Un mes sin Maradona, ¿un mito exento de culpa?

Maradona

Todo lo que hacemos en vida tiene su eco en la eternidad. Tanto lo bueno como lo malo. Es la manera de no caer en el olvido y dejar un legado. Esto trae consigo reconocimiento, admiración y veneración. Pero también puede provocar decepción, rechazo o condena. La memoria a veces es selectiva, y en ocasiones las personas deciden recordar únicamente lo bueno, olvidando lo negativo. Incluso a veces, al poner todo lo que uno ha hecho en una balanza puede que no todo sea valorado del mismo modo. Si pesa más lo positivo, por mucho mal que se haya hecho, lo primero es lo que perdurará y acompañará el recuerdo de esa persona. 

Esto ocurre con la figura de Diego Armando Maradona. Su impresionante talento innato, propio de unos pocos elegidos, y el aura de misticismo que le rodeaba hicieron de él no solo una leyenda del fútbol, sino un icono nacional que rozaba la condición de deidad. Pero, desgraciadamente, a lo largo de su vida tuvo actitudes y comportamientos deplorables que ensuciaron todo ese manto mágico y emborronaron su recuerdo. Un mes después de su muerte, ¿qué queda de este mito?

Si hubiera que definir a esta leyenda del deporte mundial, los adjetivos se quedarían cortos. Privilegiado, habilidoso y carismático, entre una infinidad de calificativos, han acompañado a este astro durante su trayectoria profesional. Aunque, como persona, éstos varían. 

¿Se apaga una luz?

El pasado 25 de noviembre se apagó una luz que acompañó a muchos argentinos y amantes del fútbol de todo el mundo. Bárbara López, socióloga y futbolera, apunta que la probabilidad es alta si preguntamos por la posibilidad de que la mitificación de Maradona perdure en el tiempo. “Seguramente se seguirá alimentando el mito hacia su figura, puesto que, tal y como se ha hecho en las últimas décadas, pese a no estar en activo, siempre se mantuvo viva su imagen como futbolista leyenda”, señala. Además, comenta que en Argentina su efigie y recuerdo sigue siendo venerado y conocido por futuras generaciones. Asimismo, esta podría ser una buena vía para dejar en un segundo plano todas aquellas controversias que conocemos de él hasta el día de hoy. 

Tradicionalmente, el pueblo argentino se ha caracterizado por tener comportamientos machistas. Sin embargo, hace pocos años comenzó a haber una conciencia y una necesidad de erradicar el machismo a través de movimientos feministas. “Existe un movimiento llamado “Ni una menos” para denunciar los femicidios y para hacer respetar a las mujeres. Hay cada vez más concientización sobre eso”, cuenta Jacinta Reynal, ciudadana del país del Mar del Plata. Sin embargo, piensa que el fenómeno fan de Maradona se debe a que en la sociedad argentina el fútbol está muy presente y hay una pasión incomparable. Todo lo que sucede se mueve a través del fútbol y entonces la gente se olvida de lo que ha hecho Maradona y “el fanatismo los atraviesa”. 

“El fútbol es tan importante en mi país que el resto pasa desapercibido”

Originario de un barrio pobre en Argentina, Maradona, según nos cuenta el residente argentino Mauricio Losada, fue capaz de sembrar la esperanza en los corazones de muchas personas. Esa fe que consigue reconfortar a los humanos sabiendo que no importa desde donde se parta, sino hasta donde se puede llegar.

A pesar de que este mito deportivo logró conseguir un éxito alabado y reconocido en todas partes, Maradona en el ámbito personal pasaría a ser totalmente lo contrario. 

Su cautividad en las drogas y el maltrato son algunos de los pesos que han manchado su nombre. El “Barrilete Cósmico” podría encontrarse protegido sobremanera por su país. Es por ello que, según la experta en sociología, la probabilidad de existencia de miedo frente al hecho de poder cuestionar libremente al jugador sería absolutamente razonable. Aunque, como bien subraya, es evidente la cantidad de escándalos que se le atribuyen. 

¿Maradona sí y el resto no?

“Hay un fanatismo casi llamado enfermedad por él. Muchas mujeres manifestaron su repudio hacia esta figura deportiva; aunque es tan importante el fútbol en mi país que se le idolatra por su habilidad y el resto pasa desapercibido”, postula Jacinta. La fuerte personalidad de Maradona, indiscutiblemente ha tenido influencia a la hora de mantener en boca su figura. 

