“En casa veía la medalla olímpica de mi padre y yo quería una”

Pablo Usoz fue jugador de elite en hockey hierba, seleccionador y entrenador nacional femenino, y es el actual director deportivo del Club Hockey Pozuelo. El madrileño ha ganado varios trofeos y premios en el mundo de este deporte, pero si tuviera que quedarse con uno escogería la medalla de plata que le dieron los JJOO de Atlanta en 1996. Tenerla entre las manos, como pudo hacer esta redactora, es una sensación única. Pesa e impone bastante más de lo que parece. Jugar una final de tal importancia ya es motivo de orgullo para el deportista. Admite que también tiene mucho cariño a la medalla de la Real Orden al Mérito Deportivo del año 1999, que Usoz llevó también a la entrevista.

Tras mucho esfuerzo y entrenamiento de la mano de su padre, Usoz consiguió pensar como equipo alcanzando sus metas, y a día de hoy trasmitir esos valores aprendidos es uno de sus principales objetivos.

Pregunta: ¿Cuándo nació su pasión por el deporte? ¿Y de dónde le viene?

Respuesta: Pues me viene de mi familia. Mi padre jugaba al hockey y todos sus hermanos fueron los que empezaron con ello. Tuvimos un padre que se dedicaba a este deporte, bajábamos a jugar y verle entrenar. Desde muy pequeñitos ya jugábamos, las primeras fotos que yo tengo son con un año y ya tenía un palo de hockey en las manos. La pasión yo creo que es más por verle jugar, como íbamos todos los fines de semana desde muy pequeñitos, pues el verle jugar a él es lo que hizo que me guste.

P: ¿En qué momento de su vida decide que quiere dedicarse de una manera más profesional a competir?

R: Con 15 años jugaba de portero, pero hubo un momento en el que lo dejé porque le cogí miedo a la pelota. Entonces decido ponerme de jugador en el campo, y me doy cuenta de que tengo cierta habilidad e intento hacerlo lo mejor posible. Además, en casa veía una medalla olímpica que mi padre había ganado y se me mete entre ceja y ceja querer una, quería ir a unos JJOO y conseguirla. A partir de ahí, decido hacer todo lo posible para jugar bien; pero en ese momento no había hockey profesional, jugábamos porque nos gustaba, pero todo era amateur. Le dedicaba mucho más tiempo a entrenar, a entrenar con mi padre porque quería jugar en una selección.

P: De todas las experiencias deportivas que ha podido disfrutar a lo largo de su vida, ¿cuál es la que le ha hecho aprender más?

R: Todas te enseñan cosas. Hay muchas épocas diferentes en la vida de un deportista, yo llevo jugando desde los cuatro o cinco años, pero con conciencia desde los 15 y es cuando te das cuenta que sientes cosas a través del deporte. Los primeros JJOO, en Barcelona, fueron muy especiales. Nos habíamos pasado los últimos cinco años entrenando muchas veces él y yo solos, pero no llegó a poderme ver jugar unos JJOO, pues había fallecido unos meses antes. Esa situación de que eran los primeros y que fuesen mis hermanos y mi madre a verme, los hicieron especiales.

P: ¿Qué lugares ha conocido gracias al hockey a los que nunca pensó que iría?

R: Muchos, he tenido la suerte de que el hockey se jugaba en países a los que yo creo que no hubiera ido en mi vida. Conozco casi toda Asia, Australia, muchos países de Europa. Sin embargo, de América solo he ido a Argentina y una vez a EEUU porque cuando nosotros jugábamos, allí se hacía muy poco. Pero países como Pakistán, India, Malasia, Japón, Corea; todos ellos eran muy buenos y por eso nosotros íbamos a jugar allí. Pero yo creo que muchos de ellos, seguramente, no hubiera ido.

“Durante los JJOO, es uno de los deportes que más se ve, pero luego pasan y se acabó, desaparece”

El hockey en la sociedad

P: El deporte principal en España es el fútbol, ¿por ello piensa que el hockey está infravalorado por la sociedad o, sin embargo, piensa que se le da la importancia que merece?

R: Yo creo que no está infravalorado, lo que pasa es que el fútbol absorbe tanto que el resto de deportes es como si no contaran, no solamente el hockey. Desgraciadamente, para que el deporte sea visible tiene que haber dinero, resultados, publicidad para que sea notorio; y el hockey solamente lo consigue en JJOO. Durante estos, es uno de los deportes que más se ve, incluso sobrepasando al fútbol; pero luego pasan los juegos y se acabó, desaparece. A mí me gustaría que tuviera mucha más repercusión, porque es un deporte de equipo, en España hay una liga muy competitiva que está dentro de los mejores de Europa, cada vez se juega más y hay mucha más gente, pero no conseguimos que sea completamente visible. Quizás también es una cuestión que nosotros deberíamos de ver, e intentar trabajar para que se pueda lograr.

