Las claves del método Montessori para enseñar… también en casa

¿Alguna vez te has parado a pensar que aprender no es un método sino una filosofía de vida? Así este Método Montessori que ha revolucionado muchos de los colegios de la actualidad. El Método Montessori parte de la base de que en los niños existen unos potenciales muy grandes y que en él ya existe un ser humano total. Lo que busca es que el ambiente (muebles, zonas, tareas…) no impida que el niño se desarrolle y que el adulto que esté para enseñarle sea una persona formada.

El entorno crea ya una autonomía

Es muy importante, como podemos ver en el vídeo, la característica de un espacio de trabajo con un ambiente rico en estímulos. ¿Cómo llevan a cabo esto? Pues creando en un aula varias zonas para las distintas actividades para que el niño no se vea abordado o atacado y condicionado para que no llegue al punto de perderse en su proceso personal de aprendizaje y se vuelva hiperactivo.

Un ambiente con diferentes zonas favorece a que el niño no sea hiperactivo

En estas zonas, se dividen los niños por edades (de 0 a 3, de 3 a 6 y de 6 a 9). Tienen las características de que son espacios abiertos, amplios, ordenados y estéticos. “A la par, los estímulos deben ser los necesarios, promoviendo que todo lo que el menor escoja en ese ambiente de libertad le sirva para su crecimiento”, declara la directora del Jardín Infantil Mundo Montessori. Además, los espacios están preparados estrechamente con la relación que guardan los materiales que nos encontramos en ellos de tipo didáctico.

Todo el entorno a la altura de los niños

Gloria, profesora de infantil, asegura que es un método revolucionario que hace partícipe al alumno en todo momento y recalca la importancia de los materiales Montessori para un completo desarrollo. Los materiales siempre son naturales, la madera está muy presente en dichos materiales.

Además, se trata de que todo el entorno esté a la altura de los niños y que puedan desarrollar su psicomotricidad de un modo satisfactorio. Por ello es importantísimo que por ejemplo las mesas y los estantes estén a su altura para así dotar al alumno de una total autonomía.

La torre rosa, un elemento primordial

Un ejemplo de esos materiales Montessori es la “torre rosa“. Pertenece al área sensorial y mediante una torre formada por cubos de diferentes tamaños, los niños clasifican los cubos desde el más grande al más pequeño. Además, existe una diferencia de peso y por ello ayuda a diferenciar sensorialmente por el peso y tamaño.

El propósito de ello es la diferenciación visual, además el tamaño de los cubos mas pequeños ayuda de forma indirecta a la escritura ya que se cogen en modo de pinza, muy parecido a como se sostiene un lápiz.

“Tienen la sala de los puzzles, el rincón de la lectura, de los juguetes, etc.”

Este método resulta tan efectivo que muchas familias lo desarrollan en casa, como la familia de la youTuber Estefanía, más conocida como Verdeliss, cuyo hijo Julen acude a un colegio donde se imparte este método.

El Método Montessori no es solo para niños

“Le han mandado del cole este cuaderno que va pasando de niño en niño donde cada niño tiene que contar cómo ha preparado una tortilla de patatas, así no solo aprenden los niños, sino que también sirve para los padres de las familias”, afirma su madre Estefanía. Y es que este método no es nuevo y no sólo lo aplican los colegios ‘Montessori’ sino que lo aplica cada profesor. Verdeliss lanza una frase a sus espectadores que no conocen la filosofía de esta enseñanza: “Ayúdame para que yo pueda hacerlo solo”.

“Ayúdame para que yo pueda hacerlo solo”

Bajo esa premisa se trabaja con los diferentes materiales que enseñan cada materia al niño. Hay materiales para las distintas áreas, lenguaje, matemáticas, áreas culturales… Pero Montessori hace una gran apuesta en materiales para la vida práctica que doten con cierta autonomía a los niños y que desde pequeños aprendan el cuidado de la persona, el cuidado del ambiente y el control de movimientos.

Un ejemplo de ello son los marcos de abotonar, donde los niños practican a usar los botones, algo que es primordial en el día a día y que es un ejemplo de vida práctica y para el cuidado de uno mismo.

Montessori también en casa

Además, Montessori no es algo que solo quede en las aulas. Es muy importante dotar con este método el día a día de los más pequeños en sus casas y que su habitación también resuma los principios. Por ello adaptar el espacio con una cama que les permita ser total autónomos, estantes en los que esté todo en su mano, o percheros para que puedan tener sus abrigos a su altura y que así se permita el uso cuando el pequeño lo necesite.

La identificación de espacios es primordial

Tareas como guardar la ropa o hacer la cama son primordiales, por ello hay que contar con espacios en los que el pequeño pueda guardar su ropa y así fomentar la responsabilidad y la autonomía. Además, a la hora de recoger sus juguetes, conviene que se identifique el lugar de cada juguete a través de pegatinas o dibujos del propio juguete, así cuando tenga que recoger sabrá dónde va cada cosa y cuando quiera jugar sabrá encontrarlo.

El espejo es una parte muy importante en el método Montessori debido al auto reconocimiento, además tiene que disponer de una barra que les permita ponerse de pie cuando lo necesiten y sea una motivación a la hora de comenzar a caminar siendo más autónomos y pensando sobretodo en el futuro de los niños.

(Con información de Enrique Palacios)

About Ainara Otamendi

Estudiante de 4º de Periodismo en Villanueva C.U.

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