Cuando los libros son un refugio

refugio libros

Hacer voluntariado es algo cada vez más visto entre los jóvenes. India, África, Tailandia, Haití o Filipinas son varios de los destinos más demandados en internet, donde se ofrece a sus interesados programas como el refuerzo escolar con niños, la inserción laboral de la mujer o la cooperación al desarrollo. Pero, en la era en la que vivimos, ¿somos conscientes de la necesidad de esta labor en los campos de refugio? ¿O que, tal vez, los libros pueden ser de gran ayuda?

La madrileña Isabel Leguina sí lo fue. Con 24 años de edad, decidió dejar su vida en España para abrirse camino a la cooperación con refugiados en Grecia. Su familiarización con el tema se debía, entre otras cosas, a su tiempo de trabajo en el comité español de ACNUR, de donde despertó su interés por el proyecto griego, comenzando a trabajar entonces con Lighthouse Relief en el campo de refugiados de Ritsona (Grecia).

Un libro sirve para no pensar en todo lo que habían dejado atrás

A su aterrizaje, Isabel recuerda sus primeros días con gran ilusión, sintiendo una desbordante energía y ganas de cambiar las cosas. Su objetivo no era otro que hacer todo lo posible por ayudar a la gente, para lo que se preguntó a sí misma, ¿qué puedo aportar yo aquí?

Creación de la biblioteca

Ya en la primera semana se le ocurrió una idea, cuando le preguntó a una chica de su misma edad qué era lo que más necesitaba, a lo que esta le respondió: “Un libro”. Le explicó que no tenían nada que hacer durante el día, ningún tipo de motivación que diera sentido a su vida y que les mantuviera la mente ocupada, para así no pensar en todo lo que habían dejado atrás y en lo que les deparaba el futuro. Isabel recibió esa respuesta con una mezcla de tristeza y admiración por aquella chica, y a partir de entonces no se quitó de la cabeza la de idea de montar la biblioteca.

Una de las principales cosas que piden los adolescentes son diccionarios para aprender inglés

Cuando su prima Mercedes le confirmó que le acompañaría de voluntaria unas semanas en septiembre, y pensó enseguida que podrían dar forma a este proyecto juntas. Se lo propuso y le gustó la idea. En un principio, el objetivo era montarla en Ritsona, pero escuchó que otra organización que trabajaba allí ya tenía fondos y plan para montarla.

Oinofyta, su puesta en marcha del proyecto

Entonces pensó en Oinofyta, otro campo que ya había visitado en mayo, donde percibió que la gente estaba bastante desatendida. Se puso en contacto con una chica voluntaria en Oinofyta para que le contase sobre el campo y ver qué le parecía el proyecto, y esta le confirmó que una de las principales cosas que piden los adolescentes son libros, en particular diccionarios para poder aprender inglés.

A los pocos días visitó el campo y  la camp manager le explicó la dinámica de trabajo. Fue partícipe en una clase que trataba de algún modo ser lo más parecido a una escuela, se sentó entre un grupo de chicas jóvenes, y les pidió también opinión sobre su proyecto. Les encantó la idea y le empezaron a dar ideas sobre sus intereses de lectura. Entre ellos había todo tipo de libros: Harry Potter, novelas, diccionarios, atlas… Se pusieron manos a la obra, y lo primero que montaron fue la página de crowdfunding.

Una merecida recompensa por su esfuerzo

La madrileña se sincera contando como fueron de decepcionantes esos primeros días. Solo obtuvieron una donación, y esa no otra que la suya. Pero poco a poco la situación fue a mejor. Ahora llevan ya recaudados 4.530 euros, y se siente muy feliz por ello. Han conseguido contactar con librerías, universidades, organizaciones y empresas de todo tipo en busca de ayuda. Además un amigo informático les ha conseguido un portátil con una base de datos para llevar el inventario y control de todos los materiales; y una empresa iraní les ha donado libros.

Las últimas dos semanas de septiembre han estado ya trabajando en la biblioteca de Oinofyta, y gracias a los buenos resultados se están preparando para una próxima apertura en Ritsona. Todo ello lo llevan al día en su página de Facebook.

About Amelia Orozco

Estudiante de 4º de periodismo en Villanueva C.U.

Deja un comentario

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.