Biocombustibles: ¿sabes de qué están compuestos?

Biocombustibles

En un día normal, millones de usuarios cogen su coche o motocicleta. En concreto en España un total de 33.729.982 vehículos figuran en el parque español, según la Dirección General de Tráfico (DGT), ¿cuánto combustible se consume para dichos desplazamientos? En 2019 se consumieron 43.372.000 metros cúbicos de combustibles, de los cuales casi 30.000.000 eran gasóleos de automoción y 7.100.000 gasolinas, según datos de la Corporación De Reservas Estrategicas De Productos Petrolíferos (CORES).

Muchos se sorprenderían al saber que tanto las gasolinas como los gasóleos llevaron en 2019 un 7% de biocombustibles, es decir, dos millones y medio de metros cúbicos aproximadamente, pero ¿alguna vez había oído hablar de los biocombustibles?

¿Qué son los biocombustibles?

Lo que seguramente no se conozca es que Rudolf Diesel, inventor del motor diésel, construyó en 1897 el primer motor del mundo que quemaba aceite vegetal, concretamente aceite de palma y de cacahuete. Él fue el pionero en utilizar un combustible cuya energía se obtenía de materia orgánica para un motor que es conocido por usar gasóleo procedente del petróleo.

En 1897 se inventó el primer motor del mundo que quemaba aceite vegetal

La producción de la materia prima utilizada en biocombustibles se realiza en un período de tiempo corto, frente al combustible fósil que requiere millones de años. Los biocombustibles, se diferencian además de los combustibles comunes en que las materias que se utilizan son renovables, no se agotan en el corto plazo, al igual que la energía eólica o solar.

¿De qué están compuestos?

En España, la mayoría de los biocombustibles están compuestos de aceite de colza, aceite de soja y de palma e incluso a veces de girasol. Pero a parte de aceites vegetales, también se usan grasas animales que no sirven para alimentación ni humana ni animal, es decir, los deshechos. Animales que proceden en su mayoría de granjas y que fallecen por causas naturales.

Aceite de oliva para producir biodiésel

Otro tipo de aceite que se emplea es el aceite de oliva. Por petición de la Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos, se ha pedido al Ministerio de Agricultura medidas extraordinarias para paliar la crisis de precios que está sufriendo el aceite de oliva. En concreto, se le pide una ayuda eficaz para la retirada de 600.000 toneladas de aceite de oliva del mercado europeo para destinos no alimentarios como, por ejemplo, la producción de biodiésel, según explica El Economista.

Pero el uso de estas materias primas plantean un problema: el aceite de colza, de girasol, de soja y de palma se usan en alimentación; con ellos se fabrican alimentos que los humanos consumen, entonces, ¿tiene sentido hacer biocombustibles con materias primas que sirven para la alimentación humana?

Materias primas que sirven para hacer alimentos

“La evolución nos lleva a recurrir a materias primas que no compitan con alimentación y procedan de residuos, como el aceite de cocina usado. Este, reciclado, puede ser una fuente alternativa para generar biocombustibles de forma que no restrinja la producción de alimentos y además ayude a delimitar residuos“, explica el responsable de biocombustibles de Repsol.

La evolución nos lleva a recurrir al uso de residuos forestales, aceite de cocina usado y residuos orgánicos

Pero este proceso va más allá: “También se pueden hacer biocombustibles a partir de biomasa como los residuos forestales y, más importante aún, de residuos sólidos urbanos, es decir, basura procedente de vertederos, como cáscaras de fruta, residuos de comida, etc”.

¿Son los biocombustibles la alternativa a los gasóleos y gasolinas?

Aunque se plantee como una alternativa al uso de gasóleos y gasolinas, hay una gran preocupación sobre la cantidad de tierra que se requiere para cubrir las necesidades energéticas con biocombustibles.

Por ejemplo, si en los Estados Unidos se destinara absolutamente toda la tierra cultivable (1,79 millones de km2) al cultivo de maíz para producir etanol, uno de los componente de los biocombustibles, sólo se obtendría combustible suficiente para hacer funcionar el parque de automóviles y camiones de ese país durante 81 días.

Por lo tanto, el uso de los biocombustibles debe derivarse como una forma de reducir las emisiones de CO2 en los carburantes, pero incluir más de un 7% de biocombustibles podría incrementar otro tipo de emisiones también perjudiciales. A no ser que se desarrolle de forma industrial el uso de materias primas alternativas como los residuos orgánicos , aceite de cocina usado, grasas animales no aptas para alimentación y residuos forestales.

About Carlota Galdón

Soy estudiante de 4º de Periodismo de Villanueva C.U.

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