El cine no tiene reloj

El cine nos embauca con sus imágenes e historias. Nos hacen reír, pensar, temblar o hacernos incluso llorar con la simpleza del mecanismo de un foco que se abre y cierra. Es un mundo con el que todo el mundo ha soñado y entrar en él es para algunos un sueño.

Ha trabajado con directores como Alejandro Amenábar, Icíar Bollaín o Santiago Segura. Josemi Martín, ayudante de Producción y antiguo alumno de Villanueva C.U, nos ofrece una visión desde dentro del mundo cinematográfico.

El comienzo de una producción

Todo empieza por que alguien escribe una historia y quiere llevarla a la pantalla y transmitirlo así al mundo. El trabajo de Josemi Martín es producirlo, ponerle patas a la idea y hacer posible el sueño de otros.

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En la producción existen dos partes fundamentales: logística y creativa. Esta última trata de añadir aditivos a ese guion para mejorarlo o complementarlo ya que lo importante es que la película acabe siendo un buen producto.

Se convoca una reunión y se ve si el guion debe someterse a cambios para que la producción sea realizable

Con las series y los filmes es necesario que sean de fácil digestión ya que el público lo que necesita es evadirse y pasar un rato agradable. Esta es una parte que atañe más al guion, que es por donde se empieza y por donde se comienza a realizar un presupuesto. Es después de hacer este presupuesto cuando ocurre una reunión y se ve si el guion debe someterse a cambios para que la producción sea realizable.

Al final muchas veces lo que tiene que valorar el guionista o el director es si es importante que aparezcan determinadas localizaciones o elementos distintos. Por ejemplo, si una historia se desarrolla en Cancún, hará falta un hotel para 60 u 80 personas o más. Martín afirma que en el último trabajo de Amenábar titulado Mientras dure la guerra, en el cual participó, llegaron a trabajar mil personas.

Antes de rodar cualquier cosa se debe realizar esa labor presupuestaria. Ahora mismo produce una película de Santiago Segura llamada Padre solo hay uno que empezaron a rodar en enero. Cuatro o cinco meses antes se empezó a hacer esa tarea presupuestaria.

El día a día en un largometraje

Explica cómo fue el día de rodaje anterior: “El departamento de producción empieza a trabajar seis horas antes que el resto, así que a las cuatro de la tarde quedamos en la localización y empezamos a montar todo el material. Fuimos al pueblo de Barajas a grabar unas escenas para después ir al Aeropuerto de Barajas. A las nueve y media de la noche nos fuimos a cenar. Como en el aeropuerto no se puede grabar hasta que se cierra el tráfico aéreo, solo podíamos entrar a partir de las 11. La parte complicada de producción es conseguir hacer todo ese proceso y ese traslado de todas las personas y materiales en el menor tiempo posible. Es importante porque el tiempo que se pierde es tiempo que se le quita al director para que obre su magia. Habitualmente se graban 4 páginas de guion por día. A las 5 de la mañana cortamos el rodaje para poder salir a las 6, antes de que se abriera el tráfico aéreo”.

Martín afirma que en Mientras dure la guerra de Alejandro Amenábar llegaron a trabajar mil personas

Trabajar con grandes directores

Cada director es diferente, Se suele decir que hay dos tipos, los que se centran mucho en la técnica y los que se centran en los actores. La cinta Yuli, de Icíar Bollaín nominada este año a los Premios Goya, versaba sobre el ballet. Varias de las escenas eran los bailes y Bollaín estaba pendiente de estos y de la imagen que quería dar para que el espectador pensara.

Alejandro Amenábar, que tiene un Óscar, tiene todo en su cabeza y sabe transmitirlo, de tal manera que sabe, cuando está grabando una escena, en que momento va ir en un determinado compás de la banda sonora o el ritmo de la secuencia. Tener toda esa información cuando va a grabar le da como resultado lo que quiere ver. “Trabajar con estas personas –confiesa Josemi Martín – es muy interesante y aprendes muchísimo”.

Profesión dura

En cuanto al horario, siempre trabajan 12 horas, tienen un convenio que les permite trabajar estas horas para que sea legal y por lo tanto poder cotizar. Es duro por las largas jornadas, por los cambios de horario, puedes un día empezar a trabajar a las seis de la mañana y otro a las seis de la tarde para terminar a las seis de la mañana. Es una profesión que requiere que tus personas allegadas comprendan el mundo en el que te mueves, pues los vas a ver poco. Es una profesión muy vocacional.

“Amenábar tiene todo en su cabeza y sabe transmitirlo”

Superproducción y bajo coste

Bajo presupuesto es todo lo que esté por debajo de 1 millón de euros, aunque para los españoles una producción de gran presupuesto está, normalmente, entre los 3 y 5 millones normalmente. Sin embargo, no quiere decir que no sea profesional, sino que tocará hacer más cosas de las que realmente está compartimentado tu trabajo. Es más colaborativa y más interesante. También cansa más, cobras menos y en el mejor de los casos te dan de alta en la Seguridad Social. Son películas en las que tienes que interesarte por el proyecto, por el guion y por la idea que se quiere transmitir.

Para aquellos que empiezan

Cuando se empieza lo normal es trabajar en una película de bajo costo y lo frecuente es hacerlo desde abajo, donde realiza unos trabajos en absoluto creativos.

Cuando comienzas no conoces a nadie, pero al final como es un mundo complicado están pocos para la producción que hay hoy en día y es por eso un momento en el que todo el mundo tiene una oportunidad para poder entrar en esto o al menos más gente. Cuando él entró se hacían 4 o 5 filmes al año con un presupuesto decente, ahora se hacen 20. El mundo va cambiando, las series también y han aportado bastante trabajo.

El de productor de cine es un trabajo totalmente vocacional. La familia debe entender que no hay horarios

Todos al principio piensan que van a entrar y van a poder aportar más que el resto y lo importante es aguantar en esos puestos de abajo.

Hay muchas películas de estudiantes que tuvieron muchísimo éxito como puede ser Tesis de Amenábar, la cual rodó en la carrera para demostrar que no le hacía falta cierta asignatura para poder hacer un largometraje. Lo importante es hacer algo por que es tu trabajo el que te va a avalar el día de mañana.

Lo importante es cuánto estás dispuesto a pelear por entrar y cuánto puedes transmitir de tu idea para que la gente enganche a ella y se enrole a tu tripulación para hacer esa misión, llevar a gente de la mano es muy importante por que son muchos meses de trabajo y no pueden saltar asperezas. Tiene que ser gente, ahora más que nunca, que quiera luchar por un sueño.

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