Especial 20-N: dos horas en el refugio de Franco

Un edificio que su fachada desprende años. Un tercero sin ascensor. Un olor característico, humedad antigua, y no por la lluvia de un otoño en Madrid. Nos reciben amablemente. Entramos. Dos sillas de la época que con solo mirarlas parecen deshacerse, pero dejamos los abrigos, las mochilas, las cámaras. No se deshizo nada. Blanco y negro. Un bronce del dictador a caballo. Un busto de medio cuerpo. Dos. Tres. Cuatro. Cinco. Seis bustos. Estamos en la Fundación Franco.

Carlos V tuvo la oportunidad de profanar o deshacerse de uno de los que fue su máximo enemigo, Lutero. Pero prefirió ser prudente y dejar en paz su tumba: “Dejad a los muertos tranquilos, yo hago la guerra con los vivos”, dijo el Emperador. Esta historia nos la contaba el portavoz de la Fundación Nacional Francisco Franco (FNFF), Jaime Alonso, como crítica a la medida del Gobierno socialista de querer sacar a Franco del Valle de los Caídos.

Con motivo de la exhumación de Francisco Franco, este próximo 20-N promete ser uno de los más calientes de los últimos años. La medida de Pedro Sánchez de querer sacarlo del Valle de los Caídos ha provocado un repunte en las visitas al monumento mandado construir por Franco, además de favorecer el resurgir de un sentimiento en defensa de su figura.

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Ley de Memoria Histórica

Para Jaime Alonso la Ley de Memoria Histórica no es otra cosa que una obra de ingeniería social para imponer una determinada forma de pensar y de ser, además de ser “cainita y sectaria”. Para Alonso esta ley trata de dinamitar 3 puentes: eliminar toda su obra comprendida entre los años 1936 a 1975, deslegitimizar las consecuencias del franquismo y acabar con la Transición.

“La labor de adoctrinamiento comienza en los libros de texto”

“La labor de adoctrinamiento comienza en los libros de texto ya que no se habla de la Reconquista. El periodo de Franco no existió y la 2º República existió pero de manera favorable”. Con estas palabras Jaime Alonso critica la manipulación que existe a la hora de contar la historia. También, asegura no entender cómo la oposición (PP) no se opone a ese “proyecto totalitario socialista“, y pide “defender la verdad de la historia o por lo menos su parte de verdad”.

Sobre el Valle de los Caídos, asegura que se han creado “bulos” acerca de su construcción y mantiene que fueron como mucho 1.100 presos los que, en un régimen de semilibertad, pidieron libremente trabajar allí. “Estamos investigando y los presos que trabajaron en el Valle de los Caídos eran criminales convictos y confesos” asegura el portavoz de la FNFF.

A pesar de todo, confiesa estar agradecido a Pedro Sánchez por toda la campaña que está haciendo para que la sociedad se dé cuenta de la gravedad que tiene falsear la historia.

Más que nombres de calles

Sobre la exhumación de Franco la postura de la FNFF es clara: defensa del lugar que en su día se estableció para que reposara, es decir, que se respete a los muertos. Para Alonso, acabar con todo lo que tenga relación con Franco supondría volver a la España de 1936 o a la Venezuela o Cuba actual.

Madrid, por ser la capital, fue una ciudad en la que el franquismo estuvo más presente. No sólo de una manera política o mediante calles a “amigos” de la dictadura, sino también a través de la infraestructura. El barrio de Moncloa es uno de los lugares donde más se puede apreciar.

Apagamos la cámara. Pero seguimos hablando, escuchamos anécdotas, mientras se puede observar la sala de reuniones con más empeño. Desorden, caos, libros y más libros sobre Franco y la época en la que dictó. Minutos después nos despedimos de todos los presentes en la Fundación. Damos la mano a Jaime Alonso, se tiene que ir a trabajar. Nos dice que ha sido un placer.

Vuelta a bajar los tres pisos. Ahora, más ligeros que a la subida. Ahora, fuera del refugio, nos damos cuenta de que no hay ninguna simbología en la que fijarse para pensar que allí se encuentra la Fundación Franco. Solo dos banderas de España, lisas, sin el águila de San Juan y sin el escudo Borbón. Ya no llueve, y no todo es blanco y negro, hay grises. Muchos grises.

(Con información de Gabriel Serrano y Javier Roca)

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About Javier Arias

Estudiante 4º de Periodismo en Villanueva C.U.

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