Diez miradas al coronavirus (III): una cajera en primera línea del frente

Mónica posa con el cartel de 'Resistiré'

“Los primeros días veía a la gente con mucha incertidumbre. La mayoría compraban productos que no necesitaban. Ahora la situación es más normal”, afirma Mónica Montes, azafata de caja de un hipermercado en Linares (Jaén). Sin duda alguna, uno de los sectores que mejor refleja la crisis del coronavirus es el de la alimentación. “Nunca habíamos hecho tantos pedidos online”, comenta.

Mónica tiene un horario de media jornada, a veces por la mañana y otras por la tarde, sin embargo, estos días está haciendo más del doble de horas de las que tiene que hacer: “Me tocan hacer cuatro horas y muchos días hago nueve”. Aun así, asegura, que muchos trabajadores de los sectores de jardinería, menaje del hogar… les están ayudando mucho porque han cerrado sus departamentos.

“Estoy haciendo más del doble de horas de las de mi jornada laboral”

Al principio muchos clientes le preguntaban a Mónica si los supermercados iban a cerrar, a lo que ella contestaba irónicamente: “¿Nos van a salvar de un virus pero nos van a matar de hambre?”. Muchas personas mostraban su incertidumbre y miedo ante esta situación nueva en sus vidas, sin embargo, el abastecimiento siempre ha estado asegurado. 

Productos agotados y agricultores en crisis

Mónica explica que los primeros días el gel, la pasta y el papel higiénico estaban totalmente agotados: “La gente compraba como si no hubiese un mañana, se llevaban cantidad de productos que no necesitaban”. Por otra parte, Mario es el responsable del mercado de la fruta en el mismo hipermercado: “Los clientes están comprando mucha durante esta cuarentena”.

Sin embargo, asegura que hay agricultores que están perdiendo mucho dinero ya que sus productos en su mayoría son exportados al extranjero y ahora no pueden hacerlo: “Un 60-70% de las fresas se exportan fuera, por lo que tenemos que darle salida e intentar que los clientes la compren, al igual que los espárragos”.

Productos como el cordero, en un principio bastante caros, también están bajando el precio: “La mayoría de la demanda venía de restaurantes por lo que ahora está más barato”.

“Hay muchos agricultores que pierden dinero porque su producto no puede exportarse”

Federico también es responsable de mercado (lácteos) y asegura que los clientes están comprando mucha masa de hojaldre y de pizzas porque tienen más tiempo libre: “Lo hemos notado en la comida preparada, además los restaurantes de comida rápida están cerrados”.

La compra online

Mientras tanto, Mónica pasa mucho tiempo fuera de la caja porque el aumento de las compras online es enorme respecto a antes de la cuarentena: “Hoy he llegado a hacer 100 pedidos cuando solemos tener cuatro o cinco al día”. Hay que tener en cuenta que este tipo de compra no le resulta igual de sencillo a un adolescente que a un anciano: “Estamos enseñando a muchos mayores a hacerla, nos dicen que no la han hecho nunca”.

“Hoy he llegado a hacer 100 pedidos online cuando solemos tener cuatro o cinco al día”

¿Hay miedo al coronavirus?

“Aquí tenemos todas las medidas de protección. Mi jefe tiene las oficinas a 30º porque dice que el calor mata al ‘bicho’ (coronavirus), pero claro nos estamos asando”, dice entre risas Federico. Además, cuenta que lo primero que hace cuando llega a casa es ducharse y limpiar el uniforme y los zapatos.

“Mi jefe tiene las oficinas a 30º porque dice que el calor mata al ‘bicho'”

“Muchas veces seguimos viendo a personas que vienen a comprar de dos en dos”, afirma Mónica. Cuenta que echa de menos el contacto y el trato con los clientes. Mónica dice que ella es un caso aparte porque asegura que no le tiene miedo al virus, pero sí mucho respeto: “Lo que más me preocupa es poder contagiar a alguna persona con factor de riesgo; padres, abuelos… Yo estoy casi segura de que tenido el virus”.

“Estoy casi segura de que he tenido coronavirus pero mi preocupación es pasárselo a personas de riesgo”

Después de un largo y arduo día, los trabajadores del hipermercado llegan a casa preguntándose si ese día han podido coger el maldito virus. No obstante, no se preocupan por ellos, sino por los que les rodean. Aun así no dejan de ir a trabajar. También son nuestros héroes. ¡Resistiremos!

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