“Gracias a los actores, la gente no tiene miedo a ponerse ciertos vestidos”

Para contar la historia de nuestra sociedad siempre se ha empleado la moda. De la misma manera, el vestuario de las series, basado en la época en la que transcurren, nos permite vivirlo desde nuestro propio sofá. Sobre este asunto dialogaron importantes especialistas en la Jornada titulada “Mujer, moda y cine”, organizada por el diploma de Comunicación y Gestión de la Moda de la Universidad Villanueva.

Actualmente, al proceso de vestuario para una película o serie se le atribuye una mayor importancia puesto que se ha convertido en algo más visual que narrativo.  Para ello, se produce un gran trabajo de documentación que hay que adecuar después a un lenguaje y unos actores de la serie. A menudo se trabaja con historicistas y, aunque se procura ser lo más fiel posible a la época, muchas veces se tiene que ajustar a algo más sencillo, visual y cercano.

Humberto Cornejo, presidente de sastrerías Cornejo, y Helena Sanchís, diseñadora de vestuario, comentaban sobre los famosos trajes de En tiempos de guerra. Sanchís explicó que la idea principal era que fueran completamente blancos, como lo eran históricamente, pero finalmente, por temas de producción y por miedo a que se quedase plana la serie por los numerosos elementos blancos en la escena, se decidió teñirlos a última hora en un tono azul pálido.

La historia a través de la moda

Para datar un cuadro lo primero que se mira es cómo van vestidos, comentó Eloy Martínez de la Pera, comisario de exposiciones. Observamos como la moda es un elemento fundamental para entender nuestra sociedad a lo largo de los tiempos.

En su opinión, el mejor cronista de cuál fue el cambio de la vida de la mujer de 1880 a 1920 fue un pintor, Joaquín Sorolla. En sus retratos Sorolla interpreta lo que está sucediendo en la sociedad. En sus cuadros de 1880, los personajes vestían corpiños que esclavizaban física y espiritualmente a la mujer.

La mujer decide a finales de siglo XIX comenzar a vestirse por sí sola, eliminando esos corpiños, pues siempre necesitaban de la ayuda de una segunda persona, “cómo vamos a ser independientes si ni vestir podemos”, recalcaban las mujeres de la época. Este cambio se aprecia en los cuadros de este importante autor en 1920 donde la mujer ya no es presa del corpiño.

El segundo momento clave en la historia de la moda en cuanto a la liberación de la mujer es, según Eloy Martínez, el diseñador Balenciaga. En los años 40, Dior hacia diseños con una cintura muy estrecha, lo que se conocía como “new look”, hasta el punto de que muchas actrices decidieron quitarse la última costilla para poder caber en las siluetas.

El “vestido saco” de Balenciaga fue rompedor y supuso un concepto totalmente distinto al de la época

Al mismo tiempo, Cristóbal Balenciaga decide separar la cintura. “Hasta entonces la cintura siempre estaba pegada a la piel de la mujer”, aseguró Martínez de la Pera. Balenciaga creó el que se conoce como “el vestido saco” en los años 50, rompedor en su lanzamiento por tener un concepto completamente distinto al de la época.

Una forma de reflejar nuestras inquietudes

Gracias a las series y películas que muestran la moda, la gente no tiene miedo a salir a la calle con una determinada vestimenta porque un actor muy importante lo lleva en semejante serie. Es por ello por lo que el vestuario de las series tiene un rol fundamental en la sociedad, pues permite al espectador ver un numeroso abanico de oportunidades relacionadas con la moda sin que nadie le juzgue por ello.

Un claro ejemplo sería el colectivo LGTB, pues ver en series como Al salir de clase personas con sus mismos gustos les permite quitarse ese miedo al qué dirán. “La moda es el referente más claro de lo que queremos ser”, finalizó Eloy Martínez de la Pera.

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