Arte moderno: desde Pigcasso hasta “merda d´artista”

Pigcasso

Kandinski decía a principios del siglo XX que “lo que convierte a un artista en artista y una obra de arte en una obra de arte es la punta de lanza espiritual de la sociedad. Tiene que ser transgresora, romper moldes y ser exclusiva. No puede ser común, si una obra va en la vanguardia consigue ese valor independientemente de su calidad”. Eso es lo que permite que Pigcasso sea un artista y sus obras valgan más de 2.000 euros.

El pequeño Pigcasso fue rescatado del matadero en 2016 y quienes lo compraron vieron en él a un artista. Durante dos años depuró su técnica y se preparó para, en 2018, comenzar su carrera como pintor. Desde oink.org afirman que el cerdo comenzó a realizar estos cuadros por iniciativa propia, sin que ellos le forzasen.

Según sus dueños, sus aficiones son comer, dormir, comer, dormir y, cuando ha terminado, comer y dormir, pero entremedias le encanta pintar paisajes de la ciudad de Cabo en Sudáfrica. Paisajes idílicos inspirados en escenas de picnics en el parque. ¿Quién sabe lo que se le pasa por la cabeza al pequeño Pigcasso mientras mira toda aquella comida al aire libre?

Según declaraciones de la dueña, Joanne (en la imagen junto a Pigcasso), a cuv3, “es también una iniciativa para concienciar a la gente de comer menos carne“.

Pura especulación

Al ser preguntada sobre si es excesivo cobrar 3.000 euros por un cuadro pintado por un cerdo, su dueña responde que “es realmente poco dinero ya que al animal le cuesta ponerse al día con la demanda”.

Que un cerdo lo haya pintado lo hace sin duda raro y exclusivo

El artista 3D César Salcedo explica que esta situación se debe a que actualmente “el arte es pura especulación. Se trata de conseguir un producto que alcance cierto valor por su escasez, antigüedad, rareza o exclusividad. En este caso que un cerdo lo haya pintado lo hace sin duda raro y exclusivo, debido a que es extraño”.

La forma, más que el fondo

El arte moderno está siguiendo un camino difuso en base a la premisa de buscar lo diferente. Artistas como Piero Monzoni han llegado al extremo de enlatar sus propios excrementos. Esto, según él y quien disfruta de ello, sería una obra de arte y como tal, ha pasado por museos y exposiciones de talla mundial. De hecho, se ha vendido la “Mierda d´artista” en una subasta de Milán por 275.000 euros.

Se ha vendido “merda d´artista” por 250.00 euros

La confusión entre lo que es arte y lo que es banalidad llega hasta tal punto que una empleada de limpieza del Tate Britain tiró a la basura una supuesta obra de arte. Lo hizo por error ya que esta era, literalmente, una bolsa de basura.

Existen colectivos de artistas como “Mike Nedo“, que colgaron un cuadro falso en el Guggenheim de Bilbao haciéndolo pasar por una obra de arte moderno, que pretenden demostrar que el arte es ahora mismo “postureo”. Se trataría de cuadros que, independientemente de su calidad, se difunden de forma adecuada. Bastaría con aparentar ser innovadoras para que la gente trate a una tabla con formas aleatorias igual que un cuadro de Botticcelli (como, de hecho, ocurrió).

Se invierte en arte como en bolsa

Según César Salcedo, “el valor de una obra no es justo o injusto, no se puede decir que sea una estafa a menos que alguien sea engañado. Si tiene este precio es porque mucha gente lo compra y en muchos casos se hace igual que se invierte en bolsa”.

(Con la colaboración de Álvaro Moreno

(Visited 27 time, 1 visit today)

About Irene Gómez Salcedo

Estudiante de 4 Periodismo Villanueva C.U

Deja un comentario

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.