Cine japonés: ni santos ni villanos

Marta García Villar

Existen tres películas emblemáticas (entre muchas otras) que marcaron un hito en la historia del cine de animación: Mi vecino Totoro, La tumba de las luciérnagas y Akira. La entrevista a Marta García Villar, autora de Biblioteca Studio Ghibli: El viaje de Chihiro y Laura Montero Plata, autora de El mundo invisible de Hayao Miyazaki, ha supuesto una rica aportación a este reportaje.

Los inicios

El cine de animación japonés comenzó su andadura en 1917 con Imokawa Mukuzō Genkanban no Maki —literalmente Mukuzo Imokawa y el guardián de la entrada–, el que se considera el primer filme de animación japonesa. Después de ese vendrían muchos más, a la par que en Estados Unidos se estaba gestando el gigante de la industria del cine que es hoy en día.

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Sin embargo, la historia del cine japonés dio un vuelco cuando apareció Nausicaä del Valle del Viento en 1984. Hayao Miyazaki aceptó que el cómic homónimo que había estado editando para Animage cobrase vida en la gran pantalla, con la ayuda de la empresa Tokuma Shoten. Sin embargo, no se poseía la infraestructura y los medios necesarios para realizar un largometraje de esta escala. Se optaría entonces por la asociación con Topcraft Studio, y ahí es cuando entra en el escenario Isao Takahata, creador de idílicas series de anime infantil como Heidi o Marco. Ahí es cuando comenzó a gestarse la semilla del futuro estudio.

Un año más tarde, en 1985, y gracias al legado que dejó Nausicaä del Valle del Viento, Hayao Miyazaki e Isao Takahata fundarían Studio Ghibli. Siempre han considerado este filme el primero de su estudio, pues fue el que les permitió nacer. Desde entonces, no sólo influirían a lo largo de estos más de 30 años en obras de otros directores de cine japonés, como Makoto Shinkai, sino también a otros estudios de animación, como Disney.

Los primeros éxitos de Studio Ghibli

Imagen de la película Mi vecino Totoro
Mi vecino Totoro

Mi vecino Totoro, estrenada en 1988, se convirtió en una de las obras más icónicas del estudio (aunque más tarde llegaría El viaje de Chihiro). Esta obra nos presenta a dos hermanas, Satsuki y Mei, que se mudan al campo durante el verano. No tardan en descubrir que tienen unos vecinos bastante inusuales, entre ellos, Totoro, un espíritu del bosque. Esta obra tiene numerosas lecturas, pero el mensaje que más se respira es el impulso por ir más allá de lo establecido y el respeto que hay que mostrar ante la naturaleza.

El mensaje que más se respira es el impulso por ir más allá de lo establecido

Imagen de la película La tumba de las luciérnagas
La tumba de las luciérnagas

Al mismo tiempo, también se estrenaba La tumba de las luciérnagas, un largometraje basado en la novela de Akiyuki Nosaka, el cual quedó asombrado con el resultado. Esta película cuenta la historia de Seita y su hermana Setsuko, la cual tiene lugar plena Segunda Guerra Mundial. Tras un bombardeo donde ambos pierden a su madre, y tras ser incapaces de localizar a su padre (teniente de navío en la Marina japonesa), no les queda más remedio que intentar sobrevivir a situaciones desesperadas por sus propios medios. La crudeza de la película despierta en el espectador sentimientos de rabia e impotencia, y hace que el espectador reflexione acerca de los conflictos bélicos y sus terribles consecuencias.

La película despierta en el espectador sentimientos de rabia e impotencia

“Akira”, la película que lo cambió todo

Película Akira
Akira, de Katsuhiro Otomo

Esta es otra de las grandes obras del cine de animación japonés, del autor Katsuhiro Otomo, que se estrena también en 1988. No hay ninguna duda acerca de que este año fue clave para el cine de animación. Es importante recordarla, no solo por considerarse una película de culto, sino por ser una de las obras más trascendentales de la ciencia ficción.

Una de las obras más trascendentales de la ciencia ficción

Esta película, que posee una estética cyberpunk, nos sitúa en la ciudad post-apocalíptica de Neo Tokio, en el año 2019. El protagonista, Kaneda, es líder de un grupo de motoristas, los cuales sobreviven en un escenario plagado de conflictos sociales, corrupción, contaminación etc. Eventualmente, se verá envuelto en los experimentos secretos del gobierno, el cual está en plena lucha por intentar controlar a Akira, un niño con poderes psíquicos.

