Lo que me robó la cuarentena (1) / La llamada de las 7.30, Spotify y los “Turnitiners”

Próxima parada el tren

Dicen que es imposible sacar tiempo para viajar y mucho menos todos los días. Pues si vives en plena montaña, rodeada de verde y tienes que desplazarte durante 40 minutos en tren para poder estudiar la carrera de tus sueños sí es posible.

Vivo en San Lorenzo de El Escorial a 57,4 kilómetros de Madrid. Cuando llegué a la carrera, todo el mundo se quedaba sorprendido porque pensaba que vivo está muy lejos. Me sorprendió cuando me preguntaron que cuánto tardaba en llegar a la Universidad, para mi sorpresa, tardaba menos que ellos. Me acuerdo de una conversación en la que una de las alumnas vivía en el Paseo de la Castellana, y tardaba 55 minutos, cuando podría tardar 10 minutos en llegar. Y esa (40 minutos) es mi rutina de todos los días. Eso, y que no paso por el atasco que se forma en el centro de Madrid.

“Tardo menos en llegar a la Universidad viviendo más lejos que los que viven a 5 minutos”

El viaje de todas mis mañanas

Levántate dos horas antes, dúchate, péinate, maquíllate, desayuna, lávate los dientes y coge el coche para bajar a la estación de tren.

El coronavirus nos ha robado nuestras rutinas

Primera parada del viaje: salgo de casa y lo primero que hago es llamar a mi compañero Kike. Pongo el manos libres y me acompaña en la llamada mientras conduzco a la estación de tren. Desde que empezó la cuarentena, echo de menos esas llamadas a las 7:30 de la mañana. Es un pedacito de otros muchos que me ha robado el covid19. Soy una persona que necesita orden y sobre todo orden mental. Para mi una rutina y la organización es fundamental para poder ser productiva.

Segunda parada del viaje: Cuelgo a Kike, paso el que ha sido mi mejor amigo durante los cuatro años: el abono transporte, y me dirijo a la misma vía que todos los días, ya casi sin mirar. Vía 3. Voy sin prisas, ya que me gusta llegar con tiempo y escuchar la megafonía cuando ya estoy sentada en el tren. Camino despacio y abro el Spotify, reproduzco la lista de éxitos de España y abro las puertas del tren apretando con mis dedos el botón hasta que luce en color verde. Ahora pienso en esto, en un detalle tan mínimo que ahora puede que te contagie de una enfermedad mundial.

Próxima parada: Mirasierra-Paco de Lucía

Me dirijo al principio del tren, como es la primera parada, desde donde sale, soy de las primeras en entrar y puedo elegir el sitio que me apetezca, pero, es siempre el mismo. Ya tengo pillado el truco de cuál me deja al lado de la puerta de la estación Paco de Lucía.

Echar de menos lo que antes odiábamos

Me pongo cómoda. Al parecer, le he cogido gusto al tren, cuando mucha gente odia el transporte público para mí significa mi momento a solas, en el que puedo leer, escuchar música, hacer llamadas de buenos días, etc. Echo de menos esos 40 minutos de soledad. Leer las noticias, informarse de lo que pasaba en el mundo como buena estudiante de Periodismo, chatear con el grupo de WhatsApp “Turnitiners” que formamos Carlota Galdón, Kike Palacios, Natalia Dávila y Lara Zofío. Son pequeños detalles que no van a volver.

Los problemas de Renfe eran mis problemas

8:30 de la mañana. Se para mi tren. Qué raro, si se retrasa 5 minutos significa que ya voy apurada a clase. Pero, como es la rutina de todos los días, ya no me sorprende que cercanías Renfe tenga problemas. 3 de cada 4 días que voy a la Universidad hay estos problemas. Salgo de la aplicación del periódico y escribo por el grupo que avisen a los profesores de que hay problemas. Solucionado. Vuelve todo a la normalidad, creo que más de uno hemos tenido problemas de este tipo, y no pasa nada.

Última parada. Me bajo del tren, escribo un mensaje a Kike. Él siempre me espera en la puerta de la Universidad, con su café y su cigarro. Me da los buenos días siempre con una sonrisa y esperamos en la entrada a Carlota para subir a nuestra aula. Se nos cruzan Juanma y Jorge que vienen de la cafetería con su pincho reglamentario de tortilla de patatas con mayonesa. Natalia y Lara siempre suelen llegar unos minutos tarde casi siempre, así que ya las vemos en clase.

Los pequeños detalles son los que más echamos de menos

Y son estos pequeños detalles, los que esta alumna de 4º de Periodismo del Centro Universitario Villanueva va a echar de menos, los detalles que todo el mundo odiaba de coger el transporte público y “perder” 1 hora de sus días, los detalles de la soledad en los trayectos de tren, esos detalles que nos ha robado el coronavirus que no van a volver.

Que mi próxima parada ya no será la Universidad Villanueva sino el mundo laboral.

About Ainara Otamendi

Estudiante de 4º de Periodismo en Villanueva C.U.

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