Cuando Diógenes vive en la puerta de al lado

Síndrome de Diógenes

Si veo algo que me interesa por la calle, ¿lo cojo? ¿Y si luego no me sirve? De la noche a la mañana, la vida de E.A cambió por completo. Como si un chip pasase de on a off. Vagar por las calles recogiendo todo aquello que se le ponga por delante es su única meta. Desde cartones y ropa usada hasta bolsas de basura. Aunque mucha gente considere la ambición de coleccionar como un hobby o una distracción, hay otros que pierden el control de la situación y, lo que empezó siendo un entretenimiento al final se volvió una patología. E.A sufre el Síndrome de Diógenes.

Afecta más a los hombres que a las mujeres

Un estudio realizado por la SAP (Servicio de Apoyo Psicológico a Ancianos Frágiles con Aislamiento Social) muestra que este problema afecta más a los hombres que a las mujeres. “Los hombres, tradicionalmente, tienen más problemas con el consumo de alcohol. Si se junta con el síndrome de Diógenes, peor todavía”, explica Ana Belén Santos-Olmo Sánchez, psicóloga del Servicio de Apoyo Psicológico.

Asimismo, por una cuestión educativa, pueden llegar a tener más problemas de higiene en la vivienda. “A las mujeres, desde pequeñas, se nos inculca a cuidar la casa y a los hombres no”, comenta la psicóloga.

El primer aviso es de los vecinos

La relación que tienen los vecinos con E.A , antes de detectarle síndrome de Diógenes, era de cordialidad. “No teníamos una conversación. Solamente nos dábamos los buenos días y no nos decíamos nada más”, comenta Rafael Rigol, vecino del susodicho.

“A raíz de quedarse sin trabajo, es cuando vimos que él no estaba bien”

Los vecinos no se sentían, ni se sienten cómodos. Este nivel sintomatológico puede generar un gran riesgo de incendios.“Esta persona lleva muchos años viviendo aquí. Era una persona muy normal. Él se compró su casa, la reformó él solo y, a raíz de quedarse sin trabajo, es cuando vimos que él no estaba bien”, afirma Rosario Elvira, presidenta de la comunidad.

Gran parte de los avisos se realizan por la intranquilidad de la situación. Esa preocupación viene dada “por el miedo a que haya un incendio o porque, muchas veces, han salido cucarachas de esa casa y ya están invadiendo el resto de las viviendas”, asegura Ana Belén.

El rol de los Servicios Sociales

Ante estas situaciones de riesgo, es importante la figura del trabajador social. Lo ideal sería conocer plenamente la situación, nada más y nada menos cuando se está iniciando la patología. “Es importante empezar desde cero. Hay que intentar crear un pasillo para entrar por la puerta de su vivienda”, afirma Ángeles Núñez, responsable del Servicio de Ayuda a Domicilio de ASISPA.

Toda aquella persona que padezca el síndrome de Diógenes rechaza cualquier tipo de ayuda. El trabajador social tiene que seguir una serie de protocolos: estar pendiente de todo y que organice una limpieza en profundidad. No obstante, no todo es oro lo que reluce. Es importante tener la aprobación de esa persona, quienes son muy resistentes al recibir un tratamiento ya que están en manos de una enfermedad, de un problema.

Su tendencia es volver a acumular

Gracias a las extracciones que realizan los servicios de ayuda a domicilio, se puede determinar y conseguir un seguimiento sobre si la persona está volviendo a acumular o no.

“Lo normal es que su tendencia sea volver a acumular”

“A partir de la extracción de la basura, el trabajo que se suele hacer es intentar que la persona no vuelva a acumular. Lo normal es que su tendencia sea volver a acumular”, afirma Ana Belén Santos-Olmo.

Si a una persona, que no padece el síndrome de Diógenes, le cuesta desprenderse de su objeto más preciado, la situación de E.A va mucho más allá. Para nosotros, esos objetos son basura. Para ellos son todo un tesoro.

About Paloma Monge

Estudiante de 4º de Periodismo y Edición de Medios Digitales en Villanueva C.U,

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