El Casino de Torrelodones se reinventa

Al oír la palabra casino lo primero que viene a la mente son las máquinas tragaperras y gente jugándose muchísimo dinero que puede llegar a necesitar. Lo que ha puesto en marcha el Casino Gran Madrid de Torrelodones rompe totalmente con esa idea tradicional.

Para conmemorar su trigésimo octavo aniversario los responsables de esta institución han hecho una reforma del casino, sin perder su esencia principal y su espíritu que les ha llevado a tener en funcionamiento el local desde 1981.

Para lograr esto han dejado intacta la zona de juego en la que se sitúan la mayoría de las maquinas tragaperras, las mesas de póker y de blackjack, y las decenas de ruletas.

Cubik y la restauración

En la otra zona, que es la correspondiente a la otra mitad del casino están todos los aspectos novedosos y reformas que se han hecho. Por un lado, el restaurante Cubik, un restaurante de self-service en el que los camareros están continuamente pendientes de que los clientes se muestren satisfechos y dispongan de todo lo que necesiten. Según Carlos Ponce, el jefe de alimentación y bebidas del casino, lo que hace diferente y apetecible a Cubik, es que por un precio cerrado los clientes puedan tomar los platos que ellos deseen en pequeñas cantidades. Así no se forman las aglomeraciones típicas de los bufets y se evita la ley del más rápido para elegir el plato más apetecible.

Las claves que hacen atractiva la oferta culinaria del restaurante son la posibilidad de que los comensales prueben  gran variedad de platos al estar servidos en recipientes pequeños, la gran cantidad de trabajadores que están trabajando codo con codo para que nunca falte ni atención en las mesas ni ejemplares suficientes de cada plato. Además del ahorro de comida que se suele tirar en un restaurante por llenar los platos en exceso.

Apuesta por la Realidad Virtual

Y la otra gran novedad del casino es la creación de la sala de realidad virtual VR Black.

La puesta en escena es simplemente maravillosa. Antes de entrar te reciben un ejército de jedis de Star Wars con unas espadas luminosas que bien podrían ser las originales de las películas por su apariencia y su sonido, todo acompañado de una vestimenta muy realista y un disfraz de Chewbacca tan realista que antes aún de usar las gafas de realidad virtual parece que ya estás en otra dimensión. Y ese era el siguiente paso, ponerse las gafas de realidad virtual y sentir que el cuerpo del jugador está inmerso en unos de los tres videojuegos posibles. Uno mismo puedes decidir si quiere ser un arquero, un pistolero mata monstruos o un espadachín de otro mundo. Y realmente cuando acabas la inmersión uno siente haberlo sido al menos por unos diez minutos.

Simulador de Fórmula 1

La joya de la corona y lo que definitivamente hace único, o al menos muy diferente, a este casino son sus diez simuladores de Fórmula 1, con cinco puntos de movimiento. Tal y como definió Carlos de Miguel Martínez, director de marketing y comercial del casino, es algo único en Europa y quizás en el mundo “pero los americanos son muy adelantados”. Los cinco puntos de movimiento, unidos a las espectaculares vistas que proporcionan las gafas de realidad virtual, hacen sentir al piloto que realmente está en un circuito.

Para hacer más realista la experiencia y que se viva más si compites contra un amigo en las carreras, hay un comentarista que de forma muy humorística hace que los minutos de carrera, en los que ya de por si uno se puede sentir como Fernando Alonso en sus mejores tiempos, se pasen volando y al bajar además de mucha adrenalina desprendida, el piloto salga con una sonrisa de oreja a oreja por la experiencia vivida.

“Los que quieran cenar pueden, los que quieran tomar una copa pueden y los que quieran sentirse pilotos de F1 también pueden”

Además de las novedades ya comentadas, el casino dispone de unos sillones dedicados al público que busca un lugar más discreto donde tumbarse y descansar después de una buena cena o de una experiencia de en la VR Black, y siempre con la compañía de música en directo a las últimas horas de la noche. En medio de la sala se puede encontrar una barra en la que se hacen cócteles, muchos de los más demandados por el público general y otros tantos invenciones de los propios bartenders.

La remodelación le ha permitido al casino dar un salto cualitativo y en cuanto a las posibilidades que éste ofrece. Difícilmente haya muchos casinos que ofrezcan tanta variedad de actividades, de oferta culinaria y en lo avanzada que está la tecnología presente. Seas o no fanático de los casinos, el Gran Casino de Madrid es un sitio al que se debería ir al menos una vez en la vida para disfrutar de las múltiples experiencias que ofrece.

Vídeo de Ana Vera

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