorismo. Y así lo demostraron. Como dice la famosa frase, atribuida al emperador Julio César, “divide y vencerás”; a un enemigo enfrentado es mucho más sencillo vencerle. El hecho de que, por primera vez, PP y PSOE confiaran en el otro (pero confianza de verdad) fue clave para el debilitamiento de ETA. Sin embargo, hoy en día “el tema etarra se saca a relucir por determinados partidos como argumento de confrontación política”, según afirma Santiago Etxauz, periodista vasco que vivió y, sobre todo, sufrió la época de ETA. Esto demuestra que ya no es un punto de unión sino de conflicto entre los políticos actuales.

“ETA se saca a relucir como argumento de confrontación política”, afirma Etxauz

Otro acontecimiento fundamental en el proceso de aislamiento de ETA fue la decisión de los dos firmantes de no pactar con el PNV hasta que no rompieran el Pacto de Lizarra. Finalmente, el PNV se desvinculó definitivamente de Herri Batasuna. Un apoyo menos para la organización terrorista. Mientras unos iban haciéndose fuertes, los otros se iban debilitando. Volvemos al divide y vencerás. Pero ahora desde el otro lado. Ese debilitamiento se refleja en la disminución de los apoyos sociales de los partidos independentistas.

La vida política es una fina línea entre la confianza en el otro y no olvidar el pasado

¿Cuál fue el siguiente paso de este matrimonio PP-PSOE para acabar con el terrorismo? La firma de la Ley de Partidos, el 27 de junio de 2002. Se creó con el único fin de impedir “que un partido político pueda, de forma reiterada y grave, atentar contra ese régimen democrático de libertades, justificar el racismo y la xenofobia o apoyar políticamente la violencia y las actividades de bandas terroristas”. Con esto, el brazo político de ETA, Herri Batasuna, quedó ilegalizado y la organización, más aislada todavía. Pocas opciones les quedaban más que dejar las armas. Aunque todavía pasarían unos años para esa retirada definitiva, es destacable que en este momento “cuando los etarras tomaron la decisión de renunciar a la violencia estaban ya en pleno proceso de descomposición”, según indica el periodista Santiago Etxauz.

¿Un hueco para todos?

No obstante, durante todos estos años de lucha contra la violencia, la duda no desaparecía. ¿Qué pasaría con todos aquellos que quieren la independencia (y la defienden justamente) una vez que desaparezca ETA? ¿No tienen acaso derecho a tener voz? En ese contexto, y poco después del alto el fuego definitivo de la banda, nació el partido Bildu, tan controvertido hoy en día, con el objetivo de crear una coalición de todos los partidos de ideología nacionalista e independentista vasca.

Para muchos, es la continuación de HB. Para otros, un partido político que ya ha dejado atrás la violencia. Es muy importante tener presente, como declara Etxauz, que “ETA desapareció hace 10 años. EH-Bildu no es ETA. Esta coalición aglutina el voto abiertamente independentista y de izquierdas”. El Pacto Antiterrorista de 2000 fue un acuerdo clave para el aislamiento de ETA. Sus apoyos políticos fueron desapareciendo, por voluntad propia o por órdenes de otros. Y la orfandad política de todos los vascos que reclaman la independencia desapareció con el nacimiento de Bildu.

“La asignatura pendiente en Euskadi y España es que los jóvenes conozcan que ETA no es el pasado”

Es llamativo cómo la libertad de expresión en el País Vasco, como indica el gráfico, ha ido evolucionando y mejorando a medida que se tomaban medidas desde el Gobierno y ETA desaparecía. Etxauz asegura que “en Euskadi se puede hablar libremente de política y de todo tipo de asuntos. Los días ganados a la paz incrementan la libertad de expresión en las calles vascas y eso se nota en las tertulias y en las relaciones sociales”.

Evolución de la libertad de opinión y expresión en el País Vasco entre los años 1999-2018.

Fuente: Euskobarómetro

Al final, la vida política es una fina línea entre la confianza en el otro y no olvidar el pasado. Como afirma Etxauz, “la asignatura pendiente en Euskadi y España es que los jóvenes conozcan que ETA no es el pasado. Deben conocer las muertes, los estragos, el dolor y heridas que provocaron en el País Vasco y España para que la paz se consolide. ETA dejó de existir, ahora toca no olvidar su legado de terror”. 

Una breve retrospectiva de las diferentes portadas de los principales medios nacionales en dos fechas clave para el final de terrorismo en España basta para entender esta evolución. En 2011 tuvo lugar el cese de las armas de ETA y en 2018 la organización terrorista anunció su final definitivo.

Con información de Celia Casañé, Regina Marín y Elena Pérez.

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