La crisis también salpica a las donaciones de sangre

Puede que pensemos que la crisis repercute únicamente en el bolsillo de las personas pero lo cierto es que afecta a muchos otros ámbitos. Algunos de ellos tan sorprendentes como las donaciones de sangre. “En el 2007 realizábamos hasta 50 donaciones al día.  Ahora, entre 12 y 14, declara Carmen, una enfermera que lleva más de 20 años en el Hospital Gregorio Marañón.

El acto de donar sangre se caracteriza por ser anónimo y altruista. Un altruismo que no es propio de todos. “Al final, la gente que más da son los que menos tienen… y yo por aquí no he visto muchas pieles”, asegura Carmen.

La enfermera del Gregorio Marañón explica que, tras la crisis, ha visto cómo llegaba gente con anemia porque pasaba hambre y frío. “No tienen sangre ni para ellos; cómo van a donarla”, declara.

“La sangre caduca en torno a los 20 días y a diario son muchas las personas que lo necesitan”

Hospitales y bancos de sangre de las distintas comunidades han desarrollado diversas campañas para promover las donaciones y evitar que se reduzcan aún más. “La sangre caduca entorno a los 20 días y a diario son muchas las personas que lo necesitan”, declara la enfermera.

El pasado 28 de noviembre,  el Banco de Sangre y Tejidos de Barcelona ponía en marcha el Giving Tuesday”, el “martes solidario”. Lo hicieron con un llamamiento a los donantes para que fueran acompañados por otra persona y así conseguir el objetivo de duplicar las donaciones de sangre que se hacen en un día. Los hospitales recurren a todo tipo de iniciativas como, por ejemplo, los maratones; de hecho, en el último que hizo el Hospital Gregorio Marañón se consiguieron hasta 435 donaciones en dos días. Son campañas enfocadas a conseguir el único recurso que no se puede fabricar: la sangre.

Hasta tres vidas

Tras la donación se recomienda que no se realice ejercicio físico, que no se beba alcohol y que no se fume. “En la medida de lo posible que el donante procure pasar el día tranquilo”, explica la enfermera. Posteriormente, a las nueve de la noche, las bolsas se trasladan al banco de sangre donde examinan si la sangre está contaminada o si es útil para el paciente.

Una vez comprobado, la sangre se divide en hematíes, plasma y plaquetas. Así, ya separadas las partes, un mismo donante puede salvar la vida de hasta tres personas.

(Con información de Cristina Carrasco)

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