Un “Gordo” de 3,27 kilos

Como todos los años, este 22 de diciembre se juega la Lotería de Navidad, millones de personas depositan sus esperanzas en ganar el Gordo. Un premio económico que solo unos pocos pueden disfrutar.

Sin embargo, hay otros afortunados a los que les ha tocado otro premio, un “Gordo” especial que, a diferencia del dinero, trae otro tipo de felicidad. Alegrías como el nacimiento de un hijo sin esperarlo o, en ocasiones, ganar la lotería y que eso suponga un doble premio. Este es el caso de los protagonistas de esta historia, personas para las que un 22 de diciembre marcó un antes y un después en sus vidas. Ganaron el Gordo sin décimo.

“El nacimiento de mi hija fue el auténtico Gordo de la lotería”

Nacer un 22 de diciembre

Era un jueves de diciembre, un día diferente, era el día de la lotería, pero para este matrimonio no fue una fecha normal. A primera hora de la mañana, Lucía Abaitua acudió al médico, comenzaba a sentir las primeras contracciones. Aún era pronto, pero todo parecía indicar que el 22 de diciembre no iba a volver a ser un día cualquiera.

“Bromeábamos con que nuestra hija naciera ese día, pero no lo esperábamos” añaden estos felices padres. “Por el hospital se escuchaba a las enfermeras y médicos gritar el Gordo, pero nosotros estábamos a otra cosa”.

Esta es la historia de nuestra primera protagonista, una joven catalana llamada Carlota. Para sus padres, ella fue el auténtico Gordo de la lotería. “No recuerdo ni si miramos si había tocado nuestro boleto”, apostillan.

“Desde entonces compramos lotería, pero simplemente por tradición porque no nos importa mucho, a nosotros ya nos tocó la lotería” , finaliza Alejandro Casadejust.

“Compramos todos los años el décimo con el que ganamos el Gordo”

Alegría desenfrenada por el Gordo

Nuestra segunda historia ocurrió dos años antes, el 22 de diciembre de 1992, con un matrimonio que, como cualquier otro de España, ese día puso la televisión para saber si había ganado algo de dinero, o al menos recuperaban lo apostado.

No se lo podían creer, les había tocado el Gordo, como no podía ser de otra manera la alegría era inmensa, tanta que a los meses se dieron cuenta de que el premio había sido doble: iban a tener un tercer hijo.

Así en septiembre de 1993 nació Sandra, la pequeña de tres hermanos: “Cuando era pequeña en mi familia se hacían muchas bromas con que yo era de penalti, pero no entendía mucho”.

No fue hasta que creció que sus padres le contaron la doble alegría de ese 22 de diciembre de 1992. “Ahora celebramos ese día en casa, seguimos comprando el mismo décimo que ese año, para mantener la tradición, aunque sabemos que con que nos tocara una vez y naciera yo, es más que suficiente”, explica Sandra Calvo.

(Con información de Carlota Casadejust)

About Fernando Cardona

Estudiante de 4º de periodismo en Villanueva C.U.

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