Las bicis vuelan

A veces, las historias brotan de donde menos te lo esperas. Nadie se pone de acuerdo en si llamarlo casualidad o destino. Puede que la historia de cómo se me ocurrió escribir sobre el Concorde tenga una pizca de ambas. ¿Y qué tiene que ver esto con esa imagen? Eso fue lo mismo que yo me pregunté, y que desvelaré más adelante.

En el olvido

Cuando llegó a mis oídos que se iba a celebrar un concurso sobre aviación (organizado por el Centro Universitario Villanueva y Aviación Digital), todas mis alarmas se encendieron. La aviación es un tema al que nadie suele prestarle mucha atención. Yo misma no he estado nunca interesada, al contrario que mi hermano. Desde que era pequeña, recuerdo haberme sentado a su lado a verle jugar con simuladores de vuelo en el ordenador. Aunque estudió y se graduó en Ingeniería Informática, también consiguió sacarse la PPL (Licencia de Piloto Privado), y actualmente sigue su vuelo camino hacia la ATPL (Licencia de Piloto Comercial).

Cuando le comenté que quería participar en este concurso y escribir algo en honor a algo que tanto le gustaba, le entusiasmó mucho la idea. Él fue quién, sin saberlo, me dió la idea. Un día, cuando estábamos hablando sobre diversos temas a los que podía orientar mi post, estuvo comentándome cómo funcionaban los giroscopios, algo que me llamó la atención y me hizo recordar algo. En esa misma charla (donde surgieron un montón de temas), me comentó de pasada que había un avión que había sido un hito en la historia de la aviación: el Concorde.

Golpe de suerte

Lo primero que hice tras aquella charla fue navegar por internet buscando inspiración. Tras horas dedicadas al estudio de la historia del Concorde (la cual me pareció fascinante), no entendía como podía ser un tema tan desconocido, ¡era el único avión comercial que había roto la barrera del sonido! Ahí fue cuando tuve claro que me apetecía escribir sobre él.

Lo que me hizo decidirme fue encontrar la fotografía del giroscopio. A pesar de las explicaciones de mi hermano, quería intentar comprender un poco más cómo funcionaban estos aparatos. Y ese algo que había recordado (que fue lo que hizo que me decidiese del todo por este tema) fue encontrar una explicación que comparaba una Power Ball con los giroscopios. Para quien no lo sepa, una Power Ball es una herramienta de ejercicio giroscópico, la cual yo ya había probado, ya que mi hermano tenía una. Aquello fue iluminador, pues entendí a la perfección el funcionamiento de estos aparatos gracias a poder haberlo visto (de alguna manera) a través de esta herramienta.

El nexo de unión

Cuando se me ocurrió buscar fotos sobre el sistema de navegación inercial del Concorde, y encontré esa imagen que os muestro, supe que tenía que unirla a la increíble historia del sueño que supuso este avión. El resto fue documentarme sobre todo lo que quería tratar, y conseguir trasladar todas esas líneas a Instagram, el cual no es un formato fácil para los textos largos.

A pesar que es un tema muy unido a términos matemáticos que pueden ser muy difíciles de comprender, es también algo apasionante. Al final, la aviación es el sueño hecho realidad de cómo el ser humano consiguió surcar los cielos.

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