Trump asume la Presidencia con la promesa de “devolver el poder al pueblo”

Presidente Donald Trump

Donald Trump es ya el 45º presidente de los Estados Unidos.  América, primero y América, para los americanos. Para los ciudadanos americanos, no para sus políticos. Este es el principal mensaje que ha lanzado en su primer discurso, tras haber jurado su cargo en las escaleras del Capitolio en Washington, ante el presidente del Tribunal Supremo, John Roberts.

América primero

“Hoy solo miramos al futuro. Desde este momento, una nueva visión gobernará nuestra tierra. Desde este día, solo será ‘América primero’. Cada decisión en comercio, impuestos, inmigración o asuntos exteriores, tendrá el objetivo de defender a los ciudadanos y trabajadores estadounidenses”, ha dejado claro. Trump, para quien es evidente, que “la riqueza de la clase media americana ha sido arrancada de sus hogares y redistribuida por todo el mundo”, se ha mostrado dispuesto a cambiar la situación con tan solo dos reglas básicas: “Compren productos americanos y contraten a trabajadores americanos”. Además no se ha olvidado de prometer que los trabajos y la educación serán fortalecidos durante su administración.

“Hoy devolvemos el poder al pueblo”

El presidente, con su ya famosa corbata roja, que ha firmado una hora más tarde ante toda su familia el Acta, se ha dirigido, sí, a todos los americanos -“este momento os pertenece. A todos los que estáis aquí y todos los que nos seguís por toda América. Este es vuestro día y este es vuestro país”- pero, sobre todo, a los ciudadanos descontentos con el establishment, que le han llevado hasta la Presidencia.

“Lo que realmente importa no es quién está en el poder sino si los ciudadanos controlan a los poderosos. Hoy los ciudadanos han vuelto a convertirse en los líderes de este país. Los hombres y mujeres olvidados de América no volverán a ser olvidados”, afirmó. Por si el mensaje no estuviera claro, aún Trump ha añadido: “Hoy devolvemos el poder de Washington a vosotros, el pueblo. Durante demasiado tiempo un pequeño grupo de políticos en el Capitolio ha amasado el poder mientras vosotros acarreabais con el coste. Washington florecía pero los ciudadanos no participaban de los mismos beneficios”.

“Haremos América grande de nuevo”

El cierre de su discurso, en el que también se ha hablado de patriotismo y de Dios, ha ido en esta misma línea: “Nunca volveréis a ser ignorados. Vuestras voces y vuestros sueños van a definir el destino de Estados Unidos. Juntos haremos una América fuerte, una América rica, una América orgullosa, una América segura otra vez y sí juntos, haremos una América grande de nuevo”. Un discurso corto de marcado carácter populista, proteccionista y patriótico.

Un presidente poco popular

La ceremonia de investidura de Donald Trump ha empezado a las 10 de la mañana (hora local). Y mientras el hasta ese momento magnate inmobiliario se preparaba para jurar su cargo, en las calles de Washington se han producido protestas de quienes se sienten poco o nada representados por él. La Policía ha tenido que dispersar con gases lacrimógenos a algunos manifestantes que trataban de irrumpir en las áreas restringidas. Según una reciente encuesta del Instituto Gallup, alrededor del 55% de los estadounidenses tiene una opinión negativa del presidente electo, lo que supone un nivel de popularidad históricamente bajo antes de la toma de posesión. Sólo el 18% de los norteamericanos tenían una opinión negativa de Barack Obama antes de su toma de posesión.

Alrededor del 55% de los estadounidenses tienen una opinión negativa del presidente

En Washington la expectación era máxima, con cerca de un millón de personas en los alrededores del Capitolio. Y empezó la ceremonia: primero, la invocación religiosa; después el mensaje de unidad para todos los estadounidenses del líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer; en tercer lugar, el aún gobernador de Indiana Mike Pence ha jurado su cargo como vicepresidente de Estados Unidos ante la mirada de su esposa y sus hijos.

El juez conservador Clarence Thomas ha sido el encargado de tomarle el juramento. Y, tras oír a los coros, el momento “cumbre” un poco antes de las seis de la tarde (hora española): “Yo, Donald Trump, juro solemnemente que ejecutaré fielmente el cargo de presidente y protegeré, preservaré y defenderé la Constitución de Estados Unidos”. Hecha la promesa, tocaba despedirse de los Obama, que se han ido de vacaciones, no sin antes despedirse de todo su equipo.

Tras el discurso, Trump acudía al tradicional almuerzo en el congreso  y el posterior desfile presidencial hacia la Casa Blanca.

Una polémica campaña y un triunfo electoral inesperado desembocan ahora en cuatro años de mandato que están marcados por la incertidumbre.

About Cristina Carrasco

Estudiante de 4º de Periodismo y EBS en Villanueva C.U.

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