Más allá de la frontera: secuestros, asesinatos y venta de droga

Las FARC frontera Colombia y Ecuador

Tres periodistas pertenecientes al periódico El Comercio tuvieron que morir en el año 2018 para que los ecuatorianos tomaran conciencia acerca de la influencia que ha tenido la guerrilla colombiana a lo largo de los años en la frontera entre estos dos países.

Anterior a ello, un coche bomba había herido 28 personas en enero del mismo año en un cuartel policial en la provincia de Esmeraldas y tres infantes de la Marina murieron dos meses después por la misma causa.

Sin embargo, en 2016, el desconocimiento sobre el Tratado de Paz que intentaba ejecutar el ex presidente Juan Manuel Santos pasó desapercibido para la mayor parte de ecuatorianos.

¿Por qué?, debido a que lo veían como un problema distante que no merecía mayor importancia. Aquello se mantuvo así hasta que los medios entraron en el juego y cambiaron este planteamiento, incluso se creó un hashtag en redes sociales “#nosfaltan3” con la finalidad de que devolvieran a los comunicadores.

Sin embargo, aquello no era nuevo, las FARC y el ELN habían efectuado durante años secuestros en las fronteras, en los cuales capturaron a turistas, trabajadores o personas que estaban de paso. También realizaron asesinatos y reclutaron a niños y jóvenes para que fueran parte del ejército.

Resulta inimaginable que los ciudadanos lograran despertar solamente después de que el caso de los periodistas llenara los periódicos, televisiones y radios; aquello expresa mucho sobre la desinformación o poca importancia que le entregaban los ecuatorianos a la frontera.

“Hubo grupos disidentes de las FARC que no lograron aceptar la paz y se internaron en la selva”

Cabe destacar que no fueron las FARC ni el ELN  quienes efectuaron los asesinatos de los periodistas, marinos y pareja de jóvenes en abril de 2018, sino que se desarrolló por grupos disidentes. Estos altercados fueron atribuidos al conjunto Frente Oliver Sinisterra, liderado por alias Guacho.

Este grupo surgió después de que la principal guerrilla de Colombia entregó sus armas al gobierno para que iniciara el proceso de paz. El mismo al que no se le había prestado atención, pero que sería el causante de que los territorios previamente ocupados por las FARC se dividieran entre grupos más pequeños que querían continuar manteniendo el control.

Pero, ¿por qué? y es que la guerrilla colombiana transformó sus ideales a lo largo de los años, al principio se mostraron solamente como una fuerza represiva política, pero es cierto que su financiamiento siempre había sido cuestionado, debido a que mantenían a un ejército bastante grande, compraban armas y demás.

El 60% del tráfico de droga apunta a las FARC

Hubo algunos grupos disidentes que no lograron aceptar la paz y se internaron en la selva y ellos trabajaban, se dice por notas periodísticas de información, para grupos irregulares y narcotraficantes y se pasaron a territorio ecuatoriano”, explica el periodista José Toledo, y efectivamente se ha demostrado que el narcotráfico parece pertenecer en un 60% a las FARC. 

Aunque las conversaciones que se efectuaron en La Habana y Oslo duraron varios años y fueron presenciadas por observadores internacionales y profesionales en el tema, no se tomó en cuenta la posibilidad del establecimiento de grupos disidentes  sobre una organización tan grande como las FARC, además de que no se analizaron los peligros de la frontera, algo que resulta sorprendente en un mundo tan globalizado como el actual, en el que las decisiones que se toman con respecto a una nación afectan directamente a las demás y mucho más si son países vecinos.

Al parecer, las naciones continúan rigiéndose por tres elementos básicos que forman los Estados: territorio, soberanía y población, los cuales hacen referencia solamente a su  propio país. Aquello resulta anticuado ya que la facilidad con la que se mueven las personas y el tráfico de drogas no puede ser trabajo simplemente de una nación; la cooperación internacional no fue utilizada correctamente por estos dos países.

Además, la reacción de Colombia frente a este secuestro fue polémica, ya que decidieron no actuar porque la nacionalidad de “Guacho” no estaba confirmada, al igual que el lugar exacto en donde se había cometido el crimen. Incluso el ministro de Defensa de Colombia y el del Interior del Ecuador buscaron simplemente culpar al otro país en vez de buscar una solución. Aquello se puede confirmar por medio de las aseveraciones que hicieron con los medios.

La muerte de los periodistas fue un punto de inflexión

Cuando sucedió el asesinato de los periodistas, que marcó un después en la situación fronteriza de Ecuador con Colombia, ya era muy tarde, a palabras del periodista Toledo: “Tampoco se podía negociar con terroristas, hubiera sido un precedente terrible”. El Gobierno colombiano no se portó a la medida y el ecuatoriano tampoco, la búsqueda de soluciones no fue clara y se buscó reforzar la frontera solamente después de la muerte de los periodistas, el cambio de ministro de defensa lo demostró.

Antes de aquello no se buscó incrementar el presupuesto de la seguridad ni entregarle cargos que tenían que ver con el problema a profesionales competentes.  La realidad de este suceso es que la guerrilla se ha convertido en un sinónimo de narcotráfico en la frontera y no se ejecutó ningún proyecto considerable al respecto hasta que murieron los periodistas. Tanto el pueblo ecuatoriano como el colombiano no deberían de esperar para recibir soluciones a los problemas que afrontan sus países.

Información de Marie Dennise Barquet Ziade

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About Alejandro Mata

Estudiante de 4º de Periodismo del Centro Universitario Villanueva. También he publicado en medios como El Mundo y Merca2 con Bloomberg.

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