Manuel Ovalle: “La guerra es lo peor que puede vivir una persona”

Manuel Ovalle Álvarez ha inmortalizado con su cámara quince guerras y cuatro golpes de Estado y de todos ha podido salir ileso. Sus imágenes han dado la vuelta al mundo y es catalogado por la Academia de las Ciencias y las Artes de Televisión, como el reportero gráfico más veterano de la televisión española. También cubrió en el 2010 el Mundial de Fútbol en el que la selección española fue la ganadora. Es periodista y reportero gráfico, y especialista en periodismo de guerra desde hace más de cuarenta años. Aunque avanza que “ya no hay enviados especiales a los lugares de conflicto ya que los medios ahora trabajan a través de agencias”

Actualmente sigue trabajando como corresponsal para TVE en Andalucía. Y hoy comparte su experiencia como reportero de guerra para cuv3, un trabajo que muchos ambicionan llegar a ejercer. Aquí una pequeña parte de su carrera por 131 países:

Pregunta: ¿Por qué eligió periodismo gráfico como profesión?

R: Para ser testigo de lo que estaba ocurriendo. Es un sacrificio. Lo peor que puede experimentar un ser humano es estar en la guerra, viendo a los que sufren, a los que padecen. Pero tienes que ir a esos sitios para que luego millones de personas lo puedan ver. Aunque podías ir pero no sabías si ibas a volver en un avión o en un ataúd. Somos personas con una vocación y queremos ir a donde está el sufrimiento y el horror.

“Podías ir pero no sabías si ibas a volver en un avión o en un ataúd”

P: ¿Qué es lo más sacrificado de su trabajo?

R:  Que es 24 horas del día. No hay hoteles cómodos ni hay agua corriente, no hay luz, no hay buena comida, entonces te tienes que adaptar a lo que hay en esos países. En más de una ocasión hemos tenido que estar durmiendo entre escombros mientras bombardeaban una zona.

P: ¿Qué es lo que más le ha impactado de su trabajo?

R: Pues no fue precisamente una guerra. Fue el terremoto de Haití en el que murieron 300.000 personas. Allí no solo tienes que estar preparado para ver cadáveres, también los olores. Todo eso me ha impactado. En Puerto Príncipe vi un camión que recogía escombros y lo seguimos hasta que llegó una fosa grande, allí tiraban cascotes de hierro, hormigones y cadáveres, todo junto. Grabé esas imágenes que dieron la vuelta al mundo, desde entonces, empezaron a enterrar a las personas con dignidad. Uno de esos cadáveres era el de una chica joven que no cayó del todo al fondo y su cuerpo quedó boca abajo en una posición como si no quisiera entrar allí, entonces vino la máquina detrás y la tiró hacía abajo. Esas imágenes fueron para TVE, y esas precisamente me han impactado mucho.

P: ¿El periodismo de guerra deja secuelas?

R: Yo he tenido la suerte de que cuando llegaba a Madrid tenía que desconectar, porque vivir la guerra no hay dinero que lo pague. De vez en cuando, te vienen esas cosas a la cabeza.

“Vivir la guerra no hay dinero que lo pague”

P: ¿Qué es lo mejor de este trabajo?

R: Que tienes que ir a ese lugar, grabar las cosas, lanzar las imágenes y que se entere el mundo de lo que está ocurriendo, es decir, informar.

P: ¿Sintió más repercusión mediática cuando cubrió el mundial en el 2010 que cuando lo ha hacho en una guerra?

R:  Es diferente, pero en cierto modo sí. España estaba volcada con su selección y yo viajaba con la copa del mundo de fútbol. Estaba en el epicentro de la noticia

P: ¿Qué consejos daría a quienes se quieren dedicar a esto?

R: Que elijan otro tipo de área. Yo no lo recomiendo porque el mundo de la información está cambiando, gracias también a las redes sociales. Una persona con una buena cámara o incluso con un teléfono puede grabar un suceso y ya es reportero. Yo me retiré a tiempo de esta historia. Ahora mismo tendríamos que estar en Siria y no hay ninguna televisión que lo esté cubriendo.  La información a través de las redes sociales llega en el momento, te enteras de las cosas en décimas de segundos.

(Visited 120 time, 1 visit today)

About Natalia Dávila León

Estudiante de 4º curso de Periodismo en Villanueva C.U.

Deja un comentario

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.