La huella del coronavirus en Madrid (y 5): “Sin vacuna, cerramos el hotel”

Un día de diario en la Plaza Castilla de Madrid. Tras el confinamiento muchos establecimientos han sufrido una bajada de ingresos y eso ha llevado a algunos recortes en el personal e incluso a cerrar el negocio. La pandemia deja muchos momentos complicados como cuentan diferentes trabajadores.

Rubén, recepcionista del hotel EXE Plaza,  recuerda que, tras el confinamiento, hubo que cerrar el negocio a principios de verano. A finales de agosto volvieron a abrir, aunque la ocupación fue mínima ya que no había demanda. Más tarde en septiembre la ocupación llegó a subir un poco más, pero con las restricciones dictadas por el Gobierno, volvieron a bajar. Hubo una ocupación del 30% del total y además el 70% de los trabajadores sufrió el ERTE. 

La incógnita de si se llegará a Navidades

¿Y cómo será evolución en lo que queda de año? “Irá dependiendo de las restricciones que tome el Gobierno -explica Rubén-. La tendencia será mantenerse en lo que estamos y mejorar un poco para llegar al 40% de ocupación del hotel, aunque si seguimos en esta línea puede que en Navidad lleguemos a cerrar”.

“Mientras el miedo no desaparezca, la gente no tendrá intención de viajar”

Respecto a qué medidas tomaría para que esto mejorase, aseguró que todo se basa en la tranquilidad que pueda transmitir Madrid, ya que hasta que no desaparezca el miedo la gente no tiene intención de viajar y por ello sale más rentable cerrar el hotel que tenerlo abierto para que los ingresos no sean mayores que los gastos. “Al final de año creo que, si no sale la vacuna, seguiremos en la misma línea o tendremos que cerrar”, agregó.

“Vivo solo y no me ha afectado tanto” 

Víctor, trabajador de primera necesidad en la inmobiliaria TESTA Residencial, explica que no ha notado tan de cerca la pandemia, ya que él ha seguido trabajando. Aun así, dice que el porcentaje de clientes ha disminuido.

En este sentido, augura que para el final de año seguirán en la misma línea y admite que se realizaron recortes. También detalla cómo le ha afectado a nivel personal la pandemia, en el sentido de que al vivir solo en lo que más notó el confinamiento fue el hecho de no poder ver a sus familiares y amigos.   

Estamos igual que antes de la pandemia 

Siguiendo la calle, en el local de los Hermanos Alcantarilla, una frutería en la zona de Plaza Castilla, la huella del virus ha sido muy distinta. Juan Carlos Alcantarilla, el dueño, cuenta que la covid-19 afectó positivamente ya que antes del confinamiento las ventas subieron una barbaridad debido a que la gente compró fruta “como si se fuera a acabar el mundo”. Y ahora de vuelta a la nueva normalidad comenta que el negocio va como antes del confinamiento, con los mismos números.

“La gente compró fruta como si se fuera a acabar el mundo”

Dos infectadas y una fallecida 

La dependienta de una farmacia en el Paseo de la Castellana cuenta cómo ha afectado el virus y confiesa que afectó negativamente, ya que ahora la gente solo va a las farmacias a comprar lo primordial y necesario. Sobre el tema del ERTE afirma que en la farmacia hubo tres dependientas infectadas y que una de ellas falleció. La farmacia cerró tres meses. Para acabar confiesa cómo cree que va a acabar el año. “Ahora todo el mundo se cuida mucho más, así que creo que habrá mejoría”, vaticina.

Con información de Eduardo Mariscal de Gante

Deja una respuesta

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.