Convivir con un enfermo de coronavirus siendo asmática

Pedro y Angelines, así es como llaman a esta pareja de 88 y 79 años respectivamente, no creían que a su edad la suerte volvería a estar de su lado. Estos abuelos de cuatro nietas han pasado por muchas tragedias: el hambre de la posguerra, la pérdida de un hijo con 19 años… Pero la vida les ha vuelto a poner otro obstáculo en su camino y la fuerza ha sido su aliada para lograr superarlo.

A los pocos días de conocerse que había una pareja contagiada de coronavirus en el hotel H10 de Tenerife, Pedro y Angelines decidieron, con ayuda de su hija pequeña, que lo mejor era volverse a Madrid, ya que ellos residían en un complejo residencial justo al lado del hotel ya puesto en cuarentena.

Los primeros síntomas comienzan a aparecer

Los días pasaron con normalidad hasta que Pedro comenzó a toser de pronto. Angelines, al día siguiente, decidió tomarle la temperatura y descubrió que tenía unas décimas. Pensó que lo mejor sería guardar la calma. Desde ese día que su marido superó los 36 grados llamó al número especial de atención por coronavirus y allí le indicaron que lo mejor era mantenerse en casa si la situación lo permitía, debido al colapso de los hospitales y centros médicos.

Lo mejor era mantenerse en casa si la situación lo permitía

También le pidieron que por favor se mantuviese alejada. Ella es asmática y tiene bronquitis crónica a parte de “convivir” con una bacteria que de vez en cuando hace de las suyas y le obstruye los bronquios impidiéndole respirar con normalidad. Él hace años que vive con un marca-pasos debido a sus problemas de corazón.

La situación empeora

Hasta ahí nada preocupante. Pero al cuarto día de fiebre, la temperatura sobrepasó los 38 grados y pico. Angelines volvió a llamar, pero nadie le atendía: “Llamé varias veces y me dijeron que iban a mandar al SAMUR, pero no vino nadie”, comenta.

“Llamé varias veces y me dijeron que iban a mandar al SAMUR, pero no vino nadie”

Después recordó que su doctora le indicó que si llegaba a esa situación lo mejor era llevarle al hospital, pero como no tenía problemas de respiración le pidió que fuera fuerte y trató de bajarle la fiebre con compresas húmedas: “Él me dijo ese día de llevarle al hospital, pero yo le insistí en aguantar todo lo que pudiera porque quizás no volvería”.

“Yo le insistí en aguantar todo lo que pudiera porque quizás no volvería”

“Fueron días muy angustiosos” -comenta- “Me pidieron que me mantuviera a dos metros de distancia y que estuviéramos en habitaciones separadas, pero él no sabe estar aislado mucho tiempo. Yo no dormía, estaba echa polvo. Llegué a perder 4 kilos en una semana”.

Cuando hay luz al final del túnel

Las complicaciones del principio se fueron apaciguando cuando la doctora le mandó por fin unos antibióticos a Pedro. La primera dosis no fue suficiente y la fiebre persistía, pero la segunda receta hizo efecto y al doceavo día la temperatura de Pedro volvió a la normalidad.

Tardaron 14 días en darle el alta. Y durante ese tiempo, Angelines no paró de limpiar y lavar: “Fregaba casi todos los días la casa con lejía y metía la ropa constantemente en la lavadora. Ahora ya no tengo esa energía y coraje, que me ha salido en épocas duras“. También confiesa que tuvo que recurrir a los corticoides que tiene guardados cuando necesita un extra de energía.

“Fregaba casi todos los días la casa con lejía y metía la ropa constantemente en la lavadora”

Sigue siendo una incógnita para ellos cómo llegó Pedro a contagiarse porque desde antes de que se proclamara el Estado de Alarma se habían mantenido en casa: “Llevamos casi dos meses sin salir. A mí me dan ganas de salir al mercado, pero le he pedido a mis nietas que me traigan cosas cuando las necesito“.

Ahora le dan vueltas a las veces que bajaron a por el periódico y recuerdan la mala cara que tenía el vendedor. Puede que fuera ese el foco de contagio y puede que no. Aún no saben cómo enfermó, pero lo que sí saben es que ahora se encuentran perfectamente y a sus 88 y 79 años han conseguido vencer al Coronavirus.

About Carlota Galdón

Soy estudiante de 4º de Periodismo de Villanueva C.U.

Deja una respuesta

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.