Lesbos: la otra batalla de Lepanto

Hace algo más de cuatro siglos dos ejércitos, dos civilizaciones, dos formas de ver el mundo se enfrentaron en una ciudad griega llamada Lepanto, hoy Naupacto. Ahora, a 600 kilómetros de allí, en Idomeni, otra vez dos culturas, esta vez sin ejército de por medio, se miran cara a cara en otro pulso que acabará en los libros de Historia. En aquel conflicto en el que Miguel de Cervantes resultó herido para siempre se luchó con arcabuces, espadas y demás armas de la época. Hoy, occidente, encarnado en la Unión Europea, combate en Lesbos con fronteras, vallas e indiferencia ante los refugiados.

Otra vez -445 años después- dos mundos enfrentados en una pequeña ciudad griega.

Y otra vez, con la guerra de por medio. En 1571, en un combate destinado a reequilibrar las fuerzas. En 2016, para huir de las bombas con la muerte en los talones.

“Todos somos migrantes”. Estas fueron las primeras palabras que el pasado sábado 16 de abril pronunció el Papa Francisco I en su llegada a Mitilene, capital de la isla griega de Lesbos, lugar de destino, al mismo tiempo, de muchos de los refugiados desamparados por el horror de la guerra civil en Siria y la lucha contra Estado Islámico. En todo el territorio griego existen más de 50.000 relegados que proceden de esta migración, siendo unos 1.600 los que llegan día a día a diferentes ínsulas de Grecia.

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Grecia, destino de refugiados

Lesbos es, según datos del centro de gestión de la crisis de refugiados, una de las islas que más exiliados recibe con casi 700 personas que desembarcan diariamente. Idomeni es, también, el final de otra ruta para estos desplazados por el conflicto, entre quienes no solo se encuentran personas de nacionalidad siria (la inmensa mayoría), sino que además les acompañan, según la organización ACNUR de Naciones Unidas, afganos, iraquíes, paquistaníes y somalíes.

Casi 700 refugiados desembarcan diariamente en Lesbos

Siria es un territorio deseado por otras muchas fuerzas políticas, y en la actualidad, también por fuerzas terroristas. Daesh ha arrastrado a la actualidad la dificultad y el problema del enfrentamiento en el territorio sirio que comenzaron Bashar al-Asad y sus opositores. Estos hechos cambian el curso de los acontecimientos históricos, al igual que sucedió en el misma superficie 400 años atrás, a 684 kilómetros de Lesbos y a 529 de Idomeni en la ciudad de Naupacto: un emplazamiento histórico que fue testigo, también, de otra de las grandes contiendas religiosas entre dos bandos beligerantes mayúsculos.

Batalla entre dos mundos

La pugna estaba compuesta por el extenso Imperio Otomano, liderado por el sultán Selim II, quien defendía la religión musulmana. En el otro lado se encontraba la Liga Santa, liderada por Don Juan de Austria, una alianza de cristianos organizada por el Vaticano, para defender la religión católica y achicar el Islam; el Imperio Español de Felipe II que no quería perder ningún territorio por parte de los turcos y la República de Venecia, que quería mantener su poderío comercial en el Mediterráneo.

Lepanto fue “la más alta ocasión que vieron los siglos pasados”

Esta cruzada, conocida como Batalla de Lepanto, pasó a los anales de la historia por ser la mayor lucha marítima llevada a cabo en el Mediterráneo y por tener un soldado cristiano muy particular: el ingente literario Miguel de Cervantes Saavedra, quien relató en uno de sus escritos que fue “la más alta ocasión que vieron los siglos pasados, los presentes ni esperan ver los venideros”.

(Con información de Christian García)

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About Pablo Gómez Salcedo

Estudiante de 4º de Periodismo en Centro Universitario Villanueva. Me apasiona el cine, las series y la música.

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