“Me dedico a encontrar puentes donde otros ven zanjas”

Alvaro Sanchez Leon, periodista

Álvaro Sánchez León (Sevilla, 1979) es un periodista freelance que actualmente trabaja para el medio digital El Confidencial. En su carrera como periodista se ha dedicado a un gran número de trabajos pero el más destacado es su papel como entrevistador. Desde personajes del mundo de la comunicación como Vicente Vallés hasta políticos como Alberto Núñez Feijóo pasando también por clérigos como Monseñor Carlos Osoro, las entrevistas de Álvaro Sánchez León han sido ya más de cien. Ha sido galardonado con el Premio de La Buena Prensa a la Mejor Entrevista (2016) y al Mejor Reportaje (2019). Ahora por primera vez es él el entrevistado.

Pregunta: ¿Por qué motivo escogió la carrera de periodismo?                                           

Respuesta: El periodismo más que una elección es una vocación profesional que tiene unas altas connotaciones de servicio público y yo con esa idea estudié la carrera. Desde entonces me dedico a intentar encontrar puentes donde quizás otros ven zanjas.

“No es una elección sino una vocación”

P: ¿Acude como fuente de información a todos los medios o tiene alguno descartado?

R: A mí principalmente me gusta la prensa escrita. Estoy suscrito a El País y el ABC, aunque el que más leo es El Mundo en Internet. También estoy activo en Twitter ya que es una buena manera de enterarse de las últimas horas. Además sigo mucho la radio especialmente Onda Cero. Acudo menos a la televisión debido a que no informan igual de rápido que otros medios y no, no tengo censurado ningún medio. Los que sé que tienen prejuicios no los descarto sino que acudo a ellos con prudencia.

P: ¿Cuál de sus entrevistas le ha marcado más como profesional y como persona?

R: Mis entrevistas tienen un formato muy humano. Al final si tú hablas con una persona a menos de metro y medio tomándote un café, en general, todas te marcan. Lo que yo percibo en mis entrevistas es que la gente es lo que tú le preguntes. Si les preguntas de manera constructiva siempre salen las cosas positivas. Aunque te diría que la que más me ha impactado aún no la he realizado.

P: En sus redes como presentación tiene puesto que es periodista freelance. ¿Usted cree que los periodistas freelance pueden ser el futuro de los medios?

R: Ahora mismo el periodismo sigue siendo una profesión maravillosa pero empresarialmente se encuentra a cuadros. Esto causa que los grandes medios tengan serios problemas de liquidez. La manera de hacer esta profesión más viable es a través del periodismo freelance porque te permite colaborar con diferentes medios haciendo los temas que más te interesan y de manera distinta a los demás. Y tiene mucho futuro porque muchos periódicos no tienen tiempo para tocar temas profundos y acuden a buenos profesionales que les proporcionan trabajos con esos temas.

P: Una pregunta más personal. ¿En el mundo de la comunicación ha recibido algún rechazo por sus valores?

R: No, en el mundo de la comunicación entre colegas hay mucha confianza y respeto. Además la libertad es siempre defendida, y cada vez está mejor valorada la pluralidad y la unión entre periodistas. De hecho los medios buscan periodistas que informen bien sin importar sus ideas y creencias. La amistad está siempre por encima de esos prejuicios.

La importancia del cara a cara

P: ¿De qué manera ha afectado a sus entrevistas la COVID-19? ¿Y a las noticias en general?

R: No ha afectado mucho porque yo siempre trabajé “online” excepto en que falta un elemento esencial que es la mirada. El mirar a los ojos sin una pantalla de por medio hace que una entrevista sea mucho mejor. En los grandes medios sí que ha afectado mucho ya que ahora muchos teletrabajan y se han llevado a cabo muchos recortes en las redacciones.

“Mirar a los ojos es clave en una entrevista”

P: En sus entrevistas a políticos ¿confía en lo que dicen? ¿Cree que le son sinceros?

R: Yo, en general, intento no entrevistar a políticos que no son libres. Intento entrevistar a políticos que sé que no funcionan con un argumentario. Aún así el político tiene un defecto que es decir lo que la gente quiere oír y no lo que ellos piensan realmente. Aunque yo creo que el formato de las entrevistas permite que la gente confíe porque se dan cuenta de que yo no quiero juzgarles. Al fin y al cabo en mis entrevistas yo tiendo a fiarme de la gente y si veo que algún político trata de huir, simplemente les repito la pregunta. El político gana mucho si el entrevistador va a hablar con él sin buscarle los pies al gato.

La misión de poner lo que dicen

P: Al terminar las entrevistas ¿Se ha dado alguna vez la ocasión de hablar personalmente con el entrevistado?

R: Sí, alguna veces se ha dado la situación de que al terminar la grabación nos hayamos puesto a hablar sin que luego eso fuese publicado. Me llama la atención que algunos entrevistados me dicen “es que pones todo lo que he dicho” y les respondo “claro, es que esa es mi misión”.

P: De toda su carrera profesional ¿Cuál ha sido el momento más duro? ¿Y el mejor?

R: Lo más duro fue cuando ya terminada la carrera durante unas prácticas del ABC me enviaron a cubrir un incendio en el que habían muerto dos personas y en el que me encontré además de un desconcierto enorme a otros periodistas preguntando a familiares que cómo se encontraban. A mí eso siempre me ha parecido una pregunta absurda e inhumana que solo sirve para crear morbo inútil. Lo positivo de esto fue que ahí decidí que yo nunca haría ese tipo de preguntas a lo largo de mi profesión. Y la mejor ha sido el conocer a tanta gente maravillosa que me ha ayudado a crecer, no solo en el trabajo, sino también personalmente.

P: Para terminar ¿podría enumerar algunos entrevistadores que le hayan inspirado?

R: Pilar Urbano, Carlos Alsina y Pedro Simón, para mí, representan muy bien el modo de entrevistar que yo entiendo que es el correcto.

Deja una respuesta