Así se mima a los osos panda en el zoo de Madrid

Zoo de Madrid

El Zoo de Madrid lleva en la Casa de Campo desde 1972, a cargo de Parques Reunidos. A lo largo de los años ha ido creciendo y aceptando nuevas instalaciones. Actualmente hay más de 200 especies de animales y es el único Zoo europeo que une delfinario, Aquarium y aviario. Pero por una de las cosas por las que el Zoo de Madrid es característico es porque colabora en diferentes programas de conservación y sostenibilidad.

Sostenibilidad

Uno de ellos es el proyecto “Movilízate por la Selva” dirigido por Jane Goodall España. Este consiste en la recogida y reciclaje de teléfonos móviles. Siguiendo en la línea del reciclaje, el Zoo colabora también con Ecoembes para impulsar la recogida de envases ligeros, papel y cartón.

 “Los animales deberían estar en su hábitat natural pero muchas veces estamos destruyéndolo”

Conservación

Dstacan también los numerosos programas de conservación y reproducción de animales en peligro de extinción. Uno de los animales beneficiados de este programa es el oso panda de los cuales se encargan cuatro personas distintas. Una de ellas es María Alfaro. Es una de esas personas con una clara vocación por los animales. Estudió biología, hizo prácticas en el Zoo de Madrid y se quedó. Lleva tres años trabajando con los osos panda y ha ido rotando de puesto porque no era lo que más le llamaba al principio. Ahora asegura tenerles “mucho cariño”, hasta el punto de entristecerse cuando son llevados de vuelta a China.

El programa de conservación de estos animales trabaja con una reserva de osos panda en Chengdu, China. Esta base se dedica a la reproducción del oso panda, y todas las crías que nacen en el zoo son enviadas allí. Cuando se separan de la madre vuelve a China y son reintroducidas en la naturaleza.

“Yo pienso que todos los animales deberían estar en libertad, en su hábitat natural porque es donde están mejor. Pero muchas veces estamos destruyéndolo como es el caso de los osos panda”, afirma, “considero entonces muy importante lo que hacemos aquí, concienciar a la gente para que respeten la naturaleza y los animales”. Hace cinco años nació en el zoo una pareja de osos que en este momento se encuentran en libertad. La cría actual será también enviada allí pronto.

Ayuda a veterinarios

El Zoo de Madrid realiza también un entrenamiento especial para que los animales colaboren a la hora de ser reconocidos por los veterinarios. Esta una de las cosas a las que dedica María Alfaro gran parte del tiempo. El entrenamiento veterinario cubre principalmente que se dejen extraer sangre, ecografías o para poder hacerles una revisión general. Para ello se les enseña a que se levanten, se tumben o saquen una de sus patas por un agujero acondicionado para las visitas veterinarias.

Alfaro no tiene contacto con los animales, ni siquiera al entrenar. Con esto se busca preservar su estado salvaje y se cerciora la seguridad de los cuidadores. “Siguen siendo salvajes, son muy grandes y, aunque sean muy tranquilos, jugando te pueden hacer daño” explica María. “Les encanta jugar, pero lo que más les gusta es la nieve. Alguna vez que ha nevado han salido a la pradera a jugar, se ponen a correr, son muy graciosos”, revela entusiasmada.

About María Quintanilla

Estudiante 4º Periodismo en Villanueva C.U.

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