P: Pasó a ser entrenador y seleccionador nacional femenino, ¿qué es lo primero y último que les decía a sus chicas antes de salir al campo? ¿Y nada más acabar el partido?

R: Yo intento, casi siempre, decir las cosas en los entrenamientos. Soy un entrenador de exigir, hablar y pedir durante estos, y así los partidos ya vienen organizados. En nuestro deporte se ven muchos vídeos y se preparan muchos partidos, pero todo lo haces antes. Cuando vas a empezar, lo único que quieres es que la gente esté concentrada en lo que han estado estudiando previamente. Les debo pedir que estén por lo que toca, que estén centrados y que no quieran hacer más de lo que saben, porque muchas veces les pedimos cosas que, a lo mejor, no somos conscientes de que no pueden hacerlo. Y después de los partidos suelo hacer algún resumen de lo que ha pasado, de lo que nos puede hacer mejorar, de los errores y enfocarlos para que al día siguiente estemos preparados para que no vuelvan a cometerse.

“Creo que el deporte femenino está bastante discriminado, y tenemos la suerte de que hay mujeres que han conseguido premios muy importantes”

P: ¿Piensa que se le da la misma importancia al deporte femenino que al masculino?

R: Para nada, yo he sido diez años seleccionador de chicas y he vivido otros quince años como jugador de selección masculina, y no tiene nada que ver. Creo que el deporte femenino está bastante más discriminado, y en España tenemos la suerte de que hay deportistas mujeres que han conseguido muchas cosas, y muy importantes. Estas nunca han conseguido la presencia, ya no sólo en la prensa o en televisión, sino que, en su propia federación, y tener el mismo reconocimiento que los chicos. En eso estamos a años luz de otros países.

Los Juegos Olímpicos

P: Ha tenido la oportunidad de competir en los JJOO, ¿qué se siente al jugar un partido tan importante?

R: Al principio muchísimos nervios. El primer partido que juegas estás súper nervioso, porque se dan muchas cosas; en unos JJOO hay una cantidad de público que en hockey no suele haberlo, ni siquiera en un partido internacional. Sin embargo, en unas olimpiadas el estadio está lleno, y si en hockey jugamos con 15 personas en una grada pasamos a competir con 15.000, y eso a un jugador las primeras veces le pone nervioso porque no está acostumbrado. Pero al final eso desaparece, te pones a jugar y muchas veces, yo no era consciente de lo que pasaba fuera del campo. Recuerdo en un mundial, en Pakistán, jugar con más de 60.000 personas; y oír ese ruido de cuando haces algo bien o mal, no era una cosa que te llamara la atención si estabas concentrado.

“Cuando subimos al pódium disfrutábamos de que nos iban a dar una medalla, nada de que habíamos perdido la final”

P: En el año 1996 ganó la medalla de plata en los JJOO de Atlanta, ¿qué fue lo primero que se le pasó por la cabeza al colgársela?

R: Lo primero que pensé fue en mi padre. Nosotros íbamos ganando todo el partido, y Holanda consiguió la victoria en el último momento, pero la sensación que nosotros teníamos era de que no había pasado nada, habíamos ganado una medalla. En mi casa pensaban que íbamos salir al pódium tristes de que se nos había ido el oro, pero la verdad es que ninguno de nosotros en el vestuario estábamos pensándolo. Es verdad que habíamos perdido, pero estábamos flipando. Y cuando subimos al pódium, nada más subir y saludar, yo me acordé de mi padre. No se me pasaban muchas más cosas por la cabeza, era pura alegría de estar allí, disfrutando de que nos iban a dar una medalla de plata; nada de que habíamos perdido la final.

P: Ahora mismo, ¿tiene alguna meta u objetivo por cumplir como deportista, o ya los ha logrado todos?

R: Como entrenador, al estar actualmente como director técnico del Club Hockey Pozuelo, me gustaría que la gente tuviera una satisfacción personal. Tener esa mentalidad de equipo, de club; es una educación que empieza desde pequeños y es lo que me gustaría trasmitir a la gente con la que trabajo ahora, a parte del esfuerzo. Pero falta esa educación deportiva, no solamente en niños, sino en todo lo que rodea al jugador. Todos esos valores son los que me gustaría trasmitir, te ayudan a mejorar y a que seas un deportista más profesional, pasando de si ganas o pierdes, porque al final con eso también llegan buenos resultados.

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