Entre patatas fritas y lentejuelas

A las diez de la noche, sentadas en el suelo de lo que han llamado el Invernadero, rodeadas de cuadernos y mucha ilusión, siete mujeres muy diferentes deciden escribir una obra de teatro que las represente.

Son administrativas, científicas, funcionarias, farmacéuticas, jefas de parques y jardines de un ayuntamiento… Y, además, ahora, actrices. “Cada una es de nuestra madre y de nuestro padre, pero ha habido como una cohesión de la que hemos aprendido un montón”, observa María Millán licenciada en periodismo.

“Hemos querido hablar de temas actuales que a nosotras nos importaban”, dice Ana Garrido

“Hemos querido hablar de cuestiones nuestras, temas actuales que a nosotras nos importaban como la vejez, la apariencia personal, el por qué una mujer soltera tiene que ir acompañada a una boda…Y además, buscábamos que fuera una comedia”, dice Ana Garrido actriz, directora escénica y profesora de Arte Luna, la escuela que imparte los talleres donde se conocieron.

“Sin patatas éramos un encefalograma plano”, dice Paloma Gálvez

365 bolsas de patatas después, “sin ellas no teníamos ideas, era un encefalograma plano”, explica Paloma Gálvez una funcionaria de 65 años; 365 ejercicios de improvisación después; 365 ideas de todas y la escritura de Carmen Calvo; Fátima Ortega y María Millán surgió Brillo o Mate.

Al principio había ideas muy locas de espías y policías secretos, pero luego pensamos ¿cómo se piden las fotos? Pues en brillo o mate y de ahí llegamos a una boda”, explica María Millán. Eligieron este escenario porque es el sitio perfecto para mostrar las diferentes caras de una misma persona

Noche del estreno

Los focos se encienden y una mujer de pelo corto y traje de chaqueta sale a escena pidiendo silencio. La boda va a comenzar, de entre el público mujeres de todas las edades se levantan y van subiendo al escenario con sus vestidos de fiesta.

“El brillo es la apariencia y el mate la esencia”, expone Fátima Ortega

“En una boda se imposta mucho y aunque esta me caiga fatal en este momento somos súper amigas, el brillo es la apariencia y el mate la esencia”, expone Fátima Ortega, científica de una farmacéutica de 49 años.

Unos novios que no saben por qué se casan, un gran secreto, una mujer moderna y madura que acude sola, unas ancianas que se sienten jóvenes y quieren irse de fiesta, una peregrina, un marido al que le interesan más los coches que las personas, una organizadora de bodas alcohólica, un camarero que no da abasto y una madre más preocupada por las apariencias que por su propia hija desfilan por los pasillos y las tablas del teatro haciendo reír a carcajadas a un público muy diverso.

“Una fuente de inspiración fueron los pecados capitales y en la obra se puede ver la gula, la lujuria, la envidia, la ira… Decidimos contar una historia con cada uno”, explica Monti Espadero, administrativa en un ayuntamiento.

“Decidimos contar una historia con cada pecado capital”, explica Monti Espadero

La obra llega a su fin mientras se escuchan flashes de una cámara fotográfica. La organizadora de la boda pide, con tono ebrio, a todos los invitados que vayan cambiando de postura, “y estas fotos ¿cómo las van a querer? ¿En brillo o en mate?”, pregunta.

Se cierra el telón

Repartieron los personajes según las apetencias de cada uno y partiendo desde cero escribieron a mano una comedia de 70 minutos que, sin ser profesionales, han logrado estrenar en el Teatro Off La Latina. “Un día apreció mi suegra y me dijo en Off La Latina están buscando historias frescas, historias divertidas, y dijimos pues vamos a mandarlo oye nunca se sabe, nos apetecía mucho actuar o sea era como jolín ya hemos creado la semillita vamos a mostrarla”, dice María Millán

“Nos apetecía mucho actuar, ya hemos creado la semillita y vamos a mostrarla”, dice María Millán

Al finalizar el estreno, mucho más relajadas y con los trajes y el maquillaje en enormes bolsas de basura, las actrices se abrazan entre vítores. De tres actuaciones de prueba han terminado por llenar la sala y volverán a subirse al escenario Off La Latina los días 10,17 y 24 de noviembre, de este 2019, a las seis de la tarde.

“Es que soy muy mayor, es que soy tímido, es que no tengo tiempo, no. Nunca es tarde para cumplir tus sueños”, dice Fátima Ortega con una gran sonrisa “y recuerda que la vida es puro teatro”, añade Paloma Gálvez.

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