El club clandestino de Teresa Helbig

Una mujer Helbig nunca pasa desapercibida. Y menos si pertenece al Club Helbig. En él, se reúnen mujeres de todas las edades y estilos, que unidas por “la cultura, el respeto, la camaradería y un amor infinito a la moda” deleitan con su savoir faire. Las reuniones tiene lugar en 1976. Roma y su eterna cultura enmarcan, en la Vía della Pace, las reuniones nocturnas. “Se discute de filosofía y arte, y se viste muy bien“.

La diseñadora catalana se inspira en estas reuniones privadas de la ciudad eterna para crear una colección repleta de delicadas prendas que fusionan artesanía y romanticismo. “Join the club”, reza en la nota de prensa. Con este nombre para su colección, invita a todas las mujeres a unirse a su #helbigang, ya que, como ella misma confiesa, “cualquier oración es buena para llevar un Helbig. Es un tema de actitud y de pertenecer al club de las Helbig”.

El resultado es una colección nocturna, festiva y algo chulesca

Clasicismo y rebeldía

Colores ligados a la tierra y al cuerpo predominan en sus diseños, así como el corte militar. El estilo bohemio impera sobre la pasarela con notas de elegancia. Dorados, tierra, verdes, o blancos. Tejidos brillantes, rafia, tul, cuero troquelado, crochet, o pitón aportan la elegancia característica de Helbig.

Sus vestidos son otra de sus señas de identidad. Trajes de falda, shorts paper bags, o gabardinas. Coronadas con volantes, transparencias, plumas o mix de tejidos engloban a la siempre perfecta mujer Helbig. Mujeres distintas pero con un nexo en común, gracias a que el clasicismo y la rebeldía concuerdan en perfecta sintonía. Su apuesta por el calzado consiste en botas altas y bajas de ante, en varios colores y tacón bajo brillante. Como complemento base, joyas doradas de inspiración romana.

Es un tema de actitud y de pertenecer al club de las Helbig

Como punto final a la colección, Helbig sorprendió con un diseño de novia de tul con flecos en el pecho y bordados por todo el traje. Transparencias y volantes en la manga lo definen como el perfecto traje de novia. Velo de tul en la cabeza con flores en el lateral y zapatos con brillantes en el tacón lo conforman como un diseño clásico, sencillo, elegante y atemporal. El resultado es una colección “nocturna, festiva y algo chulesca”, donde seguro muchas mujeres se han unido al club.

[La Mercedes Benz Fashion Week de Madrid, en cuv3]

About Celia Casañé

Estudiante de 2º de Periodismo y Comunicación y Gestión de la Moda

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