Ferrer Mora-Figueroa, escultor: “La razón de ser de las esculturas es ayudar a rezar”

José Ignacio Ferrer Mora-Figueroa, de 90 años de edad, es un hombre elegante y bondadoso con grandes valores humanos que ha dedicado su vida al arte creando figuras de carácter religioso las cuales se encuentran repartidas por todo el mundo. Impresiona ver sus esculturas en las que abunda su cariño y espiritualidad. En Jerez de la Frontera del año 2010, recibió un homenaje por su gran labor como escultor con el premio denominado  `La paleta de colores´. Recibe en su casa a cuv3 para realizar una entrevista sobre su trayectoria profesional como escultor.

Pregunta: ¿Cómo fue su comienzo en el mundo de la escultura?

Respuesta: Todo comenzó un día que yo estaba en la banca y unos amigos me comentaron que en la Clínica Universitaria de Navarra querían hacer una ampliación con 40 habitaciones y en ellas poner una imagen de la Virgen para que ayudara a los enfermos. La idea me pareció fenomenal y entonces lo comenté con mi mujer y nos lanzamos. Fue una cosa que verdaderamente pensé ya que tendría que meterme en un taller, maquinaria… al final acepté y los médicos me comentaron el buen efecto que había producido en los enfermos, y sobre todo en los más terminales, el tener en su situación una vía para acudir a la Virgen y poder rezar. Aquello me hizo pensar, y fue el primer paso para poder explicar mi comienzo.

P: ¿Cómo se dio cuenta de que su verdadera vocación no era la banca sino la escultura de figuras religiosas?

R: A continuación de esto, lo que me hizo pensar sobre mi vocación fue principalmente el Cristo de Medinaceli, me pregunté, ¿Quién hizo este Cristo? Pues un escultor, que realizó la imagen en madera. Resulta que la imagen guarda siempre hileras de personas que van a venerarle, pero estas personas no van a venerar una simple madera, si no que veneran algo que representa a Jesucristo crucificado y sufriendo, eso es lo que a mí me llenó, por lo que pensé que yo también podría ser un escultor religioso que ayude a la gente a rezar, igual que la gente acude a rezar al Cristo de Medinaceli. Más adelante amplié y me fijaba en La Macarena, La Almudena, y tantísimos santos… Los santos no se veneran por la figura que está presente, si no por lo que representan.

“Los santos no se veneran por la figura que está presente, sino por lo que representan”

P: ¿Cuáles son sus referencias? ¿Qué significa para usted que las personas recen a sus esculturas y acudan a ellas?

R: Normalmente mis referencias se centran en la Virgen, Jesucristo crucificado… También he podido hacer imágenes de San José María Escrivá después de su canonización, de los santos también he hecho…  y según las peticiones que me hagan. La razón de ser de empezar en este mundo de la escultura es ayudar a la gente a rezar, no es otro motivo.

P: ¿De qué escultura se siente más orgulloso?

R: Eso es más difícil ya que después de tantísimos años, cerca de 40 años haciendo imágenes, resulta complicado pero podría decirte que la Virgen en piedra del IESE de Barcelona, una imagen situada en el centro del retablo de la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción en Meco que muestra la Asunción de la Virgen compuesta con 12 ángeles a su alrededor, un retablo que era copia del altar mayor del Escorial… Me gusta destacar una imagen de la Asunción, junto a ella puse tres ángeles, de los cuales uno es de raza negra y otro indio. Me fijé que en cada región del mundo, cada imagen aparece con la raza que hay en el lugar, por ejemplo, en África las imágenes religiosas de la Virgen, San José, el Niño… son negros, al igual que en la India, Indonesia… son de su misma raza. En Castillejo de Robledo, un pueblo de Soria, fue donde realicé esta imagen, este ángel negro hace así referencia a todo lo sufrido por la raza negra.

P: ¿En qué lugares podríamos ver sus obras?