Pero, ¿podría ser que gracias a la teoría de la espiral del silencio se hubiese puesto en un pedestal a Maradona sin realmente ganárselo? Durante su etapa de deportista, los halagos recibidos sí podían ser merecidos. Sin embargo, López intuye que tras su retirada y, como hemos comentado, debido a ciertos escándalos personales, sí es muy posible que se haya generado una espiral del silencio en torno a su figura. Ésta habría podido favorecer a que el mito haya crecido hasta crear la imagen que tenemos de él hoy en día. 

Aunque, si vamos más allá, seguramente nos preguntemos por cómo será la imagen que confeccionemos de Diego Armando Maradona en el futuro. “Teniendo en cuenta que nuestra admiración viene transmitida por nuestros mayores que le conocieron como futbolista, es totalmente factible, que la permanencia y continuidad del mito no solo siga estable sino que siga creciendo en el tiempo”, comenta la socióloga. Por su parte, Reynal considera que la falta de educación y de valores en el país sudamericano contribuyen enormemente a que prosiga la figura de Maradona como ídolo. 

El talón de Aquiles

Las últimas imágenes que podríamos tener presentes de esta leyenda, posiblemente coincidan con una de sus etapas más oscuras: el descenso al infierno de las drogas. Factor que ha condicionado sus últimos años de vida y que causó que protagonizara episodios que alarmaron a sus seguidores. Pero la relación “del Diego” con los estupefacientes no siempre fue de amor, al principio fue más bien de rechazo. 

El “10” fue imagen de campañas antidrogas, actividad que, fijándonos en el desenlace de su vida, podríamos cuestionar el grado de compromiso que le merecía. Para Losada pueden existir diferentes razones por las que lo hizo. “No creo que haya creído firmemente en las campañas antidrogas de las que participó, pero quizás al haberlas sufrido decidió hacerlas. De igual modo, podría ser simplemente por publicidad”, argumenta. 

Hoy en día existe una condena total y tolerancia cero con las drogas en todos los deportes. Huelga decir que los deportistas de absolutamente cualquier disciplina se someten a controles y tests periódicos de sustancias tóxicas. Pero a parte de la inflexibilidad de los comités deportivos oficiales, también ha aumentado el rechazo de la sociedad. Mauricio Losada tiene claro que en la actualidad sí que se rechazaría esa romantización de la relación de Maradona con las drogas. “Creo que las nuevas generaciones condenan más estas cosas, desde los problemas con las drogas hasta las acusaciones por violencia de género. En cambio, quienes le vieron jugar y sintieron esa pasión lo pasaron por alto. Podría ser por el hecho de que les devolvió un poco de esperanzas”, sentencia. 

Para Jacinta Reynal, no hay dudas. “Yo creo que sí que tendría éxito, pero no se si habría fanatismo en torno a su figura. Hay más concienciación respecto a las drogas y el feminismo está creciendo un montón”, asevera.

Pero si por algo será recordado eternamente Maradona, es por su faceta futbolística. Y en este ámbito, posiblemente el único, no hay lugar para ninguna valoración u opinión negativa. Su legado en el mundo del fútbol es incuestionable. Pocos jugadores han dejado una huella tan grande y han conseguido hacer vibrar, sentir y disfrutar a una ciudad, a un país y a un planeta entero como lo hizo “el pelusa”. Tal es su estela, que su sombra siempre ha pesado en Leo Messi, llegando hasta el punto de opacarle y desmerecerle. 

Una personalidad arrolladora

La figura de Maradona se crea a partir de sus victorias consecutivas en los equipos de los que formó parte, así como su calidad y actitud en el campo. Esto le ayudó a fraguarse una popularidad y fama indiscutible. Sin embargo, es innegable que su extravagante personalidad tuvo gran influencia a la hora de mantener en boca su figura y seguir siendo reconocido una vez habiendo abandonado el terreno de juego. Por tanto, podemos concluir que pesa más Maradona como futbolista pero uniendo su profesión a su característica personalidad. “Son distintos, Maradona tenía más carácter dentro de la cancha, empujaba al equipo”, sostiene Losada. 

El carisma, la garra, la pasión, siempre han sido cualidades que se le han pedido a Messi. El de Rosario ha tenido la mala suerte de que esas facetas Maradona las bordaba. Aunque el factor decisivo que desequilibra la balanza comparativa entres los dos mejores futbolistas de la historia de la albiceleste es la consecución de un Mundial. Maradona lo tiene, Messi no. Y Diego lo logró con una narrativa homérica propia de cualquier epopeya griega.

 

Analizando los días previos y posteriores a la muerte de Diego Armando Maradona, en las búsquedas de dos de sus temas más polémicos, las drogas y el machismo, se observa que a partir del día 25 de noviembre se produce un notable crecimiento. A pesar de su mitifación e idolatría, estos dos aspectos personales le van a seguir acompañando generación tras generación.

Con información de Beatriz Carmona.

Deja una respuesta