Un mes en vela por Justin Bieber

A pocas horas de que se celebre el concierto del cantante canadiense Justin Bieber, el Palacio de los Deportes se prepara para su regreso después de tres años sin actuar en la capital española. Esta larga espera para las fans madrileñas se ha podido ver al acabarse las entradas en tan solo un mes desde que se pusieron a la venta.

Conseguir un buen sitio cerca de un ídolo supone muchas ganas y esfuerzo, y esto que se lo pregunten a las más believers, quienes empezaron a llegar al recinto a mediados de octubre y acampan bajo el frío, preparadas para que el Barclaycard Center abra sus puertas.

cuv3 se ha desplazado a las inmediaciones del Palacio de los Deportes para conocer de cerca hasta donde es capaz de llegar el fanatismo por un ídolo, en este caso de una auténtica believer.

Denia, la believer más rápida en garantizarse un buen sitio

Llegó la madrugada del 14 de octubre, junto con un grupo de amigos. Han hecho turnos, en los que Denia ha participado todos los días desde entonces, para que todo esté organizado y se siga un orden. Para ello, asegura que la mayoría de las 40 personas que han acampado, no han faltado en sus estudios y trabajos.

“Un mes en vela por Justin es poco tiempo”

Considera que aunque la gente comente que entre los grupos de estos tempraneros fans haya algo de tensión, todos al final disfrutan juntos a la espera de su ídolo, e incluso se crean muchas nuevas amistades.

El hecho de haber llegado al Palacio de los Deportes hace más de un mes para ella no es mucho tiempo, y se justifica comparándose con las fans de otros cantantes, como las del grupo One Direction, que estuvieron tres meses antes de la celebración del concierto.

Acampar a las puertas del concierto por una hija

Silvia se ha desplazado desde Valencia para ver al cantante, pero no lo ha hecho sola, sino que entre sacos de dormir, mantas y cartones ha venido acompañada de su madre. Contando las horas para que su hija cumpla su sueño y ella el suyo, descansar en un colchón, se mezcla entres las jóvenes impregnándose de sus nervios y compartiendo canciones y opiniones.

“Si mi hija puede soportar la lluvia durmiendo en la calle, yo también”

El ejemplo de que una madre hace todo por una hija está aquí, ya que ha reservado sus días de asuntos propios en el trabajo para poder compartir este momento junto a su pequeña. Dice entender el hecho de que a su hija le guste tanto el joven canadiense: “Yo a su edad no es que me gustaría, sino que me moriría por él”. Además asegura que si su hija puede soportar la lluvia mientras duerme en la calle, ella también.

(Con información de Carlota Casadejust)

About Amelia Orozco

Estudiante de 4º de periodismo en Villanueva C.U.

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