Lo que queda de Gran Canaria tras el “tsunami de fuego”

incendio de gran canaria

María, natural de San Mateo, ha visto cómo su isla se reduce a cenizas de nuevo, pero esta vez más que nunca. El fuego del pasado miércoles 20 de septiembre arrasó más de 2.000 héctareas en Gran Canaria. También dejó atrás una vida, la de Karen, vecina de María, que quedó atrapada entre llamas de hasta 25 metros de altura.

“Desde mi ventana se veía todo el cielo naranja y en mi casa entraba el olor del humo”, cuenta la canaria. “Cuando el incendio se descontroló la Policía empezó a desalojarnos a todos, no sabíamos qué sería de nuestros hogares”, añade.

La isla ha sufrido su cuarto incendio en lo que va de año

Un familiar de María que pertenece al cuerpo de bomberos, y que trabajó para extinguir este incendio, ha contado su experiencia a este periódico. “La tensión era máxima, nunca me había parado delante de un fuego de esa magnitud”, dice el profesional. Además, explica que fue muy difícil controlarlo, necesitaron ayuda llevada desde la península y Tenerife. “Lo cierto es que temíamos lo peor, no sabíamos cómo iba a terminar ni cuánto tiempo nos llevaría acabar con él”, confiesa.

“Con las redes sociales vivímos lo mismo que nuestras familias a cientos de kilómetros”

Sonsoles, que vive en el barrio de al lado, también vio las llamas aproximarse a su casa. “Tuve que dejar a mi hijo en casa de mi madre para que estuviera seguro, pero yo no quise irme hasta saber qué ocurriría, en momentos así no quieres aceptar que puedes perder todo aquello que has construido”, dice. La isleña afirma que un amigo de la familia ha sufrido graves daños en su local. “Tendrá que tomar la decisión de cerrar o no su negocio, debido a su mala situación económica y al gasto que esta tragedia supondrá en su bolsillo”, añade la canaria.

El papel de las redes sociales

María relata que los teléfonos no pararon de sonar esa tarde con amigos y familiares preocupados por los que vivían en las zonas más afectadas. “Whatssap y Twitter se saturaron con mensajes, fotos y vídeos de lo que estaba ocurriendo, nosotros mismos difundimos algunas de esas imágenes mientras que el fuego aún no nos había alcanzado”, dice.

Gracias a las redes sociales muchos canarios que no se encontraban en la isla pudieron ver con rapidez lo que estaba ocurriendo en Gran Canaria. Varios universitarios que estudian fuera de su isla compartieron el mismo sentimiento de tristeza a través de las mismas imágenes y vídeos. “Es sorprendente la función que cumplen Internet y las redes sociales en situaciones así, estábamos viviendo lo mismo que nuestras familias a cientos de kilómetros”, cuenta uno de los estudiantes.

Los canarios piden justicia y que se les devuelvan la isla que han ayudado a construir y conservar

La mano detrás del incendio

Según fuentes oficiales, el fuego en la isla de Gran Canaria fue provocado. Hay una investigación abierta para encontrar a los culpables y, por ahora, se han barajado dos hipótesis. Una gira en torno a la Ley de Suelo aprobada el pasado 2016 que, según los ecologistas, permite edificar sobre terrenos quemados y, por otro lado, la hipótesis que señala como culpables a trabajadores del cabildo por realizar quemas “controladas”. Aunque esta segunda ha sido desmentida aún queda un largo proceso para encontrar al responsable de acabar con el paisaje canario y, en consecuencia, de la muerte de una persona y de cientos de animales.

“Lo único que queremos los canarios es justicia y que nuestro paisaje vuelva a ser tan bonito como siempre”, cuenta Sonsoles. “Es muy triste ver tu tierra arder y no poder hacer absolutamente nada, que dé la cara quien haya hecho esto”, expresa desolada.

María y Sonsoles hablan por el resto de sus vecinos canarios, que lo que ahora reclaman es que les devuelva la isla que todos ellos han ayudado a construir y conservar.

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About Laura Fernández

Estudiante de 4º Periodismo en Villanueva C.U.

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