Santiago Abascal: “Queremos tomar partido hasta mancharnos”

La novedad y lo longevo han aprendido a convivir en el nuevo esquema geopolítico. Atajar los resultados con encuestas y debates televisivos parece no estabilizar los números  que campan a sus anchas entre gráficos y colores. Miedo y esperanza en cada discurso. Entre dardos y tropiezos mediáticos, los líderes se tiran a las calles con entusiasmo prometiendo vientos de cambio.

Esta vez la agitación de los tiempos y las constantes desavenencias políticas dificultan las operaciones en el terreno. Por las circunstancias también hay clásicos políticos que decidieron cambiar de formación y comenzar sus andaduras en solitario, con las ventajas y desventajas que no tener historia de partido acarrea. Sí, hablamos de Vox y de su líder. Santiago Abascal, que huyó de las filas azules porque Rajoy “traicionó los principios del partido”.  Junto a Ortega Lara decidieron enfundar sus teorías en color verde y salir a competir con el resto de candidatos.

“Ciudadanos es una burbuja que se va a acabar pinchando”

Tras la polémica de los sobres electorales del partido que como seña de identidad tenían la bandera de España el 20 de diciembre, Vox se plantea estas elecciones “con la misma ilusión” en palabras de su líder Santiago Abascal. A su juicio, los ciudadanos han sufrido “dos traiciones” siendo la primera el 20-D por “Mariano Rajoy y la segunda con Albert Rivera al que han visto pescar en la orilla de la derecha para entregar toda la ganancia a la izquierda”.

Preguntando sobre nuevas propuestas, Abascal presume de repetir programa y candidatos, haciendo hincapié en su intención de “acabar con las autonomías”. Pero ante tal respuesta automáticamente salta un nombre a la palestra,  Carmen Lomana: “No forma parte de las listas. No se lo hemos pedido y aunque lo hubiéramos hecho probablemente no habría aceptado”.

“Mariano Rajoy es el albacea testamentario de Zapatero”

Contra “el golpe de estado” de Puigdemont

Luces, sombras y escándalos es lo que protagonizan la política de estos tiempos. Y Vox no iba a ser menos. Unas esposas y un código penal encima de la mesa, delante de Puigdemont para mandar el mensaje alto y claro de que “España no se rompe”. La responsable de esta iniciativa es “una de las personas más relevantes del partido” según Abascal, que aplaude el gesto afirmando que “supo mantener la capacidad de escándalo y denunciar lo que era inaceptable”. Según Vox, se sale de cualquier parámetro que “el representante de Cataluña venga a Madrid a decirnos que va a romper nuestra patria y nadie hace nada”. Y de nuevo se posiciona ante el asunto, “nadie pestañeó mientras Puigdemont decía cuál era su plan para el golpe de estado y para romper nuestro país”.

“Pablo Iglesias es el enemigo”

“No nos preocupa cómo nos etiqueten los estalinistas, los separatistas y la ultraizquierda, nosotros sabemos lo que somos. Defendemos la unidad de España, el imperio de la ley”. Así ha respondido Abascal ante la cuestión de las alusiones que se hacen a su partido como extrema derecha. Sobre lo que defienden también ha añadido que quiere “proteger el sistema de pensiones y controlar la inmigración en función de la economía y de la adaptación de los inmigrantes”. Sin dar nombres ni apellidos ha sentenciado con una última frase esta cuestión: “Hablamos con mucha claridad y eso a algunos les pone nerviosos”·

¿Qué diferencia hay entre Vox y el Partido Popular? “Que nosotros no nos hemos traicionado a nosotros mismos” responde de inmediato.  Mariano Rajoy, al que Abascal considera como “albacea testamentario de Zapatero”, ha convertido el partido en un “partido gestor con el que han aumentado los impuestos y la deuda”.

“Queremos controlar la inmigración en función de la economía y de la adaptación de los inmigrantes”

Posibles e imposibles

Y como no podía ser de otra manera se ponen los pactos encima de la mesa. ¿Quiénes pueden ser los aliados de Vox? Según su líder en ningún momento van a dar su apoyo al Partido Socialista, esto descarta al partido de Iglesias, para Abascal, “el enemigo”.  Ciudadanos, “partido sin ideología” tiene su puerta abierta para un futuro no muy lejano. El partido de Albert Rivera  “es una burbuja y se va acabar pinchando. No se moja y nosotros queremos tomar partido hasta mancharnos” sentenció el líder de Vox. A pesar de esto lo considera un “adversario aceptable” de cara a convivir en un gobierno conjunto.

Cuenta atrás. Campañas masivas, carteles, periodistas, entrevistas y discursos. Acatando las reglas del juego todos salen a ganar. Con miedo, sin él. En el caso de Abascal “los ciudadanos deben superar el miedo y la disyuntiva diabólica entre el neocomunismo y los corruptos”. Ya lo ven, flechazos cruzados en cada jugada. Y aún quedan. Hasta que alguno consiga dar en la diana el 26-J. O tal vez no.

About Diana Fernández

Estudiante de 4º de Periodismo en Villanueva C.U.

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