Ponte una armadura (es más barata que una bici)

El avance tecnológico ha vuelto los conflictos bélicos cada vez más crueles y sangrientos, pero la guerra nunca cambia, y unos pocos locos lo están demostrando al darse de palos como en el antiguo medievo. El combate medieval actual dista mucho de los conflictos violentos, de hecho se ha convertido en un deporte que cada vez va reuniendo más adeptos, como ha podido demostrar la gran participación en el Tercer Torneo Nacional de Combate Medieval, celebrado en el Castillo de Belmonte.

El torneo medieval es un deporte de contacto con un fuerte rasgo histórico. Esta disciplina tiene su origen en la Europa del Este y se está extendiendo rápidamente por el resto del mundo. Los combatientes utilizan armas y armaduras de los siglos XIV y XV, empuñando espadas, mazas, hachas y escudos, con un peso de entre 20 y 30 kilos.

A primera vista, puede parecer un deporte tosco que está basado en la fuerza bruta, pero según cuenta a cuv3 David Díaz, capitán del equipo Bohurt la Mancha, se trata de un deporte de estrategia, donde hay que saber usar muy bien la fuerza y el peso del contrincante, porque el objetivo es derribar.

Los luchadores medievales se toman muy en serio este deporte, de hecho, todas las competiciones tienen que estar supervisadas por árbitros e incluso el propio deporte sigue un reglamento específico para cada categoría, que se puede consultar en la propia web de la federación.

De hecho, las propias armas son fabricadas a mano por herreros cualificados, que ateniéndose al reglamento forjan armas sin filo para posteriormente venderlas a los deportistas. Incluso, existe el comité histórico que se encarga de supervisar la corrección histórica de los equipos utilizados por los luchadores. de tal forma que tratan de evitar que los luchadores mezclen piezas de armadura de diferentes zonas o épocas o que incluso se usen materiales modernos.

Dentro de las categorías se establecen estilos principales: duelo (uno contra uno) con diferentes armas, espada y escudo, espada y broquel, espada larga y alabarda, y combate por equipos de (5 contra 5, 10 contra 10 , 21 contra 21).

“Una bicicleta vale más que una armadura”

España comenzó a participar en este deporte en 2012 en el torneo Faucon Noir. Los primeros representasen fueron Enric Giménez y Cristian Bernal, que participaron con el equipo de Inglaterra y consiguieron el segundo puesto en categoría cinco contra cinco. Esta experiencia motivó que participasen en dos torneos más en Francia, uno en Alemania, otro en Polonia, Inglaterra, Israel y por último en Italia.

Según explica David Díaz, es muy sencillo introducirse en este deporte, sólo hay que ponerse en contacto con la Liga de Combate Medieval y es la propia federación la que informa dónde se puede conseguir material de calidad, y además ponen a los aspirantes y luchadores en contacto con los clubs de su zona.

Una vez adquirida la armadura, que según Díaz “vale menos que una bicicleta”, se les invita a las practicas nacionales en el castillo de Belmonte, para que se pongan a prueba con los luchadores de todo el país. De hecho, cuenta, que cada año sobre marzo o abril en el castillo se organiza la selección española de entre los mejores luchadores de todo el país.

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About Alejandro Mata

Estudiante de 4º de Periodismo del Centro Universitario Villanueva. También he publicado en medios como El Mundo y Merca2 con Bloomberg.

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