62 años después, Fernando vuelve a cantar el Gordo de la Navidad

La Navidad, sin duda, es una fecha en la que la nostalgia sale al encuentro de los recuerdos. Esa nostalgia es la misma que siente Fernando Vázquez al hablar de la lotería. Es antiguo alumno del colegio de San Ildefonso y cantó el Gordo de la navidad en el año 1954. Recibe a cuv3 en la asociación de ex alumnos, situada en la calle Costanilla de San Andrés, en pleno corazón del madrileño barrio de La Latina. Le acompaña Antonio, su compañero de pupitre y amigo. Ambos recuerdan las mil y un anécdotas de los sorteos de Lotería Nacional, que vivieron durante unos años de su infancia encima del escenario donde se juega con la ilusión.

Nadie toca las bolas

“En nuestra época ensayábamos los días 5, 15 y 25 de cada mes. Ahora los preparativos comienzan tres meses antes“, dice Vázquez mientras permite a cuv3 ver y tocar bolas antiguas de anteriores sorteos y sus respectivas tablillas, que adornan la sede. “Una suerte que no todo el mundo puede permitirse. De hecho en más de una ocasión tuve que saltar del escenario a las gradas para coger una bola que había salido disparada hacia el público, ya que éste ¡no la podía tocar!”

“En más de una ocasión tuve que saltar a la grada porque la bola había salido disparada”

Confiesan que si la bola venía mal para meterla en el alambre, o se quedaban en blanco decían un número ficticio que les sacaba del mal trago. “El 13.084 era el elegido por mí, salía unas cuantas veces en cada sorteo”, cuenta entre risas Vázquez.

Indudablemente, la España que hoy día conocemos, poco o nada tiene que ver con la de 1954. A la vista están cambios tan evidentes como la Monarquía o la democracia. Cambios que también se han trasladado a la lotería. “A día de hoy entran en el bombo 100.000 números, antiguamente solo lo hacían 60.000”, comentan a cuv3.

De pesetas a euros

En el año 2002, los españoles tuvieron que aprender a familiarizarse con una innovación muy significativa: la nueva moneda europea. Y también tuvieron que hacer su particular proceso de adaptación los niños de San Ildefonso. Desde entonces cambiarían la última palabra de su cántico: de pesetas a euros. “Cuando se cantaba en pesetas era más melódico, parecía un villancico”, declaran los dos amigos. Para hacer la demostración incluso se atreven a entonar el gordo que Fernando cantó en el 54.

“Cuando se cantaba en pesetas era más melódico, parecía un villancico”

Relatan que durante la Guerra Civil Española se dieron dos sorteos: uno en el bando republicano y otro en el nacional. Años más tarde de aquel dramático periodo, durante varios 22 de diciembre sentirían lo que supone ponerse delante de toda España para cantar el número que alegraría las navidades, o la vida entera, a algunos afortunados.

(Con información de Puri Puerta)

About Pepe Luis Vázquez

Estudiante de 4º de Periodismo en Villanueva C.U.

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