Josep Borrell, en Villanueva: “Nos equivocamos. El euro no acabó con el desequilibrio”

¿Seguirá siendo el inglés el idioma oficial de la Unión Europea tras el Brexit? ¿Conseguirá Escocia, si logra la independencia, su entrada en la UE? ¿Asiste la Unión a su propia desintegración? ¿Euro sí o euro no?

Josep Borrell (1947), ex presidente del Parlamento Europeo (2004-2007) y ex ministro socialista de Obras Públicas (1991-1996), ha abordado en el Centro Universitario Villanueva estas grandes cuestiones que sacuden el panorama actual. Lo ha hecho este miércoles en su ponencia “Europa entre la integración y la desintegración” que ha pronunciado en la inauguración del Diploma de Relaciones Internacionales y Gobierno de Instituciones que ofrece la universidad.

De la fe ciega a la hostilidad

1951. Europa está devastada tras la Segunda Guerra Mundial. Hay una necesidad de unir fuerzas pero, esta vez, en busca de la paz. Borrell explica cómo surge la necesidad de un mercado único que agrupe a los países de Europa, integre a los países del Este y a su vez solucione el problema alemán. Hubo fe ciega en este proyecto, que vio la vida en la década de los 50, y se dijo que sí a todo.

“El Tratado de Maastricht es un mea culpa. Nos equivocamos con el euro”, afirma Borrell

“El Tratado de Maastricht merece un mea culpa. Creímos que la moneda única sería la solución para el desequilibrio entre países y apostamos por ella. Hoy presentamos el mayor nivel de divergencia entre los miembros. Nos equivocamos con el euro”, afirma el ex presidente del Parlamento Europeo.

El ex ministro socialista reconoce cómo el euro ha sido beneficioso para los “nómadas cosmopolitas”, aquellas personas que viajan con frecuencia y presentan expectativas internacionales. Sin embargo, plantea Borrell, ¿qué ocurre con aquellos que rechazan la globalización, aquellos que no quieren cruzar fronteras o aquellos que se bastan con su país? Nadie les preguntó y hoy manifiestan su hostilidad hacia la Unión.

El inglés, el esperanto del siglo XXI

“Malas noticias, el inglés seguirá siendo el idioma oficial de la Unión Europea, todos seguiremos hablando un ‘bad english’ (mal inglés) -ironiza Borrell-. Esto le supone 1 millón de euros diarios al Parlamento Europeo. ¿La razón? El idioma oficial de la UE tiene que ser un idioma oficial de un país miembro e Irlanda lo sigue siendo. Creo que el inglés es el esperanto del siglo XXI”, expone el ex ministro. Esta explicación se vería aún más reforzada si Escocia consigue la independencia en 2019 y entra en la UE, causa que Borrell apoya al contrario que los dirigentes actuales de la comunidad.

“Euroescépticos vs. eurofóbicos”

El envejecimiento y el descenso de la natalidad sacuden fuertemente a Europa. En 2050 Alemania prevé 70 millones de habitantes frente a los 1.300 de China. “Si queremos hacer frente al promontorio rocoso de Asia y tener voz en el mundo, debemos unirnos en una entidad que tenga un objetivo mucho mayor que el de un mercado común, una entidad que sea lo más parecido a un estado federal”, explica Borrell en su ponencia en el Centro Universitario Villanueva.

El que fuera líder del PSOE utiliza este argumento para refutar a lo que él denomina “euroescépticos”, aquellos que ven con recelo la eficiencia de la UE, porque contra los “eurofóbicos”, aquellos que no quieren saber nada de uniones internacionales y se anclan en su país, no hay nada que hacer.

“No se puede ser una soft power y tener 28 ejércitos”, declara el ex presidente del Parlamento Europeo

Borrell admite que hay que reconocer a los euroescépticos los errores de la UE: falta de democracia y un grave problema de seguridad nacional. La Unión Europea se autodenomina “soft power”, es decir, promulga el diálogo antes que la intervención armada. Sin embargo, destina una cuantiosa cantidad de dinero a mantener 28 ejércitos cuando se podría unificar en uno más grande y potente. Otro ejemplo, el caso de España que posee el modelo de tanque “Leopard II” de 62,5 toneladas de peso cuando la Unión prohíbe el uso de tanques de más de 30 toneladas fuera de las fronteras de cada país, es decir, dinero mal invertido.

“No hace falta destruir lo obsoleto, sino reinventarlo”, concluye el ex ministro

Borrell finalizó su conferencia en Villanueva instando a los jóvenes a que busquen las “driving forces” (fuerzas motoras) para seguir defendiendo este proyecto unitario y convertirlo en referente mundial. Y por ello enumera los numerosos problemas que afronta la UE: terrorismo, desempleo, inmigración, el euro… pero apela a la búsqueda de “driving forces” que se adecuen al contexto en el que vivimos. “No hace falta destruir lo obsoleto, sino reinventarlo y buscar su mayor eficiencia”, concluye.

El Diploma de Relaciones Internacionales de Villanueva

El Diploma en Relaciones Internacionales y Gobierno de Instituciones del Centro Universitario Villanueva está destinado a la formación de los profesionales del derecho, empresa y comunicación que quieran desarrollar su carrera en la función pública, instituciones y organizaciones internacionales, la política, ONGs o en el sector privado.

Se proporciona también orientación y asesoramiento específico a los alumnos interesados en oposiciones a la administración pública nacional y en el acceso a puestos en organismos internacionales.

About Nazaret Moris

Estudiante de 4º de Periodidmo y RRII en Villanueva C.U.

Deja un comentario

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.