R: Puedo decir sin petulancia ninguna, que mis imágenes se encuentran en el mundo entero, ya que son miles y miles. Estuve trabajando 36 años con la mejor fábrica religiosa que es Talleres de Arte Granda, me encargaban las figuras y después ellos las distribuían por distintos sitios de toda Europa, África, Asia, Hispanoamérica… Tengo esculturas aquí en España como un retrato de varias imágenes a tamaño natural en Nules, en el IESE de Barcelona , en la Parroquia de los Sacramentinos aquí en Madrid, una Virgen en el Club Jara de Madrid, en el santuario de la Virgen de la cabeza hice la Virgen Peregrina en representación a los distintos santuarios de las ciudades de Jaén, pequeños formatos para colegios como El Vedat cuya imagen también se encuentra en el barco “Juan Sebastián El Cano” y además D. Juan, el padre del Rey Emérito, murió junto a ella en la Clínica Universitaria de Pamplona, colegios también como Guadalaviar, Aldeafuente…, también La Virgen de la Paz en una parroquia de Badajoz donde el sacerdote de allí me dijo que lo mío era una especie de sacerdocio, algo que me dejó impactado y al preguntarle me comentó que lo que yo hacía invitaba a las personas a rezar, a lo que yo contesté que mi único motivo era acercar a la gente a Dios, y eso es lo que mueve mi profesión. También tengo imágenes fuera de España como en Roma, Taiwán, Estados Unidos…

“Lo que mueve mi profesión es acercar a la gente a Dios”

P: Conozco una imagen suya, la Virgen de los deportistas.  ¿Qué nos puede contar sobre ella?

R: El director del Santuario de Torreciudad, me dijo que quería una Virgen de los deportistas. Me asombró, ya que jamás lo había escuchado, pero él me comentó que en la epístola de San Pablo, aparece que debemos correr buscando la meta… por lo que terminó convenciéndome entonces hice a la Virgen con un niño sobre un pódium mostrando una medalla de oro junto a la de plata y bronce como ocurre en las olimpiadas. Ha tenido mucho éxito por lo que se hizo una reproducción de la figura para Eastbrook y llevarla la escuela de aprendizaje de esquí.

P: ¿Cómo aprendió?

R: Yo en un primer momento no estaba preparado para hacer ninguna escultura grande, las del hospital de Navarra me resultaron más sencillas al ser de menor tamaño, pero para ponerme como profesional, fui al Santuario de los monjes Jerónimos en Madrid, preguntando por un profesor que me inspirara. El superior me dijo que allí tenían un gran maestro, el cual era nada menos que un discípulo de Mariano Benlliure, gran escultor del Alfonso XIII. Después de ello, estuve cerca de 4 años con él y fue gracias a esto por lo que aprendí, así que todo lo que sé, se lo debo a él.

P: ¿Cree que para hacer escultura religiosa es necesario ser creyente o se puede afrontar simplemente desde el punto de vista artístico?

R: Yo creo que cualquiera prescindiendo de la idea de cada cual puede hacer imágenes religiosas, hacer la cara de una imagen teniendo en cuenta los cánones estéticos es muy fácil pero darle ese punto que ayude a la serenidad, a la paz y que te ayude a rezar, eso ya es más bien rezando.

P: Hemos visto que sus esculturas no se encuentran firmadas, ¿A qué se debe?

R: Es algo que me han preguntado varias veces. Yo de mi voluntad no firmo las cosas, si alguien al encárgame una figura me pide que lo firme, no tengo más remedio que firmar, pero la aptitud la da Dios y eso consta en el Génesis en la Segunda Epístola de San Pablo a los Corintios, ahí escribe que cuando nacemos, tenemos un designio y Dios da la aptitud para ello. Cito textualmente: “Fue Él quien nos hizo aptos para una alianza nueva, no del código si no del espíritu”.

P: ¿Cree que sus imágenes ayudan a la gente a acercarse más a Dios?

R: Yo espero que sí, ya que con esa intención las realizo. A mí me gustaría que una imagen pequeña en una casa, tenga el culto que la imagen representa y no como un adorno. Esa es mi intención, yo siempre digo al venderlas que las bendigan ya que no se reza a una figura concretamente por ser más o menos guapa… Se reza por lo que representa la Virgen o el Cristo crucificado.

About Beatriz Alonso de Medina Vivar

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