El deporte sin público es menos deporte

¿Cómo es la nueva normalidad en el deporte? ¿Qué es eso de escuchar “el silencio de los aplausos” en las gradas?

Como todos sabemos muchas cosas han cambiado a raíz de la pandemia del coronavirus, y nadie se imaginaba que una crisis de esta magnitud pudiera golpearnos al inicio de un 2020 repleto de ilusiones. Muy pocos podríamos imaginar que en pleno siglo XXI pudiéramos ver estadios de fútbol sin aficiones, canchas de baloncesto sin público o incluso pistas de atletismo vacías.

La COVID-19 ha cambiado nuestra forma de vivir, y no sólo eso nos ha hecho acostumbrarnos a aquello que hace unos meses hubiéramos imaginado como algo insólito. Pero, sobre todo ¿qué es el deporte sin público?

Belén Sánchez, periodista de la Sexta y encargada de seguir al Atlético de Madrid, afirma que “el fútbol es el deporte que genera más volumen de negocio, pero cualquier deporte se ha visto perjudicado por la falta de público. Es verdad que deportes como el tenis ayuda mucho más a la concentración de los dos jugadores esa falta de público”.

El antes y el después en el deporte

Antes siempre que íbamos a algún estadio de fútbol, cancha de baloncesto o pistas de atletismo nos preguntábamos si los deportistas eran capaces de notar el aliento del público a la hora de competir. Pero ahora, ¿qué siente el futbolista cuando salta al terreno de juego y ve qué los únicos que celebrarán sus goles son sus compañeros, entrenadores y cuerpo técnico?

Belén Sánchez, afirma que para ella “el fútbol y el público es todo uno, al fútbol ahora le falta algo y no al deporte como tal, sino al espectáculo”.

Adrián Mancebo, jugador del DUX Inter Madrid, desea que vuelva la gente a los campos de fútbol, a las pistas de tenis, a las canchas de baloncesto, “porque para mí el deporte sin público es menos deporte, se convierte en menos espectáculo”. “Que las gradas estén vacías se nota sobre todo a la hora de competir, pues parece que se asemeja más a un entrenamiento que a un partido de competición, pero el jugador tiene que ser profesional, que una vez que salta al campo, se te tiene que olvidar  la gente de fuera”, explica

Las gradas vacías restan emoción, pero aumentan la concentración de algunos jugadores, como los tenistas

 En España hay muchos aficionados al deporte, que por el confinamiento han tenido que cambiar su metodología de entreno o incluso crear unas nuevas, reinventarse de alguna manera.

Ana Fernández, estudiante de INEF, cuenta que por el confinamiento y por no tener más remedio que entrenar desde casa ha descubierto bastantes actividades y afirma que “quizá antes no habría hecho esos ejercicios si no hubiera entrenado en casa”.

Talikub Nogales, velocista de 500 metros, afirma que “cualquier deportista de un cierto nivel ha tenido que buscarse la vida. Yo he utilizado más la bici estática, he fortalecido muchos aspectos de dinámica de carrera y técnica que era imprescindible”.

Para los deportistas los meses han sido el doble de largos. Están acostumbrados a un nivel de entrenamiento muy alto, que por culpa de la pandemia ha disminuido o en algunos casos ha dejado de existir.

La otra cara de la moneda

Como todos sabemos, cualquier deporte mueve mucho dinero, pero ¿qué ha pasado con los ingresos de aquellos que viven de los partidos?

Fuentes cercanas al club Atlético de Madrid confirman que están facturando menos de la mitad de lo que generalmente ganarían. “La facturación se ha visto afectada, lo que ingresamos ahora en un mes, antes se facturaba en un solo partido”. “Antes a la semana podíamos llegar a una facturación de 50.000 euros, y ahora a la semana no llegamos a los 25.000”, explican.

Para la tienda oficial y más aquella que se sitúa en el propio estadio, es imprescindible la visita de aficionados , ya sean turistas o nacionales. Pero a raíz de la pandemia, el turismo se ha perdido, así que la facturación ha disminuido de manera alarmante.

“La venta online es un complemento más y una forma de llegar a los socios de toda España, pero a pesar de tener una buena aceptación, de momento solo representa un tercio de la facturación semanal” afirma el personal de la tienda.

“Antes podíamos facturar 50.000 euros a la semana y ahora no llegamos a los 25.000”

¿Y a los clubes, cómo ha perjudicado el parón en los estadios?

Belén Sánchez da la clave a esta pregunta: “Sobre todo es a nivel económico, al final el fútbol es un gran negocio , ya se han hecho muchísimos ERTES en casi todos los clubes tanto de categorías inferiores como superiores”.

Como podemos ver, un estadio de fútbol vacío no solo afecta a jugadores, entrenadores o cuerpo técnico. El fútbol mueve mucho dinero, que a raíz de la pandemia ha paralizado los ingresos de aquellos que viven de los partidos. Esta también es la realidad que no se ve cuando rueda el balón en el césped del Wanda Metropolitano.

Y podemos echar la vista atrás y quizá muchos no recordemos cuando fue la última vez que se gritó un gol en el noventa en Anoeta, cuándo se celebró un triple de LLull en el Wizink Center o cuándo dejamos de oír los “Vamos Rafa” en la Caja Mágica. La nueva situación en la actividad deportiva es un poco menos “pura”.

Algunos se aventuran a pronosticar que para el 2021 quizá el deporte vuelva a ser deporte en estado puro.

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