Busco trabajo (y tengo 52 años)

tasa de desempleo

Uno de los lastres más significativos de la crisis económica española fue, y sigue siendo, la tasa de desempleo. Y a pesar de que desde entonces haya sido una prioridad reducir dicha tasa, las cifras siguen siendo alarmantes. Exactamente, 3.697.496 personas se encuentran actualmente en paro, según la última actualización Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE)

Lo que para muchos puede ser únicamente una cifra, para otros no es más que su realidad. Pero, ¿y si la realidad de uno arrastra consigo a otros? ¿Qué pasa cuando son cinco personas las que tienen que vivir de la prestación de otro? Cinco personas que pasan de tener prácticamente todo para quedar reducido a… ¿Nada?

Para responder a todo esto, cuv3 cuenta con el testimonio de un padre de familia, ex director general de una empresa siderúrgica, que ha preferido mantenerse en el anonimato, pero está dispuesto a que su historia no corra la misma suerte. Busca un trabajo con la pesada carga de tener ya 52 años.

“Mentalízate que tu trabajo actual es buscar trabajo”

Pregunta: ¿Qué procedimiento tuvo que seguir para solicitar la prestación por desempleo y cómo se le asignó?

Respuesta: El proceso es bastante sencillo, una vez terminas tu relación laboral con la empresa, te entregan una carta, en la que te comunican que ya no formas parte de la misma, junto con un certificado de las cotizaciones a la Seguridad Social de los últimos seis meses. Con esos dos documentos debes solicitar, en un plazo no superior a quince días laborables, cita en la oficina del INEM. En mi caso, el despido se produjo el 11 de abril de 2016, y a pesar de haber cotizado durante más de 30 años cantidades importantes, el importe mensual neto que me corresponde es de 1.240,70 €. Además, debido a que, desde mayo a octubre de 2013, ya estuve percibiendo prestación por desempleo, las 24 mensualidades que suponen el tiempo máximo quedaron reducidas a 17 meses, es decir mi prestación terminará en noviembre de 2017.

P: ¿Cómo es la búsqueda de trabajo cuando se tienen 52 años?

R: Debe ser rutinaria y perseverante. Como me dijo hace poco un Head Hunter, con el que me entrevisté, “mentalízate de que tu trabajo actual es buscar trabajo”, así que intento establecer una rutina diaria en la que busco por Internet, empresas, negocios, etc, que tengan algún tipo de similitud a lo que he hecho durante mi carrera profesional. Después interrogo a mis contactos acerca de si tienen alguna entrada o conocido en esas empresas a quién poder dirigirme e intento contactar. En paralelo sigo ampliando el radio de contactos forzando reuniones en las que darme a conocer y poner mi experiencia a disposición de quién la pueda necesitar. Empiezas buscando opciones laborales en tu entorno familiar, luego lo amplías a tu círculo de amigos de confianza, posteriormente decides atacar a tus conocidos y terminas “disparando” a todo lo que se mueve, con la esperanza de que directa, indirecta o remotamente algo te surja.

“Con la indemnización el varapalo es más llevadero, pero no puedes adecuar los gastos ordinarios”

Lo fundamental

P: ¿Cómo ha cambiado su vida y su mentalidad para poder hacer frente a esta situación?

R: Gracias a disponer de una pequeña indemnización por despido improcedente, el “batacazo” es algo más llevadero, ya que si bien tus ingresos los ves reducidos drásticamente de un día para otro, tus gastos ordinarios no los puedes adecuar a la misma velocidad (hipoteca, colegios, manutención, etc.), esto es algo de lo que te das cuenta en seguida, Así que al “varapalo” que supone quedarte sin empleo, le tienes que sumar la ansiedad y la desazón que te invade cuando ves que tus cuentas bancarias están cayendo en picado. Sin embargo, más que cambiar, intentas construir un escenario de mínimos para ver cuál es tu capacidad real de subsistencia, aunque tardas poco tiempo en comprobar que si no recuperas un nivel de ingresos razonable tu nivel de flotación queda reducido a pocos meses. Además de ocuparte de eliminar lo prescindible, te metes de lleno en la búsqueda de un nuevo empleo.

“Mi familia es el motivo por la que luchar para reconducir mi realidad”

P: ¿Cómo está viviendo su familia esta realidad, teniendo en cuenta que esta prestación es el único ingreso que entra en casa? ¿Le apoyan?

R: La familia es una parte fundamental en toda esta situación, ya que, del lógico apoyo y ánimo inicial, se va pasando a una situación de intranquilidad, incertidumbre, desasosiego hasta llegar al hastío. Se hace muy duro y difícil para una mujer y para unos hijos, acostumbrados a que el cabeza de familia salga cada mañana de casa para ir a trabajar y aportar lo necesario para vivir de manera holgada, pasar a una situación en la que marido y padre estén permanentemente en casa, pegado al ordenador mandando su currículo, contactando por teléfono, asistiendo a entrevistas, tras las cuales no se alcanza el objetivo deseado. Son inevitables preguntas interiores a cerca de ¿estaré haciendo todo lo posible?, ¿seré realmente tan buen profesional como durante tanto tiempo he pensado que era?, ¿cómo vamos a poder sobrevivir si esta situación no se desencalla con celeridad? Por suerte en mi caso tengo el máximo apoyo tanto de mi mujer como de mis hijos y hasta la fecha no he visto en su mirada ni la más mínima interrogación o duda acerca de que la solución, llegará. Sus ánimos, su apoyo, su cariño y su empuje son los bastones a los que sujetarme cuando mi mente flaquea y lo más importante, son el motivo y la razón por la que luchar para reconducir mi realidad.

¿Opciones?

P: ¿Cómo ve el futuro, hasta cuándo piensa que se podrá alargar esta situación?

R: Como te comentaba antes no puedo permitirme pensar en el futuro más allá de encuadrarlo en las próximas tres/cuatro semanas, en mi caso es, salvando las distancias, como cuando te planteas dejar de fumar. Si te marcas un objetivo a largo plazo, la montaña se te hace inmensa , así que es mejor plantearte un objetivo diario, de ese modo, sin darte cuenta estás en lo alto de esa montaña tarde o temprano.

 P: ¿Qué otra alternativa se plantea?

R: En la recámara y como última ración de agua, en esta balsa en mitad del océano, queda la posibilidad de montar mi propio negocio, ya sea de forma autónoma o mediante alguna de las franquicias que se ofrecen en el mercado, claro que como en todo, aquí también hay, en función de la aportación económica, las de primera, las de segunda y las de regional.

About Carlota Casadejust Abaitua

Estudiante de 4º de periodismo en Villanueva C.U

Deja un comentario

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.