El legado

Estas tres películas han supuesto un antes y un después en la historia del cine de animación japonés, y 2018 supuso la celebración de su 30º aniversario. Para conmemorar este evento, en España se ha proyectado únicamente en los cines Mi vecino Totoro, la cual ha podido ser visionada a lo largo de este pasado enero, en versión original con subtítulos. A pesar de que esta obra de Studio Ghibli siempre eclipsó por completo a La tumba de las luciérnagas, ambos filmes son obras maestras, al igual que el largometraje de Otomo, Akira. Nos han ido llegando más obras de gran calibre del Lejano Oriente, como El viaje de Chihiro (2001), de Studio Ghibli, la cual ganó el Oscar en la categoría de “Mejor largometraje de animación”, un importante galardón.

En España se ha proyectado únicamente en los cines Mi Vecino Totoro

También han llamado la atención obras de otros directores, que se han visto fuertemente inspirados por Studio Ghibli. Algunos ejemplos pueden ser La chica que saltaba a través del tiempo (2006), de Mamoru Hosoda o Your Name (2016), del director Makoto Shinkai.

El legado que dejó Akira también influyó de manera significativa, tanto en el género de ciencia ficción como en otros directores. Hay muchas películas que toman prestados elementos temáticos y estéticos de este gran filme.

Los lazos que nos unen

Imagen de la escritora Laura Montero
La escritora Laura Montero. Tanto ella como Marta García corroboran tener nuevos proyectos en mente

Marta García y Laura Montero, ambas autoras de varias obras, coinciden en que la base del éxito de las películas de Studio Ghibli es la base de universalidad que poseen. García opina que “tienen una base de universalidad mágica, que se basa en numerosas capas de lecturas, que pueden llegar a públicos de todas las edades”, mientras que Montero afirma que “las películas han sabido aunar públicos, tienen tantas lecturas que eso las hace muy atractivas. Las historias son historias universales, y siempre podemos empatizar con los personajes”.

Las películas han sabido aunar públicos, tienen tantas lecturas que eso las hace muy atractivas

El hecho de que podamos empatizar con estos personajes es debido, como nos recuerda García, a que “el estudio suele retratar a personajes con muchas capas de grises, ni santos ni villanos… y eso hace que conecten fácilmente con los espectadores”. En cuanto a la película con mayor influencia, ambas rompen una lanza a favor de El viaje de Chihiro, ya que como señala Montero “ha sido la que más reconocimiento de la crítica y popular, y fue la que catapultó a Miyazaki al público general”.

El estudio suele retratar a personajes con muchas capas de grises, ni santos ni villanos…

Las influencias

Respecto al reestreno, Montero se lamenta ya que “en el caso de la La tumba de las luciérnagas, el hecho de que sea una película tan sumamente dura y triste pues hace que no conecte bien con el público. Es triste que no se hay reestrenado, y yo he echado de menos que en España no se haya apostado por un reestreno más que merecido”, y García añade que “de alguna manera, aún acarreamos restos del estigma de asociar que el cine de animación equivale a cine infantil”.

Aún acarreamos el estigma de asociar que el cine de animación equivale al cine infantil

Respecto a la pregunta de las influencias del estudio, García asegura que “sin duda, especialmente en obras de directores como Mamoru Hosoda o Makoto Shinkai, así como las de aquellos más jóvenes que “crecieron” dentro del propio estudio, como el caso de Studio Ponoc”. Montero agrega que “Ghibli ha influido muchísimo, diría en el mundo de la animación más que en el mundo del anime”.

Si tuviesen que recomendar alguna película con la que iniciarse en el mundo de la animación, García argumenta que “depende de los gustos y del horizonte de expectativas de cada uno”. “Pero creo que rompo una lanza, una vez más, por El viaje de Chihiro”, explica, mientras que Montero dice que “tienes que preguntarle a la persona que tipo de cine le interesa. No hay una respuesta clara a esto, depende de la persona”.

La violencia de “Akira”

Como afirma Montero, “la violencia fue una de las cosas que hizo que la película supusiera una revolución, porque hasta ese momento, sobre todo en Occidente, teníamos esa visión de la animación de Disney, que eran todo princesas, historias muy amables, héroes blancos… y Akira vino a derrumbar todos esos principios que considerábamos indiscutibles de la animación”. Además, también opina que “el hecho de que Otomo fuera tan detallista en la animación, en los decorados, que la animación fuera tan fluida…ha contribuido a que se convierta en una película de culto”.

La violencia fue una de las cosas que hizo que la película supusiera una revolución

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