Melania contra Jill: la otra carrera por la Casa Blanca

Melania Trump y Jill Biden

Cuatro años después de las últimas elecciones en Estados Unidos, los ciudadanos vuelven a las urnas. Esta vez, los candidatos son dos hombres: Donald Trump y Joe Biden. Pero, como bien dice el refrán, aunque quitándole las connotaciones machistas, detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer. Y los candidatos a la Casa Blanca no han dudado en poner el foco también en sus mujeres, Melania y Jill, durante la trepidante campaña electoral de los últimos meses. Dos mujeres. Dos estilos. Dos ideologías. Pero un mismo objetivo: continuar siendo la Primera Dama de los Estados Unidos durante cuatro años más o convertirse en la nueva ‘First Lady’. Repasamos los perfiles de Melania Trump y Jill Biden instantes antes de empezar a conocerse el resultado de las elecciones.

Melania Trump

A sus 50 años, y a pesar de llevar los últimos cuatro siendo la Primera Dama de los Estados Unidos, sigue siendo una mujer un tanto misteriosa para todos. Nació en Novo Mesto (Eslovenia), y pronto, con tan sólo 16 años, inició su carrera como modelo. Comenzó a estudiar la carrera de Arquitectura dos años después, pero dejó los estudios para irse a trabajar a Milán. Entre tanto, también fue elegida por la firma de ropa yugoslava Vezenine Bled para ser imagen de la marca. En 1995 llega a Estados Unidos como modelo de lencería, incluso llegó a posar desnuda para las revistas Max MagazineNew York Post Office bajo el pseudónimo de “Melania K.”. Una vez en el país norteamericano conoció al multimillonario Donald Trump, con el que casó y tuvo a su único hijo, Barron.

Habla hasta siete idiomas, entre ellos el español, y para muchos es un icono de la moda y el estilo

Asegura que habla hasta siete idiomas: esloveno, serbocroata, italiano, alemán, francés, inglés y español. Este último por su estancia en casa de la familia Segura, en Cerdanyola del Vallés (Barcelona), durante los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992. Los que han tratado con ella aseguran que es más simpática de lo que su apariencia puede transmitir, y a pesar de los numerosos desencuentros públicos o la curiosidad de que duerman en habitaciones separadas, su relación con el actual Presidente, Donald Trump, no es tan mala. Convertida por algunos en un icono de la moda y el estilo, Melania Trump también abandera el Plan Nacional para Salud Mental y Física de los Niños de Estados Unidos.

Jill Biden

Nació en Hammonton (Estados Unidos), y a sus 69 años es una veterana en la política. Desde los 15 estuvo buscando empleo para, como ella misma explicó en una entrevista para The New York Times en 2008, poder ser completamente independiente. Casada en segundas nupcias con Joe Biden desde 1977, se graduó como maestra de inglés dos años antes y empezó a trabajar como profesora sustituta en el sistema escolar de Wilmington donde posteriormente fue profesora a tiempo completo. Compaginó su trabajo con los estudios, consiguiendo graduarse en un doctorado y dos másteres en Educación. Incluso no dejó su profesión de docente mientras fue Segunda Dama de los Estados Unidos durante el mandato de Barack Obama.

Lamenta que estar subida en unos tacones por su profesión le prive del placer de llevar zapatillas

Se define como una feminista defensora de los derechos civiles, activa y discreta. También presume de familia, a la que dice estar muy unida y ser muy felices. Ya en su discurso en la Convención Nacional Demócrata de este mismo año quiso destacar la fuerza de todos ellos, pero más concretamente de su marido Joe Biden, del que dijo que se puso de nuevo a trabajar apenas cuatro días después de la muerte de su hijo Beau a causa de un tumor cerebral en 2015. Otra muestra de esta complicidad y unión familiar fue durante la presentación de su marido a candidato demócrata a la presidencia en las asambleas de su partido durante las primarias. Joe quiso describirse como “el esposo de la doctora Jill Biden”.

Su trabajo como profesora en una escuela pública de Virginia, donde mayoritariamente estudiaban inmigrantes y refugiados, ha influido en que también sea una fiel defensora de estos colectivos, muy discriminados en Estados Unidos durante los útimos años. Dice haberse puesto manos a la obra estudiando español por medio de aplicaciones móviles, y lamenta que, por su profesión e imagen pública, estar subida en unos tacones le prive del placer de llevar zapatillas.

About Víctor Díaz

@itsvictordiaz | Estudiante de 4º Periodismo en Universidad Villanueva.

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