Cuando lo que importa no es si cenarán 10 en Navidad, sino si habrá cena

Víctimas invisibles que nadie quiere verlas, pero están, existen, en cualquier esquina, en cualquier lugar, indigentes, personas “sin techo” que un día pasan del todo a la nada, vagando solitarios con sus escasas pertenencias en la soledad de la noche, con un ojo abierto y otro cerrado, sumergidos en la inseguridad de perder lo poco o nada que ya les queda, pero siempre con la esperanza, que algún día todo cambie a mejor.

Según datos de la agencia Efe, en 2020 son casi tres mil personas las que se encuentran sin hogar en la Comunidad de Madrid, de las cuales 650 duermen en la calle. Este es el caso de Mihai, un padre de familia rumano de 45 años.

Su vida cambió hace seis años. 3.000 kilómetros es la distancia que le separa hoy de sus cinco hijos y su mujer, tras verse obligado a emprender un nuevo camino en busca de un trabajo que le permita ofrecerles una vida mejor.

Desde entonces la incertidumbre le acompaña y vive con él en cada momento. Su día comienza cuando abren las puertas de un supermercado situado a escasos metros de mi casa. Ya se ha ganado su sitio, cambió la puerta de la iglesia con la esperanza de que la afluencia de mayor público le diesen más limosnas o alimentos para mitigar el hambre. Con su simpatía ha conquistado no sólo al barrio, sino a la policía local que, a pesar de estar indocumentado, le permite dormir en una zona habilitada tranquila, pero a la intemperie.

Mihai sabe que pedir limosna no es gratis, y no hay noche en la que viva tranquilo

Mihai explica que a veces pedir limosna no es gratis. Él no quiere problemas, porque nunca los tuvo ni los tendrá, no quiere ser captado por las mafias que hacen de la mendicidad un negocio diario, sólo quiere vivir en paz; sin embargo, con miedo en los ojos asegura que no hay noche que duerma tranquilo: “Cada día para mi es nuevo mundo, no sé si comeré, si me robarán o si me levantaré más”.

Lo único que le anima a continuar es el poder hablar con su familia a través del móvil de la empleada del supermercado, e intentar viajar al sur de Rumanía a visitar a su familia.

Poco a poco empieza a sentir la llegada de la Navidad, y el sentimiento de solidaridad que hay en el barrio le ayuda a conseguir un poco más de lo habitual, recaudando así aproximadamente 20 euros al día y algunas prendas de ropa para combatir el frío.

Esta Navidad será una más para él, sin poder reunirse con su familia, pero feliz con una tableta de turrón, aunque él añora su postre favorito, el cozonac, un pan de dulce relleno de crema de chocolate y nueces que sus hijos siempre esperaban con impaciencia que Ileana, su mujer, lo sacará del horno para probarlo caliente.

 ¿Cómo podemos ayudarles?

Elena Doria, directora del Gabinete de Prensa del Banco de Alimentos, asegura que la recogida de este año, debido a la situación actual de la pandemia, ha sido una recogida especial, afectada por la prudencia y las medidas de seguridad.

Según informa, la primera fase de organización de la campaña estuvo marcada por un momento delicado en las ayudas voluntarias en el Banco de Alimentos, ya que estaba compuesto por personas de edad avanzada, que frente al riesgo del virus no podían asistir a dar apoyo a los diferentes almacenes de suministros.

La recogida del Banco de Alimentos ha sido este año muy especial

Tras esta situación, los organizadores decidieron hacer un llamamiento a  personas que estaban en ERTE, personas sin empleo o estudiantes para ser voluntarios. Gracias a esta colaboración se ha podido llevar a cabo la campaña de 2020, que ha contado con la ayuda de 8.000 voluntarios, un número muy inferior respecto a años anteriores, ya que su única labor este año consistía en informar de esta nueva iniciativa solidaria, al no poder realizarse de forma física. Tenían dudas que dicha iniciativa causara rechazo al ser una donación monetaria, y sin recogida física de alimentos. Sin embargo, quiere aclarar: “El dinero lo reciben las cadenas de alimentación, y nosotros sólo recibimos los alimentos”.

A pesar de la situación de la crisis económica actual, Elena Doria agradece la solidaridad y la generosidad de los ciudadanos madrileños al recaudar casi seis millones de euros. Sin embargo, lamentablemente, en los últimos meses la cifra de personas necesitadas ha incrementado en 60.000 personas, alcanzando solamente en Madrid un total de casi 200.000 personas necesitadas.

El Banco de Alimentos cuenta actualmente con 540 asociaciones benéficas que ayudarán a las personas que más lo necesiten estas navidades. Entre ellas hay que destacar la labor de dos entidades: una entidad de consumo, la cual permite a través de diferentes comedores sociales servir los menús establecidos. Y, por otro lado la entidad benéfica de reparto que se encarga de la distribución de todos los alimentos para que en estos días tan especiales lleguen a su destino.

Esta Navidad… el principal ingrediente eres tú

En este contexto, desde la Universidad Villanueva quieren mejorar la integración social de inmigrantes o personas sin hogar. Begoña Fornés, responsable de Villanueva Solidaria, informa del lanzamiento de la mejor campaña navideña: “El ingrediente principal eres tú”, con la ayuda de la alumni de Villanueva Ana Iglesias, ganadora de Masterchef8 2020. Con una de sus mejores recetas para estas navidades, crea con ello un concurso en el que participarán este año las familias de inmigrantes que habitan en el Barrio del Pilar- Fuencarral, para finalmente premiar a la mejor elaboración de la receta propuesta por la colaboradora.

Su objetivo es repartir 350 cestas a estas familias, con productos navideños y los principales ingredientes para la elaboración del postre diseñado por Ana Iglesias. Por ello anima a la participación en la medida de sus posibilidades para que entre todos se pueda hacer posible el objetivo lleno de ilusión.

Para ello, han habilitado dos maneras de colaborar con la campaña. Una de ellas es un donativo muy fácil de enviar a través de este enlace . Además, todos los que forman parte de la Universidad Villanueva se pueden inscribir como voluntarios para hacer la compra, organizar cajas, envolver y/o entregar a las familias. Recuerda, estas navidades el principal ingrediente eres tú.

Deja una respuesta