Nos vamos de “pintxopote” por San Sebastián con la kuadrilla

¡Bat, Bi, Hiru, Lau pintxopote por aquí camarero! Hoy nos vamos de viaje al norte de España, concretamente a San Sebastián – o Donostia, según quien lo pronuncie, en la provincia de Gipuzkoa (País Vasco). Una iniciativa de los hosteleros que lleva años existiendo y que ofrece un pintxo (pincho) y un pote (bebida) a un precio más asequible en un día o dos días concretos de la semana.

Es jueves y las calles están llenas, ¿regalarán algo? No, es el famoso “pintxopote”

Para vivirlo en primera persona, esta reportera salió a probar esta experiencia con su kuadrilla. Quedamos todos para ir al “pintxopote” en la parte vieja de San Sebastián, concretamente en la calle ‘Fermín Calbetón’, en la que prácticamente cada portal es un bar en el que se hace “pintxopote”. Este día, se puede ver que hasta las aceras se llenan de gente, y enriquece el consumo aparte de echar la tarde en buena compañía con amigos mientras se disfruta de la gastronomía vasca.

¿Es caro ir de ‘potes’ en San Sebastián? Con tan sólo diez euros te vas comido y contentillo a casa

Salimos con diez euros, (cada pintxopote cuesta 2 euros bebida + pincho) lo cual da para ir a cinco bares. En este caso, la kuadrilla se dejó caer por Bartolo (Fermín Calbetón), Aurresku (Juan de Bilbao 7), Tamboril (Esquina de la Plaza de la Constitución), Herria (Juan de Bilbao 14) y Zibbibo (Plaza Sarriegui).

“Vamos donde pongan más de comer”

Siempre nos movemos por los pintxos que ponga cada bar, es decir, donde pongan más de comer, ahí que vamos, y dio la casualidad de que el otro día, inauguraron un bar, con lo cual eso significaba que iba a haber más pintxos y más gente de lo habitual, todas nosotras íbamos contentillas de tanto ‘zurito’ para arriba, ‘zurito’ para abajo, y teníamos un hambre que sólo se nos ocurrió a nosotras coger un plato entero de pintxos y ponernos a comer uno tras otro, uno tras otro hasta dejarlo vacío a diferencia de nuestro estómago, ¡Fijaos bien para llenar el estómago a una kuadrilla de vascas! Que cuando llegué a casa, mi ama me dio las gracias por venir cenada”, confiesa una de las integrantes de la kuadrilla, Maite Echaniz.

El origen, en Vitoria en 2003

Y a diferencia de la famosa tapa, el pintxo se suele pedir separado de la bebida, y suele ser más grande. Se dividen en los pintxos fríos y los pintxos calientes, los fríos suelen estar en la barra de todos los bares, y el cliente lo coge por su propia voluntad. Si es caliente, el camarero calienta el pintxo o le encarga a la cocina. Suelen ir acompañados de un vino tinto, al que llaman ‘txikito’ o ‘zurito’, que es la caña. Al acabar de tomar los pintxos, se paga la cuenta al camarero.

Este día tan especial para la gastronomía vasca es fundamental para las famosas ‘kuadrillas’, peñas compuestas de amigos que suelen salir a tomar el “pintxopote” todas las semanas, sobre las siete y media a las diez.

Esto aparte de ser económico da vida a los bares, toda la calle se llena de gente y fomenta la economía. El resto de la semana la actividad es menor, hasta que llega el jueves y San Sebastián se llena de alegría.

About Ainara Otamendi

Estudiante de 4º de Periodismo en Villanueva C.U.

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